Autor: F. O.. 
 Panorama nacional. 
 La Reforma Fiscal, centro de gravedad del programa económico     
 
 ABC.    24/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Panorama nacional

LA REFORMA FISCAL, CENTRO DE GRAVEDAD DEL PROGRAMA ECONÓMICO

ANTES de la reforma fiscal, en el sentido clásico, era necesaria una especie de «ruptura fiscal»

consistente en una sacudida moral importante, que nos colocará en un plano distinto. Si esto es lo que

pretendía el equipo económico del Gobierno, hay que decir que lo ha conseguido plenamente. El «shock»

ha sido rotundo y la gente parece que está, convencida de que ahora va en serio. Por eso mismo, una

defraudación de ese convencimiento tendría ahora fatales consecuencias en la opinión pública.

Era necesaria esa sacudida porque todavía no hemos captado la gravedad de la situación. Oímos un

discurso en el que se nos piden sacrificios, y lo aplaudimos. Pero en el subconsciente pensamos que los

sacrificios, o no van con nosotros, o, como hasta ahora ha ocurrido, la efectividad de los decretos no pasa

del «Boletín Oficial del Estados. Todo parece indicar que, en efecto, se quiere llegar al fondo. Y no por

capricho, o por prurito de´ técnico alomado, sino porque no existe otro camino para afrontar unos

problemas realmente graves.

Pero e1 «shock» ha producido también reacciones y presiones que han llegado al Gobierno por todos los

conductos habituales. Ha sido una semana de tensión y de especulaciones en torno a posibles disensiones

en «1 equipo económico. No salimos de lo mismo: mientras cantamos las excelencias de la democracia,

añoramos el ordeno y mando. Están en el telar medidas de Indudable profundidad, que requieren,

primero, intercambio de idas y confrontación con los técnicos, luego negociación, diálogo y discusión con

los distintos grupos que las han de avalar. Estamos viviendo en otras tiempos, a años luz de situaciones

cercanas sólo en el calendario.

GANAR TIEMPO

OTRA cosa distinta es el Impacto que están causando las medidas que han trascendido o que se conocen,

más o menos, a través de filtraciones: reforma fiscal, secreto bancario, Imposición sobre el patrimonio,

sociedades Interpuestas, delito fiscal... Los titulares de algunos periódicos han sido elocuentes al respecto.

Por ejemplo, éste: «Los capitalistas, contra el Gobierno>. No haría falta decir más. Es curioso. Resulta

muy difícil, por no decir Imposible, encontrar un comentario, una opinión contraria a la necesidad de una

reforma fiscal en España, y, cuando llegan los primeros Indicios de la misma, nos echamos las manos a la

cabeza. SI estamos plenamente convencidos de su necesidad, si sabemos que ha de venir, más pronto o

más tarde, ¿por qué no aceptar la. realidad que Impone ahora con el ruante blanco de un Gobierno de

centro y no esperar a que la Imposición llegue con guantes dé otro color? En todo caso se habrá ganado

un tiempo precioso. Unos y otros desean, en definitiva, un país en marcha, con empresas productivas

capaces de dar trabajo a todo el mundo. Y hoy, 1977, el camino pasa por la justicia en la distribución de

las cargas. No hay lugar ya para los paraísos fiscales. No es rentable ni social, ni económicamente, si es

que ambos conceptos pueden caminar separados.

COLABORACIÓN

NO es preciso militar en ningún partido o simpatizar con alguna tendencia determinada para que el

empresario perspicaz y con visión de futuro anote esta nueva realidad en sus planes de expansión. Hoy

son datos fijos en cualquier estrategia de dirección. Quizá por esto mismo, por reconocer la realidad del

momento la Confederación Española de Organizaciones Empresariales difundió, el pasado jueves, un

comunicado que no era sino un llamamiento «a todas las fuerzas productivas españolas para colaborar —

son palabras textuales— en la recuperación de los niveles de productividad, en la preservación de la paz

social y el logro de una mejor utilización de todos los recursos con el fin de superar la crisis "actual y

ayudar a la consolidación del nuevo modelo de convivencia establecido».

La Confederación que había manifestado su disgusto por no haber sido consultada por e1 equipo

económico expresaba también su satisfacción por el comienzo del diálogo con el Gobierno después de los

entrevistas mantenidas con el vicepresidente para Asuntos Económicos y con el ministro de Hacienda y

Trabajo. Además ha tomado el acuerdo de que su Comisión Gestora se constituya en sesión permanente

basta conocer las medidas por si se considera necesario evacuar consultas de todo tipo.

EFECTOS MORALES

EN realidad, a la hora de redactar estas lineas, sólo dos medidas han pasado del terreno de la expectación

al «Boletín Oficial del Estado». La devaluación de la peseta, bien recibida en general, aunque ha

levantado una ola de impaciencia en espera de las medidas.de acompañamiento; y la extensión del control

de precios a todos los bienes y servicios. Un control un tanto «especial» puesto que se trata de comprobar

a posterior si las elevaciones de precios se corresponden con los efectos presumibles de la devaluación. El

ministro de Comercio y Turismo ha precisado que se trata de evitar una repercusión «excesiva». Pero,

¿qué es una repercusión «excesiva»? Creo que. con esta medida, se ha pretendido más llamar la atención

sobre la necesidad de actuar con moderación para evitar el efecto psicológico de una acción en cadena

sobre los precios que una contención efectiva de los mismo. Es, como decíamos, en nuestros tiempos de

milicia, «una bomba de efectos morales».

Y es que, en la dialéctica del equipo económico, la ventaja comparativa de la devaluación se perdería si

todos reaccionamos elevando rentas y costes. De ahí, las palabras de Puentes Quintana: «La gran novedad

del programa que el Gobierno ha propuesto va a consistir justamente en llamar al esfuerzo común (de

encajar las repercusiones) a las rentas más elevadas y utilizar la fiscalidad con la máxima rapidez y la

máxima justicia, complementando y secundando las medidas de política monetaria.» De manera que la

reforma fiscal es algo más que un elemento recaudador: se constituye en el centro de gravedad del

programa económico—F. O.

 

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