Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Don José María y su copa de pomelo     
 
 ABC.    22/03/1975.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

DON JOSÉ MARÍA Y SU COPA DE POMELO

¿Se le autorizó o no a don José Maña Gil-Robles y Quiñones a tomar una copa con los periodistas

nacionales y los corresponsales extranjeros para agradecerles la atención que prestaron a su propuesta de

Federación Popular Democrática, asentada sobre la ley de Asociaciones de 1961? Hay quien dice que la

Jefatura Superior de Policía no respondió a la solicitud ni afirmativa ni negativamente. Hay quien dice,

también, que contestó que no, pero sin comunicación oficial escrita. Si esto fuera así, es decir, que faltara

este requisito, no hubo «no» ni tampoco hubo «sí». Entonces, ¿qué hubo? Ante la duda, muchos de los

invitados llegaron al lugar de la reunión, y se encontraron al insigne don José María Gil-Robles

tomándose un zumo de pomelo en una cafetería adyacente. Y según narra en «Pueblos» Gómez Escorial,

«sobre la mesa - dice - queda la invitación de un coctel no autorizado. En su esquina, un vértice cortado

por puntos y con el número 85. No ha servido». Y añade el comentarista del órgano sindical: «Pero

hablar, se habló. Y nadie, molestó a quienes se reunieron en torno al rano de pomelo - única copa posible

y a su bebedor. Total, que la ley de Asociaciones del 64, si, y que la de 1974 que no.» V termina Gómez

Escorial: «Jugando con asombroso ingenio dialéctico, las posiciones del viejo líder democristiano se

perfilaron por camino conocido.» Por mi parle, pregunto lo que se preguntan tantos españoles, y es: si con

esta epidemia de prohibiciones gubernativas vale la pena intentar asociarse. Hace quince días, yo me he

permitido reiteradamente aconsejar que si, que era necesario y conveniente. Sería lamentable que las

dudas que empiezan a asaltarle a uno se transformaran en escepticismo rotundo. Por favor, no se insista

en colocar obstáculos en el camino asociacionismo. ARGOS.

 

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