Declaraciones de Fuentes Quintana y Fernández Ordóñez. 
 La fiscalidad, medio justo para repartir las cargas de la devaluación     
 
 ABC.    19/07/1977.  Página: 39-40. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

ABC. MARTES, 19 DE JULIO DE 1977.

DECLARACIONES DE FUENTES QUINTANA Y FERNANDEZ ORDÓÑEZ

LA FISCALIDAD. MEDIO JUSTO PARA REPARTIR LAS CARGAS DE LA DEVALUACIÓN

E1 vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos, don Enrique Fuentes Quintana, y el ministro

de Hacienda, don Francisco Fernández Ordóñez, han hecho unas declaraciones a «El País», que nuestro

colega matutino publicó en su número del pasado domingo, acerca de los aspectos más importantes de la

declaración programática del Gobierno, las repercusiones de la devaluación de la peseta, la política fiscal

y de renta» proyectada por el nueva Gabinete, etc.

Dada la Importancia de estas declaraciones y el hecho de producirse en momentos en que algunas de esas

medidas han oreado inquietud y recelos en todos los sectores, nos parece oportuno ofrecer a nuestros

lectores un resumen de aquéllas.

Inicia sus manifestaciones el señor Puentes Quintana trazando el cuadro que presenta nuestra economía.

Insiste en su conocido diagnóstico de gravedad y complejidad, pero también señala que «la economia

española no se enfrenta a un caos Irremediable. -La solución —dice, no es la mentira piadosa que se

ofrece a los enfermos´ incurables».

ACCIONES BÁSICAS

Alude a la negociación y como consecuencia a que es necesario renunciar a los privilegios. Y esa llamada

a la responsabilidad tiene una serie de aplicaciones concretes:

1 Se gestionarán con el mayor rigor los fondos de la Administrarían Pública atajando despilfarros al

prestar con eficiencia los bienes y servicios básicos, porque el Estado tiene que ser sumamente cuidadoso

al administrar los fondos públicos (del pueblo). De ahí la importancia fundamental de que el presupuesto

de] Estado sea un presupuesto transparente, escrupulosamente meditado y dirigido.

2 Las distintas rentas habrán de contribuir en función de sus capacidades, para lo cual la corrección fiscal

debe ser inmediata. Es decir, debe aplicársela en este año y ampliarla y mejorarla con más tiempo para el

debate y la discusión, con el fin de contar desde principios de 1978 con un sistema tributario que esté en

condiciones no sólo formales, sino reales, para exigir a las distintas clases sociales el cumplimiento

efectivo de sus obligaciones tributarias, según sus rentas y capacidades.

3 Se cerrará cualquier alternativa abierta a la especulación y al aprovechamiento de situaciones

monopolíticas contrarias a la competencia activa del mercado.

4 Se ordenarán con criterios de justicia social las rentas de trabajo 5 Se frenará la expansión incontrolada

dé consumos individuales y se transferirán rentas hacia la exportación y las inversiones!

6 Se apoyará al máximo .la Iniciativa de los empresarios, porque es urgente resolver su delicada posición

y porque ellos son el motor del sistema y la palanca básica para superar la crisis.

7 Es preciso poner el mayor empeño de todos en el trabajo, cuya productividad juega un papel decisivo y

cuyo esfuerzo puede reclamarse contando con la justa contraprestación de todos los demás para constituir

la democracia económica y social que deseamos.

LA GRAN NOVEDAD DEL PROGRAMA

Más adelante justifica la devaluación de la peseta en los términos ya conocidos y subraya dos

consecuencias básicas:

PRIMERA: Ha de aceptarse el en carecimiento de los bienes y servicio» extranjeros reconociendo,

nuestro empobrecimiento relativo frente al pesto del mundo, pero procurando repartirlo con la, máxima

justicia mediante nuestro sistema fiscal y los programas de gasto público. La depreciación es

absolutamente inevitable y no cabe evitar sus repercusiones sobre todos los precios mediante una politica

de subvenciones, porqué entonces estaríamos imposibilitando que la depreciación, ejerciese sus efectos.

