Vida Cultural. 
 Conferencia de D. Joaquín Ruiz Giménez en el Escorial     
 
 ABC.    15/07/1959.  Página: 49. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

VIDA CULTURAL

Conferencia de D. Joaquín Ruiz Giménez en El Escorial

San Lorenzo de El Escorial 14. Esta mañana, en la Universidad María Cristina, el ex ministro don Joaquín

Ruiz Giménez pronuncio en el ciclo de conferencias del I Foro Juvenil, organizado por la Delegación

Nacional de Juventudes, una conferencia sobre el tema "Diálogo sobre la vocación política del hombre

español". Presidió el acto el delegado nacional de Juventudes, señor López Cancio.

El señor Ruiz Giménez comenzó diciendo que estima que. así como en el mito de Anteo el contacto con

la tierra madre revigoriza las fuerzas físicas del hombre, el contacto con la juventud reanima, las ilusiones

y las esperanzas en el orden social y político. Todo régimen que aspire a perdurar en el futuro debe

escuchar, el latido de las gentes jóvenes, comprender sus inquietudes y compartir sus afanes. Sólo así

puede alcanzar permanencia y fecundidad hacia el mañana.

El señor Ruiz Giménez dividió sus reflexiones en dos puntos principales: los rasgos del temperamento

hispano en. función de la acción política y, después, las exigenciás actuales de una política que responda

al modo de ser más íntimo de los españoles, de hoy.

En la segunda parte: de sus reflexiones realiza sucesivamente el examen de la renovación de las

estructuras y de las funciones económico-socialcs con la consigna de una reordenación de aquéllas en la

justicia y de una flexibilización de éstas, para abrir especialmente a las nuevas generaciones Jas

posibilidades de su ascensión material y espiritual. Plantea después el problema del reajuste de las

estructuras políticas. Destaca en este aspecto las posibilidades que ofrecen nuestras actuales Instituciones,

siempre _que, tanto los hombres de la generación de 1936. como los más jóvenes, estén dispuestos á

inyectarse espíritu de sinceridad y recia voluntad de eficacia en el cauce, de esas estructuras, desechando

la rutina, la autosatisfacción y la apología propagandística, para encoatrar, en cambio, las vetas profundas

que alumbró el Movimiento Nacional.

Por último, insiste en que ni una réordenación de las estructuras y funciones económico-sóciales, ni una

vigorización de las estructuras políticas, sería suficiente para asegurar la estabilidad y la paz hacia el

futuro. Hace falta también una acción en profundidad sobre las estructuras psicológico-colectivas y Sobre

la conciencia de los valores éticos. Cada "generación" no puede ni debe hacerlo todo. La de 1936 ha

realizado una colosal empresa, pero a las generaciones siguientes les quedan "heroicos empeños", como

diría Gracián, aunque no sea más porque "se hereda el gesto, pero no el gusto".

 

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