Es el servicio a mi pueblo y al rey lo que me ha decido a presentar la dimisión, explicó     
 
 Ya.    01/06/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ES EL SERVICIO A MI PUEBLO AL REY LO QUE ME HA DECIDIDO A PRESENTAR LA

DIMISIÓN, explico el señor Fernández – Miranda

El presidente de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino, don Torcuato Fernández-Miranda y

Hevia, convocó urgentemente, mediodía de ayer, a los periodistas acreditados que hacen

indemnización en la Cámara Legislativa. Ante ellos, hizo las siguientes manifestaciones que transcri-

bimos taquigráficamente:

DECLARACIÓN DEL PRESIDENTE DE LAS CORTES

Quisiera, señores, ser lo más preciso y claro posible, dentro de la brevedad.- Hoy no aceptaré preguntas.

Dentro de unos días les invitaré a tomar una copa y entonces estaré dispuesto a contestar las que quieran

hacerme.

En primer lugar, una observación: ¿Cuál es la naturaleza de la prórroga de las Cortes que ahora termina?

Para mí, es muy claro. Hay una causa determinante desde el punto de vista constitucional de la prórroga

de las Cortes. Hay, además, Como añadido, un plazo. Pero este plazo no es determinante. Este plazo es

una garantía para que la prórroga no quede indefinida. El verdadero motivo de la naturaleza de la pró-

rroga está (como se comprobará si se examina el número 2 del artículo 2.° del Reglamento, y fun-

damentalmente el apartado b) del artículo 7.°. de la Ley Orgánica del Estado), en las elecciones, que han

dé celebrarse para la normal renovación de las Cortes. La primera prórroga fue iniciativa de las Cortes

bajo la presidencia de mi antecesor don Alejandro Rodríguez de Valcárcel. La segunda, fue a petición del

Gobierno, y el fin de la misma era, precisamente, no celebrar elecciones hasta que la anunciada reforma

se aprobara, para que las elecciones pudieran realizarse conforme a ía reforma entonces proyectada. Por

lo tanto, si el día 15 se celebran las elecciones, del propio contexto de la norma que rige la prórroga se

deduce que el funcionamiento dé las Cortes actuales termina. El que el plazo llegue hasta el día 30 podrá

plantear algunas cuestiones de tipo formal,, o podrá hacer referencia a determinados "status" de los

anteriores procuradores pero no afecta para nada ail verdadero sentido de la prórroga1 de las Cortes, que

indudablemente termina cuando las elecciones se celebran elecciones.

El Rey lo ha entendido así y ha aceptado mi dimisión y me ha rogado que siga unos días en torno a fas

Hoy más que nunca—agregó—cuento con la confianza con que Su Majestad me ha distinguido desde el

año 1960

Me siento solidario y responsable de la política del presidente Suárez en la medida que me corresponde

como presidente de las Cortes

DECLARACIONES DEL SEÑOR FERNÁNDEZ-MIRANDA A LOS PERIODISTAS ACREDITADOS

EN LAS CORTES

EL FUNCIONAMIENTO DE LAS NUEVAS CORTES

Segunda cuestión. El otro día, a la salida de una reunión de la mesa, se me preguntó por algunos

compañeros cuándo podían empezar a funcionar las nuevas Cortes. Cité las fechas del 22 ó del 23 de

junio, pero como comienzo de la serie de reuniones previas constitutivas que tenían que realizarse

forzosamente. Como ustedes saben, las Juntas Provinciales tienen que comunicar a la Junta Central el

resultado de las elecciones, y ésta tiene la obligación de comunicarlo a estas Cortes, según el artículo 71

de las normas electorales, y estas Cortes empiezan a funcionar, pero no se constituyen hasta que sé hayan

cumplido los tramites sucesivos. Pero pueden empezar á funcionar, en estas reuniones previas en torno a

las fechas citadas.

ÉL REY ACEPTO LA DIMISIÓN DEL PRESIDENTE

Lo que acabo de decir quiero que sea como introducción para poder explicar la noticia que quiero darles

hoy. Él lunes 23, a las once de la mañana, he presentado mi dimisión a S. M. el Rey, quien la ha aceptado.

Me ha comunicado su aceptación ayer. Hay varios hechos que quiero subrayar y que explican claramente

el sentido de mi conducta. En primer lugar, hoy más que nunca, cuento con la confianza con que S. M. el

Rey me ha distinguido desde el año 1960. Desde entonces, como Príncipe, como Príncipe dé España

después y como Rey, han sido para mí un honor contar con esta confianza y le he servido con absoluta

lealtad y entrega, y le serviré de por vida. Es el servicio a mi pueblo y al Rey lo que me ha decidido a

presentar esta dimisión.

