Autor: Velasco Puente, Miguel Ángel. 
 Polonia y los cristianos polacos de hoy. 
 Existe un gran deseo de evolución político-social entre los jóvenes     
 
 Ya.     Páginas: 2. Párrafos: 21. 

POLONIA Y LOS CRISTIANOS POLACOS DE HOY

EXISTE UN GRAN DESEO DE EVOLUCIÓN POLITICO-SOCIAL ENTRE LOS JÓVENES

• La Jerarquía católica va autorizando suavemente algunas experiencias renovadoras • Clubs de

intelectuales católicos están reconocidos por el Estado como asociaciones culturales • Constituyen algo

así como la vanguardia del pensamiento posconciliar polaco • El Estado les permite fundar pequeñas

empresas industriales • Se ha acortado la distancia entre las clases sociales y es enorme el esfuerzo de

extensión de la cultera • Es difícil acelerar el proceso de desarrollo

EL PUEBLO POLACO MERECE NUESTRO PLENO APOYO Y SOLIDARIDAD

A SU REGRESO DE POLONIA, DON JOAQUÍN RUiZ-GiMENEZ HABLA PARA "YA"

Don Joaquín Ruiz-Giménez Cortés, presidente de "Pax Romana" (Movimiento Internacional de

Intelectuales Catolicos), ha visitado recientemeníe Polonia en compañía de su esposa, Invitado por el

Club de Intelectuales Católicos de Varsovia. Ha visitado Varsovia, el santuario de Czestaohowa,

Cracovia, Lublin. Ha pronunciado conferencias sobre la función de loa seglares en la Iglesia posconciliar,

sobre los problemas de la enseñanza de la Iglesia en cuestiones sociales y Económicas y sobre el papel de

la opinión pública, en la Iglesia. Ha conocido la Universidad Católica de Lviblin y la Academia de

Teología católica en Varsovia. Ha sido recibido por los cardenales Wyszynski y Wojtyla y ha mantenido

una entrevista con el director de la Oficina de Cultos del Gobierno polaco.

De nuevo en Madrid, el profesor Ruiz-Giménez nos ofrece las primeras lmpresiones de su viaje.

Miguel Ángel VELASCO

MERECEN NUESTRO PUGNO APOYO Y SOLIDARIDAD

—Hace algún tiempo—responde a mi pregunta sobre los motivos de su viaje—recibí una invitación del

Club de Intelectuales Católicos de Varsovia. Hacía tiempo que me habían manifestado sus deseos de que

les visitara, pero existían dificultades de muy diversa índole. Todas ellas fueron superadas el último año

y, con la anuencia del Episcopado polaco, principalmente del cardenal Wyszynski y con la autorización

del Gobierno de la República Popular Polaca, se me formalizó la Invitación. La acepté con profunda

alegría, porque aquellos hombres merecn nuestro plena apoyo y solidaridad, como he podido comprobar a

lo largo del viaje.

—¿Qué son esos clubs de Intelectuales católicos?

—Son unas asociaciones de seglares cristianos, con participación de sacerdotes y religiosos autorizados

por la Jerarquía, aunque no tienen el carácter de la antigua organización católica polaca o el de

movimientos de apostolado seglar en otros países. Están reconocidas como asociaciones culturales

católicas por la legislación civil del Estado. Hay uno en cada una de las principales ciudades (Varsovia,

Cracovia, Lublin, Pofznan, Dantzig, etcétera). Los componen no sólo hombres de la Universidad

(profesores, etcétera), sino hombres y mujeres profesionales de todas las edades. Hay en ellos una

creciente participación de las generaciones más jóvenes. El espíritu de colaboración desde el obrero

manual al director gerente, es magnífico.

CUATRO TIPOS DE PROPIEDAD

—Pero, dada la socialización de la propiedad en Polonia, ¿funciona bien una experiencia de este tipo?

—Verá usted. Realmente, la legislación civil polaca regula cuatro tipos de propiedad: la "estatal o

nacionalizada" de los grandes medios de producción y de los servicios, incluidas algunas granjas o

explotaciones agrarias; la "propiedad de las cooperativas", la "especial" de estas organizaciones culturales

y la "privada", que subsiste para la tierra en extensiones moderadas, para algunos medios de producción

de tipo familiar o artesa-nal y para los objetos de uso y consumo.

