Revista de prensa. 
 Dos opiniones en torno a una decisión de las Cortes  :   
 La independencia de los procuradores. 
 Madrid.    16/11/1968.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

REVISTA nP PRENSA DOS OPINIONES EN TORNO A UNA DECISIÓN DE LAS CORTES

La independencia de los procuradores

Joaquín Luaces Saavedra, en EL NORTE DE CASTILLA, comenta:

58 Por acuerdo de la Presidencia los procuradores sólo podrán reunirse fuera del Palacio de las Cortes en

casos excepcionales, previa autorización del presidente. Es decir, las reuniones que se venían celebrando

en diferentes provincias han quedado prácticamente prohibidas, pues no solamente son sometidas a una

previa autorización, sino qoe se exige wia condicion de excepelonalidad. Ha tenido que ser muy penoso

para te Presidencia el adoptar tal decisión imponiendo a los procuradores una limitación tan dura como

injustificada. Es una medida dura, ya que limita su facultad de reunión más allá de las exigencias

impuestas a cualquier ciudadano. Efectivamente, a éste la autorización no se le exige más que para

reuniones de más de veinte personas y puede pedirse siempre que se desee, no con el carácter de

excepcional que para los procuradores se establece ahora. Y es injustificable, ya que en estas reuniones se

había venido dando muestras de un acusado sentido de responsabilidad tanto en la elección de los temas

como en la forma de tratarlos. Ahora bien, ai hay algo positivo en esta manifestación oficial, es

precisamente la confirmación de las numerosas declaraciones oficiosas en el sentido da que la autoridad

gubernativa no es la competente para autorizar o limitar este tipo d« reuniones. Este criterio es, en

definitiva, consecuencia del principio establecido en el párrafo II, artículo segundo, de la L.O.E., al

establecer la coordinación de funciones y no la subordinación de las Cortes a la Administración. No otro

significado tienen los numerosos preceptos de la ley y Reglamento de las Cortes, que tienden a garantizar

la independencia de los procuradores. Aclarado esto, queda por examinar una segunda cuestión: ¿el

acuerdo de la Presidente es simplemente supletorío del Reglamento o b**n 1« desborda 7 lo que

realmente interpreta y limita es el artículo 16 de) Fuero de los Españoles, que establece el derecho a la

libre reunión? Resumiendo: ¿si la autoridad gubernativa no es competente para reglamentar las reuniones

de los procuradores y si el acuerdo de la Presidencia de las Cortes desborda el ámbito de lo puramente

reglamentario, no quiere este decir que la única exigencia que puede pedirse a estas reuniones es la licitud

de sus fines (artículo 16, Fuero de los Españoles)? Y más aún, esa licitud de los fines hay que suponerla

no sólo por la confianza que merecen los procuradores, sino porque todas sus reuniones se han venido

celebrando a puerta abierta. Es evidente, pues, que tal medida desborda los límites de la mera legalidad

para entrar en el terreno de lo político. Las reuniones de los "familiares" se vieron con desagrado desde el

principio y se ha terminado enmarcándolas dentro de unas limitaciones, cuya necesidad nadie había

sentido durante los años en que otros grupos de procuradores (sindicales o de la Administración Local,

por ejemplo) se han venido reuniendo sin limitación ni autorización alguna.

 

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