Pero si deben y pueden Impedirse, medíante el gasto ´público, repercusiones desfavorables del mayor

coste de las Importaciones sobre los precios de los bienes utilizados por los niveles más modestos", y

sobre todo, hay que atajar toda repercusión abusiva.

SEGUNDA:

La segunda consecuencía es que, para que la depreciación del cambio contribuya eficazmente a corregir

nuestro desequilibrio exterior, es necesario que no reaccionemos frente al encarecimiento de precios que

unifica defendiéndonos mediante aumentos de rentas y costes que busquen anular toda reducción posible

de nuestra capacidad de compra en términos de los bienes y servicios extranjeros. Porque si reaccionamos

asi, los precios de los bienes y servicios nacionales acabarán encareciéndose tanto como los extranjeros, y

entonces habremos perdido toda ventaja, relativa;

La gran novedad del programa que el Gobierno ha propuesta a este respecto va a consistir justamente en

llamar a ese esfuerzo necesario a las rentas más elevadas y utilizar la finalidad con la máxima rapidez y la

máxima justicia, complementando y secundando las medidas de política monetaria.

Las medidas complementarías de la devaluación tratan de incorporar, por tanto, en este caso, un

comportamiento fiscal del que hemos carecido en el pasado, que se considera una base Indispensable para

situar la negociación de las rentas en nuevo marco y en una nueva circunstancia.

REPARTO SOCIAL DE LAS CARGAS

El señor Fuentes Quintana analiza, de la siguiente manera la política de rentas tal como piensa aplicarla el

Gobierno:

La política de rentas debe ser negociada entre todos, pactada y no impuesta.: en una palabra,

democráticamente. Como vengo repitiendo, la superación de la crisis exige la participación general en el

esfuerzo y eso no puede exigirse si no hay también una equitativa participación en el producto.

Al subrayar la necesidad de una política negociada entre todos se afirma también que la distribución del

producto no debe concebirse como el resultado de una lucha entre dos bandos, sino en un proceso mucho

mas complejo. No existen sólo en la colectividad el empresario y los trabajadores. Hay pensionistas y

jubilados, bar rentistas modestos, cuya vida depende de ahorros difícilmente creados; hay, además, una

faceta consumidora en todos nosotros encarnada en las amas de casa y en sus afanes de cada día. El

reparto social es complejo y el Gobierno tiene en él un triple papel: una información detallada, clara y

neutral; arbitraje sereno y decidido, y, sobre todo, actuar él" mismo como eficaz redistribuidor. premiando

las aportaciones al producto, compensando las ilinaciones Inferiores y corrigiendo con sentido social las

facetas negativas del sistema de mercado.

LA EMPRESA, MOTOR DEL SISTEMA

Se le acusa de una referencia cíente al empresariado en su declaración programática y el vicepresidente

del Gobierno y ministro de Economía responde: «¿Cómo olvidar a la empresa, si es el motor del sistema,

si su plena actividad es la medicina contra el paro y si su inversión es la palanca del progreso?» Y anuncia

que el Gobierno ayudará a la empresa por todos los medios y principalmente por los siguientes:

— Desbrozando todo lo que en la situación pasada era Intervencionismo caprichoso o interesado,

arbitrísimo, coacción o trabas para la iniciativa.

— Creando posibilidades nuevas como la exportación, o forzando la capacidad de compra del mercado

interior,

— Facilitando servidos generales más eficientes que mejoren la productividad general del sistema.

— La empresa pequeña y mediana merece un trato especial.

El señor Fuentes Quintana concluye subrayando que la economía española necesita superar con urgencia

el grave deterioro que ha venido sufriendo la productividad.

«En conclusión — dice textualmente — . el cambio democrático no vendrá del regateo ni la inhibición,

sino del esfuerzo y la confianza. Só1o así habrá cambio. pero sólo si el cambio es democrático (por todos

y para todos) llegará a ser verdadera la paz.»

 

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