—¿Y qué efectos ha producido este proceso de socialización en la vida polaca?

—No bastan diez días en un piáis para dar juicios definitivos; sin embargo, puedo indicar algunos

aspectos indudablemente positivos, con el acortamiento de la distancia entre las clases sociales, aunque se

haya producido a un nivel de vida más bajo, en general, que el que es posible apreciar en los países

septentrionales de Occidente. Otro aspecto positivo es el enorme esfuerzo de extensión de la cultura. Por

los datos que recogí, no sólo ha desaparecido el analfabetismo, sino que hay una creciente participación

del pueblo en las actividades artísticas y en la enseñanza superior.

CONTRALUCES Y CRITICAS

Gomo contraluz o contrapartida podría indicarse la dificultad que encuentran para acelerar el proceso de

su desarrollo económico, principalmente a causa de la escasez de Inversiones extranjeras y de las

dificultades para la Instrumentación tecnológica. He oído algunas críticas a la lentitud de determinados

sectores de la burocracia que dirige la empresas, y he notado el deseo de que se haga posible el

enjuiciamiento crítico de la Administración, para que actúe como acicate y punto de contraste en el

perfeccionamiento del sistema. A todo ello hay que añadir—sobre todo en las generaciones jóvenes—un

deseo de evolución en el ámbito de algunas libertades políticas fundamentales, como la de prensa y la de

asociación.

—¿Implica todo ello, don Joaquín, una actitud de vuelta hacia fórmulas capitalistas?

—Sinceramente, no lo creo.. Los hombres cristianos con los que he hablado consideran que el socialismo

es una realidad ya establecida en su patria y no sienten nostalgia de situaciones precedentes. Lo que

desean es una creciente humanización y democratización de las estructuras socio-económicas y políticas.

Creo que en eso hay una consonancia con lo que también propugnan los sectores más jóvenes del régimen

político.

UNA LENTA PERO ESPERANZADORA RENOVACIÓN

—¿Llegan a Polonia, a los católicos polacos, los ecos de los problemas religiosos de la Europa no

comunista, por ejemplo, de la cuestión del celibato en Holanda, tan discutida recientemente?

—Ciertamente los católicos polacos, sobre todo las minorías intelectuales, conocen lo que ocurre en las

iglesias locales de Occidente y todo el proceso de transformación posconciliar. No obstante, las noticias

no suelen ser completas ni siempre bien interpretadas, tanto en la prensa diaria (toda ella controlada por el

Estado) cuanto en las publicaciones minoritarias católicas. Precisamente uno de los esfuerzos más

laudables que realizan estos clubs de que le he hablado, es dar a conocer más íntegramente el sentido del

giran proceso esperanzador de evolución que vive hoy la Iglesia católica en el mundo. Ahora bien..., para

ser totalmente sincero, he de decirle que la Jerarquía eclesiástica polaca, por razones explicables en su

situación histórica actual, cuida todo lo posible de que no se debilite la cohesión Interior de la Iglesia en

Polonia ni los vínculos de obediencia y autoridad. Así es más lento que en otros países el proceso de

evolución en la liturgia, la participación seglar en estructuras de diálogo dentro de la Iglesia y otras

dimensiones semejantes del movimiento posconciliar. La Jerarquía va, sin embargo, autorizando

suavemente algunas experiencias en esa línea de renovación; por ejemplo, en la parroquia universitaria de

Varsovia o en las actividades del Club de Cracovia, que tiene especial importancia por su elevado nivel

intelectual.

Don Joaquín Ruiz-Giménez guarda un gratísimo recuerdo de este viaje. Después de asegurar que para él y

eu esposa ha sido una experiencia inolvidable, y de agradecer la hospitalidad y amabilidad de cuantas

personas e instituciones la han hecho posible (jerarquías religiosas, autoridades académicas y civiles, que

en todo momento respetaron absolutamente su libertad de movimientos), termína con la misma frase con

que empezó:

—Polonia, los católicos, los hombres y mujeres de Polonia merecen nuestro pleno apoyo y solidaridad.

