Autor: Fontán Pérez, Antonio. 
   La próxima democracia española     
 
 ABC.    29/04/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ABC. VIERNES 29 DE ABRIL DE 1977. I

APUNTES POLÍTICOS

La próxima democracia española

Los signos visibles de la democracia son la igualdad política de los ciudadanos, el sufragio universal y los

partidos políticos. Ninguno de ellos existía en el anterior régimen español. Los tres, sin embargo, se

manifiestan evidentemente en el sistema político de la nueva Monarquía, en cuyo proceso de

implantación desempeñan tan primordial papel las próximas elecciones del 15 de junio. Bajo el antiguo

régimen los españoles eran reconocidos como iguales ante la ley común. Pero no lo eran en términos

políticos, ni en la teoría ni en la práctica. Se era del Movimiento o no, del Régimen o de la oposición, lo

cual implicaba sustanciales diferencias. Había muchas votaciones, de diversa clase y grado, pero no

verdaderas elecciones generales. Los partidos políticos estaban tan proscritos, Que el mero hecho de

nombrarlos cuando más de defenderlos daba lugar a que, por ejemplo a mi antiguo periódico y a mí,

nos castigaran severamente los sucesivos ministros de Información, cuyos nombres no hace al caso

mencionar aquí

Ahora se reconoce la igualdad política y va a haber sufragio universal en condiciones aceptables de

credibilidad democrática, incluso para los más exigentes haremos vigentes en el Occidente.

El gran reto que tienen ante sí nuestros políticos es constituir, después de las elecciones, verdaderos

partidos. Que entre los 15 ó 20 partidos nacionales (porque no hay más, salvo para los que manipulan las

estadísticas) realmente existentes y la docena de partidos regionales de cierta entidad se articule un

sistema en el que opere un número de formaciones diferenciadas, significativas y atrayentes. Yo llevo

años ya diciendo que esto sería posible en cuanto cambiara el régimen, y que, además, era necesario para

asegurar la paz pública y como prenda de futuro. Ahora es, además, probable, y casi me atrevería a añadir

que va a ser fácil. A las elecciones ya a acudir un corto número de coaliciones, unas más permanentes y

otras más coyunturales. La multitud inicial de núcleos y proyectos de partido de carácter nacional o

regional ha sido, a mi juicio, positiva. Ha dado lugar a que se despierten vocaciones políticas y se creen

numerosos centros de actividad política. El Solo anuncio de la consulta electoral ha determinado ya un

primer reagrupamiento. También en este punto yo soy optimista. La situación de los partidos españoles,

en la segunda quincena de junio, va a ser más clara y ordenada que, por ejemplo, la que conocieron Italia

y Francia en 1945 y la Alemania federal en el 49.A. F.

Por Antonio FONTAN

 

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