Pensamiento político     
 
 Arriba.    16/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Pensamiento político

«Entiendo que en la actual situación de tránsito sólo deben producirse las reformas estrictamente in-

dispensables y que garanticen la expresión de la voluntad democrática del país. Todo lo que sobrepase la

instrumentación del proceso corre el peligro de perecer pronto y dilatar innecesariamente el clima

reformista».

£1 momento político

Con estas palabras escritas hace pocos meses expresaba don Antonio Hernández Gil su pensamiento

acerca del proceso democrático y su futura aplicación en nuestro país.

Reproducimos a continuación algunos párrafos significativos de recientes declaraciones del ilustre

catedrático D. Antonio Hernández Gil.

En 1a transición que España vive creo que pueden distinguirse tres fases muy marcadas que dan lugar a

las correspondientes situaciones: una presente, otra en la que ésta ha de desembocar y una tercera remitida

al futuro ulterior.

La fase actual puede configurarse como la instrumentación del cambio, que si no parte de una primera

instancia propiamente democrática tiende a la apertura de un proceso de ese signo por caminos que ya

tienen connotaciones democráticas, aunque falte una democracia de base como son: El reconocimiento, si

bien limitado, de los partidos políticos, e! referéndum aprobatorio de la ley para la Reforma Política, el

diálogo Gobierno-Oposición y ciertas garantías de neutralidad, en el ejercicio del poder, con marcado

reflejo en la ley electoral que haya de dictarse.

Establecida la democracia, el cambio entra en un período distinto, mientras antes de llegar a la

democracia ésta figura como objetivo o resultado del cambio, una vez instaurada pasará a ser ella punto

de partida y motor del mismo. A partir de entonces se transmuta el sentido del cambio y se da vistas a la

tercera fase o situación. El cambio ya no consiste, como ahora, en establecer la democracia, sino en

alcanzar los resultados a que ésta conduzca. Esos resultados dependerán del grupo o grupos que accedan

al poder.

Entonces el cambio pasa a protagonizarlo la sociedad y dependerá del consenso mayoritario libremente

producido.

En pocas palabras: proceso de democratización, democracia y consecuencias de la misma. O dicho en

términos de mera progresión temporal: presente, futuro próximo y futuro ulterior.

El cambio

La reforma, con o sin ruptura o con cierto grado de ruptura, que son los elementos principalmente

utilizados para configurar el modelo conceptual explicativo de la transformación que se está operando en

España, tiene las siguientes características: no es la simple o normal movilidad propia de las sociedades y

los sistemas, siempre en desarrollo, el cambio aparece dirigido e instrumentado y no es, por supuesto, una

revolución.

El énfasis inicial incide esencialmente en el aspecto político, mientras algunos intelectuales españoles tan

cualificados como Unamuno y Ortega, sin duda fatigados de las estériles fluencias políticas de su tiempo

tendían a la mutación directa y profunda del hombre, hoy, tras una larga inmovilidad política es ésta la

que preferentemente se pone en marcha.

Democracia

La democracia se está esperando excesivamente de las leyes, como si fuera un producto que se nos

entrega elaborado y completo. Si bien corresponde a la ley reconocerla y organizaría, todos hemos de

cooperar a su encarnación y desarrollo. Es preciso sentirla y vivirla. El espíritu abierto al diálogo, la

comprensión del otro en cuanto igual y distinto, la tolerancia, cierta humildad y, en algunas ocasiones,

hasta el sentido del humor me parecen factores imprescindibles.

Porque la democracia no es la verdad perfecta, sino la transigencia y la conciliación que permiten en la

misma medida coincidir y discrepar sin sometimientos ni agresiones, nadie carece de una expectativa de

poder, ninguno es dueño absoluto, no hay expropiados.

 

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