Afirma Pedrosa Lata. 
 No pronuncie ni una palabra que implique amenaza alguna     
 
 ABC.    04/03/1976.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. JUEVES 4 DE MARZO DE 1976,

ENSEÑANZA

AFIRMA PEDROSA LATAS

NO PRONUNCIE NI UNA PALABRA QUE IMPLIQUE AMENAZA ALGUNA

Don Antonio Pedrosa Latas, procurador «n Cortes como consejero nacional por la provincia de Lugo, nos

envía una extensa carta en la que responde, minuciosamente. a la que le dirigieron los también

procuradores en Cortes doctores De la Fuente Chaos y Pérez y Pérez, pidiéndole que suprimiera, de su

Intervención en la Comisión de Trabajo, las «palabras amenazantes» y el calificativo de «bunker

marxista» que dio a la Universidad. Respecto al primer punto ¡señala el señor Pedrosa Latas que. por más

que ha leído y releído las palabras que pronunció en aquella ocasión, «no encontré —dice— nd una sola

ctue, de manera tácita o expresa, Implique amenaza alguna». Después de relatar con la máxima concisión

Y verismo lo que. por desgracia, viene ocurriendo en la Universidad, aventuré el grave riesgo de que

«este proceso acaso concluya en tragedla». ¿Es esto una amenaza? Yo no lo creo.

SEGUNDO PUNTO—En cuanto al segundo punto, dice el señor Pedrosa: «Ese barbarismo, de

procedencia germánica, el "bunker", no lo inventé yo; ríos viene acuñado y quizá lo osé con impropiedad,

pues realmente el "bunker" st construye para resistir y el de la Universidad se levanta para minar la

sociedad y derribar al Estado.» «Algunos de vosotros los docentes —añade—, sois víctimas de ese clima

bunkeriano que os impide e! normal ejercicio del magisterio: víctimas son también los discentes,

imposibilitados por esa presión para consagrarse al estudio con la debida serenidad, v víctimas.

Igualmente, de esas probadas Infiltraciones marxistas. somos miles y miles los padres de familia que. aun

a costa de dinero, sinsabores y quebraderos de cabeza, queremos que nuestros hijos logren el nivel

intelectual y científico al que por su vocación aspiran.» «A la vista de lo que ocurre —y bien a la vista

están las pintadas, los carteles, las consignas, las asambleas, los insultos y las provocaciones— vosotros

mismos habéis declarado que todo acontece sin tiempo para conocer y meditar sobre el origen y alcance

de los sucesos o para "intentar conocer si loí> calificados de autores son provocadores o provocados". En

cambio —agrega—, inexplicablemente, el claustro se apresuró, en pocos minutos, a Imponer sanciones,

decretar expedientes y cursar denuncias a los Tribunales ordinarios, y ello sin las pruebas necesarias v sin

las obligadas audiencias.» El señor Pedrosa Latas dice en uno de los últimos párrafos de su carta que «el

aconsejable pluralismo político y la democrática policromía Ideológica de la Universidad nada tienen que

ver con la escalada de abusos, choques y asaltos en los campus y en los claustros».

 

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