Ya estaba convencido de ello, pero este viaje ha confirmado rotundamente mi convencimiento.

Miguel Ángel VELASCO

ACTIVIDADES EN EL EXTERIOR

—¿Qué actividades desarrollan hacia el exterior ademas de las específicamente internas?

—Además de las actividades culturales en sus locales, sus miembros son llamados muchas veces por

párrocos o rectores de Iglesias o de casas religiosas, de distintos puntos de Polonia, para que intervengan

en ceremonias litúrgicas con homilías, conferencias o en cursillos de formación espiritual. Disponen de

tres revistas principales: "Miez", "Znach" y el semanario "Tygornik Powszechny". En principio, sus

actividades no pueden extenderse a problemas de carácter directamente social o político, aunque, como es

lógico, eso plantea siempre delicadas cuestiones de interpretación, pero la realidad es que funcionan cada

vez con mayor flexibilidad y que su presencia se va haciendo sentir dentro no sólo de la Iglesia polaca,

sino también en los ambientes culturales de aquella gran nación. —Forzosamente, señor Rulz-Giménez,

esta penetración lenta, pero creciente tiene que plantearles problemas, ¿no es asi?

LA VANGUARDIA DEL PENSAMIENTO CATÓLICO POLACO

—Evidentemente, tienen problemas, sí. Han tenido a veces dificultades con personalidades de la

Jerarquía, por una parte, y con autoridades estatales, por otra, y se explica por qué estos clubs constituyen

algo así como la vanguardia del pensamiento católico posconciliar en Polonia, con un decidido afán de

renovación, de apertura y de diálogo. Como es lógico, eso a veces preocupa a ciertos sectores más

tradicionales del catolicismo polaco, en cierto sentido mayoritarios; pero también preocupa a sectores del

régimen político, en la medida en que esa renovación en el seno mismo de aquella Iglesia presenta

crecientes perspectivas de influjo en la sociedad polaca. No obstante, me ha resultado muy grato y

esperanzador comprobar que esos recelos van siendo superados poco a poco gracias a la solidez cristiana

de los componentes de los clubs, a su honda fidelidad a la Iglesia y a la sincera lealtad en su diálogo con

los no creyentes, e Incluso con los marsdstas de los distintos sectores culturales de Polonia, En otros

términos: que estos hombres, realmente admirables, logran poco a poco el respeto que merecen por su

abnegada actitud de servicio a todos sus conciudadanos.

LAS PARADOJAS DE POLONIA

—¿Cuántos son, aproximadamente, los miembros de estos clubs?

—No puedo darle datos estadísticos exactos; pero sí le digo que no se trata de asociaciones masivas,

aunque si Importantes por la calidad de sus componentes y por la misión que han asumido.

Concretamente, al Club de Varsovia pertenecen unos dos mil socios, si bien el peso del trabajo lo lleva un

número menor de hombres que dedican a ello todo el tiempo que necesitarían para descansar, puesto que

ninguno vive de rentas, sino de su trabajo profesional diario. —¿Cómo se sostienen económicamente

estos clubs?

—Dada la legislación civil polaca, no tienen subvención alguna ni del Estado ni de la Jerarquía

eclesiástica. Se sostienen fundamentalmente con las cuotas de los asociados. Otra de sus fuentes de

recursos, que pudiera resultar paradójica si no hubiera tantos otros aspectos contrastantes en esa singular

experiencia que es hoy la vida de Polonia, es que el Estado ha permitido que algunas asociaciones

culturales de este tipo funden pequeñas empresas industriales, dé tipo—que llamaríamos—algo más que

artesanal, puesto que pueden emplear en sus pequeñas fábricas hasta cien obreros. Utilizando este medio,

los clubs católicos fundaron la empresa Libella, de la que dependen una serie de pequeños centros de

producción industrial. Fabrican juguetes, objetos de papelería, instrumentos de limpieza, pero con una

muy gran rentabilidad. Lo que exceda del 10 por 100 de beneficios lo entregan al Estado, pero con ello

cubren los gastos presupuestarlos de las actividades de los clubs.

 

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