Autor: Montes, Eugenio. 
 Declaraciones de Ruiz-giménez en Roma al corresponsal de ABC. 
 El Congreso de los democristianos españoles no se celebrará por ahora en la ciudad eterna  :   
 Fantani no estima oportuna la reunión por encontrarse Italia en vísperas electorales. 
 ABC.    03/05/1975.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

DECLARACIONES DE RUIZ-GIMENEZ EN ROMA AL CORRESPONSAL DE ABC

EL CONGRESOS DE LOS DEOMOCRISTIANOS ESPAÑOLES NO SE CELEBRARA POR AHORA

EN LA CIUDAD ETERNA

Faníani no estima oportuna la reunión por encontrarse Italia en vísperas electorales

EL EX MINISTRO DE EDUCACIÓN JUSTIFICA LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL DE SU

LINEA POLÍTICA POR LA NECESIDAD DE COORDINAR SOLIDARIDÁDES CON LAS

CORRIENTES POLÍTICAS DE EUROPA

ROMA. (De nuestro corresponsal, por télex.) En la clausura del Congreso universal de «Pax Romana»,

que se está celebrando en la Ciudad Eterna, será elegido presidente el profesor Martí, de la Universidad

de Barcelona, distinguido sociólogo, director de un círculo cultural dedicado al humanista catalán

Eiximenis.

Al Congreso asistió e1 eX presidente de la institución don Joaquín, Ruiz-Giménez, cuyo nombre está

rodeado en Roma de una aureola de recuerdos evocadores, de prestigio y de simpatía.

En el hotel donde se hospeda, en la Vía de la Conciliación, cerca del Vaticano, fue visitado por altas

personalidades de la curia pontificia y fie la política italiana, donde tantas amistades cuenta.

Entre pasos sigilosos de monseñores y pasos ruidosos de peregrinaciones norteamericanas, hemos podido

conversar con él en una sala antigua, con chimenea, al fondo, maderas nobles y retratos historíeos.

Interrogamos al señor Ruiz-Gimenez sobre los rumores que aquí han circulado estos días, respecto a una

reunión o Congreso de grupos democratacristianos españoles, a celebrar en la Ciudad Eterna durante el

mes de mayo, con cierto contacto con la Democracia Cristiana italiana.

Con gran sinceridad, y sin encargarnos el secreto, nos contó que, en efecto, tenían proyectado reunirse en

Roma los cuatro grupos españoles que se denominan a sí mismos democratacristianos. Estos cuatro

grupos, según el señor Ruiz-Giménez, sea: 1, el nacionalista vasco; 2, la Unión Democrática de Cataluña,

con una rama autónoma valenciana; 3, la Federación Popular Democrática, que dirige don José María Gil

Robles, en fin; 4, la llamada, con título provisional, Izquierda Democrática Cristiana, a la que pertenece el

propio Ruiz-Giménez.

Estos cuatro grupos, que no sé sí puedo llamar proyectos de partidos, son independientes los unos de los

otros, pero cuentan con un Comité de enlace para hacer converger sus actividades.

Tenían puesta gran ilusión en la reunión o Congreso que querían realizar en Roma en este mes de mayo,

tanto por el solemne prestigio y ios carismas que otorga la Ciudad Eterna, como por el apoyo que

esperaban de la Democracia Cristiana italiana.

Pero él secretario de la Democracia Cristiana italiana, señor Fanfani, no estimó oportuno tal Congreso, les

dijo que el momento no era adecuado, en vísperas de las elecciones regionales, provinciales y municipales

qne se celebrarán a mediados de junio. Podrían hacerle, aqui en Roma, reproches a la Democracia

Cristiana italiana. En suma, les aconsejó que dejaran ese proyecto de reunión en Rama para los días

tórridos de julio, mes, por eterío, poco propicio a pluralismos democráticos, pues lleva su nombre por

Julio César.

Qne aplazasen ese proyecto para los días de canícula o para calendas griegas. No se celebrará, pues,

en Roma la reunión o Congreso de los grupos democratacristíanos españoles, pero el señor Ruiz-

Giménez no oculta que quizá celebren la reunión en otro país, aun cuando donde él desearía que se

celebrase es en España.

El corresponsal de A B C abajo firmante le preguntó al señor Ruiz-Giménez si no le parecía que los

partidos domocratacristianos correspondieron más bien a la década de 1940 a 1930 que a la actualidad.

Entonces hubo una democracia cristiana en Francia. Hoy no esiste. En Alemania, tuvo, en el comienzo de

posguerra, grandísima importancia, que ha ido perdiendo. En Austria va cuesta abajo. En Italia muchos

creen que el partido democratacristíana se está sobreviviendo. En Chile no logró consolidarse y le abrió el

camino a Allende. En Portugal obtiene poquísimos votos.

Además, desde Dolfuss y De Gasperi para acá hubo el II Concilio Vaticano, que del modo más solemne

reafirmó que el cristianismo no es ni puede ser adjetivo de un partido político.

El fundador de «Cuadernos para el Dialogo», con la admirable honradez intelectual que le caracteriza,

reconoció la . justeza de estas observaciones, añadiendo que la juventud no le ahorra críticas a los partidos

demoeratacristiasios y que a él mismo ese nombre no le gusta demasiado, tanto que a su grupo, Izquierda

Demócrata Cristiana, le domina así de modo provisional. Pero e1 nombre, por otra parte, posee sus

ventajas, subrayó. En nuestra época nada se puede encerrar dentro del mero marco nacional. Cada país

tiene como horizonte Europa. Ahora bien: en Europa hay una solidaridad socialista, una solidaridad

liberal, una solidaridad de las democracias cristianas. Asumir ese nombre es conveniente para no

quedarse aislados, añadió.

En el curso de la conversación, el señor Ruiz-Giménez destacó qué ser cristianio no implica tanto un

compromiso político como social. Estamos en tiempo de socialización democrática, añadió. A su juicio,

no se puede aplazar indefinidamente la necesidad de socializar las fuentes de producción, la energía, el

suelo, ir hacia la autogestión.

Del reciente documento episcopal, dijo que lo encontraba algo frío. Es fruto de un compromiso, de un ten

con ten, pero reconoce que a España le convienen e1 equilibrio y la serenidad.

Expresó su deseo de que el general Franco conceda la amnistía reconciliadora del Año Santo, y recordó la

amnistía dada por el régimen en 1939.

Luego contó sus viajes a Chile, como defensor de Corvalán, y pasó a hablar de Giscard, de Fraga Iribarné,

de López Rodó, de una posible Asociación de ex ministros de camisa azul y de si sería pasible o no otra

Asociación de ex ministras dé camisa blanca.

Diálogo sin cuadernos, pues yo no tomé notas, pero creo reproducirlo con memoría fiel, agradeciendo la

sinceridad y generosidad de este hombre, tan querido en Roma y por este corresponsal romano.—Eugenio

MONTES.

 

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