Tribunales. 
 El procurador en Cortes señor Llantada, condenado por desobediencia grave     
 
 ABC.    06/04/1973.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL PROCURADOR EN CORTES

SEÑOR LLANTADA CONDENADO POR DESOBEDIENCIA GRAVE

Madrid. (De nuestra Redacción.) 1& Sala Segunda del Tribunal Supremo ha dictado sentencia

condenatoria en el juicio que, en única instancia, se celebró ante la misma contra don Julio Llantada

Castaño, procurador en Cortes y concejal del Ayuntamiento de Madrid. La condición de procurador en

Cortes del procesado le confiere derecho de fuero, según el cual es la Sala Segunda del Tribunal Supremo

la competente para juzgarle. Hacia las ocho y media de Va tarde del 18 de diciembre de 1971» en Madrid,

con denso tráfico en dirección a la avenida de José Antonio por la calle de la Princesa, es el cruce con ésta

de las calles de Serrano Jover y Quintana, José Hita Martín, cabo, y Leoncio Ruiz Cuesta, guardia de la

Policía Municipal, desviaban la circulación por la calle de Quintana. El señor Llantada,, que procedía de

Serrano Jover, en su coche, conducido por Ángel Martin Martín, no obedeció la orden de los agentes.

Ángel, cumpliendo órdenes del señor Llantada, trató de desplazar con el vehículo a Ruiz Cuesta, en el

centro de la calzada, con pequeñas arrancadas, y alcanzándole en las rodillas y obligándoles a retroceder.

Hita Martín se acercó al coche • hizo ademán de sacar la defensa de goma, y el señor Llantada se apeó,

llamó a glandes voces a los funcionarios policiales, y en forma destemplada se dio a conocer como

concejal. Despidió al vehículo y manifestó que daría cuenta al delegado de Circulación del Ayuntamiento

y que aquello «Iba a costar caro» a los agentes. Ruiz Cuesta sufrió contusiones en rodillas y artritis

traumática y estuvo sometido a tratamiento facultativo durante quince días. Destaca la sentencia aue el

procesado, en MI doble calidad de concejal y de procurador en Cortes, venía más obligado a proceder con

la mayor discreción y ejemplaridad en cumplir las órdenes que los agentes de la Corporación Municipal

que representaba pudieran darle dentro de su competencia; más cuando tales mandatos se producían en

una situación de emergencia circulatoria que habían de acatar, sin excepción, todos los conductores a los

que podían resultar onerosos y molestos. Por eso, ai comportarse el procesado de manera brusca,

intemperante y violenta para la Integridad física de uno de los policías, buscando ampararse en so

jerarquía, sólo podía dar lugar, ante quienes presenciaban el Incidente, a una penosa impresión de

prepotencia, autoritaria en beneficio propio y con relativo desprecio del bien común. La sentencia califica,

los hechos como delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad y falta de lesiones y condena al

procesado, don Julio Llantada Castaño, a un mes y un día de arresto mayor y 5.000 pesetas de multa vor

el delito y cinco días de arresto menor por la falta, asi como a indemnizar en 3.000 pesetas al guardia

lesionado.

 

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