En segundo lugar quiero destacar otro hecho para entender con claridad mi conducta. El Rey, cuyas

cualidades van conociéndolos españoles, pero en las que todavía no han calado en toda su hondura, es, en

su función, como titular de la Corona, «1 primer cumplidor de las leyes, y por Id tanto, con respecto a, la

ley para la R>£ forma Política, su voluntad es muy clara: cumplirla, no solamente en su mecanismo

normativo, sino en su espíritu.

Terceros la ley para la Reforma Política, si se estudia en su profundidad, es una ley muy sencilla; pero

una ley da mucho alcance, que concibe unas nuevas Cortes y consecuentemente, M nuevo .presidente día

las mismas y no sólo un muevo nombramiento que puede recaer sobre el presidente actual Ya cuando se

discutió en estas. Cortes la ley para la Reforma Política por dos veces (pueden dar testimonio de ello los

miembros de la Ponencia, concretamente don Fernando Suárez me plantearon que podía ser perturbador

para la marcha del proyecto el artículo que se refería al presidente de las. Cortes. La intención estaba

clara, como después se manifestó en la intervención de algunos señores procuradores: Se tendía a

entender que era una especie de maniobra, en virtud de la cual Fernández-Miranda pretendía pasar de una

orilla a otra y continuar como presidente de las nuevas Cortes. Dija entonces que estuvieran tranquilos,

que ese precepto no me afectaba, que ese precepto estaba hecho para mi sucesor. Se entendió que no me

afectaba porque yo había sido nombrado por seis años, cuando era Obvio, y lo es ahora, que ese. precepto

del nombramiento del anterior presidente y de la duración de su mandato quedaba expresamente derogado

en el instante en que se celebrasen las elecciones, como se deduce con toda claridad de la propia ley para

la Reforma Política. Desde entonces me acompañaba la clara conciencia de que mi servicio al Rey y al

pueblo estaba en que la aplicación de la ley fuera nítida y clara.

Cuarto. El nuevo presidente de las Cortes tiene una significación muy clara. No es que sea una institución

fácil, pero tiene una función, radicalmente positiva y estoy convencido de que funcionará. La nueva

presidencia de las Cortes descansa sobre la presidencia del Congreso y sobre la presidencia del Senado,

que son electivas. Si se. estudia la ley, sé ve qus cuando hay discrepancia entre ambas Cámaras, en último

término el que decide es el Congreso pero que antes hay que buscar una armonía entre ambas Cámaras a

través de la Comisión Mixta, y que eso le corresponde a la nueva presidencia. En determinados casos, la

Comisión Mixta puede conducir a una reunión conjunta de ambas Cámaras.

YO NO SOY LA PERSONA MAS INDICADA PARA LAS NUEVAS CORTES

Para todo esto está clarísimo que Fernández-Miranda no era la persona mas indicada. Estoy orgulloso y

muy tranquilo ante la misión que he cumplido a costa, naturalmente, de incomprensiones más o menos

Justificadas. Cuándo se hablaba de Mazzarino y Richelieu, del Conde Duque de Olivares,

cuando se decía si era el valido :del Rey, creí que estaba clarísimo que mi permanencia en el cargo

confundía el claró y nítido papel de la Corona. En mi lealtad estaba claro que jamás podría continuar.

Nunca he utilizado al Rey, le he, servido.

Éstas son las únicas razones por las que he presentado mí dimisión, porque - creo que es un servicio más a

mi pueblo y a mi Rey. El Rey lo ha entendido así y ha aceptado mi dimisión. Me ha rogado que siga unos

días en torno a las elecciones y es lógico, puesto que las Cortes existen hasta ese momento.

Para terminar quiero decir dos cosas más. Me siento Orgulloso conmovido por la confianza que el Rey ha

depositado en mí. Ha sido para mi una experiencia enormemente intensa, entrañable y positivas él haber

estado,al lado ;d* Su Majestad desde el año 1960. He .ejercido con él lo que creía que él merecía: la

veracidad, la •sinceridad, el me ha pagado generosamente con su confianza Precisamente al seguir

contando con su confianza es una de las causas determinantes de mi decisión. Consideraré un honor

seguí? sirviéndole. Pero al Rey, los españoles, podemos servirle desde cualquier situación.

SOLIDARIO DE LA POLÍTICA DEL PRESIDENTE SUÁREZ

POP último, señores, quiero deci» que buscar otras causas en mi dimisión será entrar en un terreno de

falsedades. Con muy pocas palabras* pero con toda la entidad que ellas tienen, quiero decir qu« me siento

solidario y responsable de la política del presidente Suárez. Después de estos meses d« colaboración

tengo hacia él una profunda amistad, una sincera estima y una no pequeña admiración, Insisto en que me

siento responsable con él en su política, en I» medida que me corresponde como presidente de las Cortes.

Señores, es todo lo que tente que decirles esta mañana. Vuelve a decir, como al principio, que dentro de

unos días será para mi una satisfacción reunirme a tomar una copa con ustede. Muchas gracias.

 

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