Autor: Travesí, Andrés. 
 Apunte económico. 
 El Impuesto sobre el Patrimonio     
 
   26/07/1977.  Página: 37. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. MARTES,

26 DE JULIO DE 1977. PAG. 57.

APUNTE ECONÓMICO

EL IMPUESTO SOBRE EL PATRIMONIO

Por Andrés TRAVESI

UNA de las grandes novedades que introduce el programa ecomómico de emergencia, aprobado por el

Gobierno es el establecimiento de un gravamen extraordinario sobre el patrimonio neto de las personas

físicas, figura que no tiene antecedentes en nuestro ordenamiento tributario, aunque sí fuera de

nuestras fronteras.

El impuesto sabré el patrimonio, en efecto, está vigente en buen número de países europeos —Alemania.,

Suecia, Holanda, Noruega. Dinamarca, Austria, Suiza, etc.—• y está recomendada su aplicación por el

Comité Fiscal y Financiero de la Comunidad Económica Europea Existe, pues, en aquellos sistemas que

se consideran socialmente más avanzados y complementa adecuadamente el impuesto que grava las

rentas personales. Como dice la declaración hecha pública por el Gobierno, en España «se configura

como una exacción de carácter personal que se girará sobre el valor del patrimonio de las personas físicas,

descontando los pasivos a unos tipos moderados como corresponden a su naturaleza. Dado qué el

propósito de esté gravamen es claramente progresivo, se establecen mínimos exentos atendiendo a la

situación familiar del contribuyente».

No cabe dada, y en esté tema los especialistas son unánimes, qué el impuesto sobre el patrimonio neto

contribuye en gran medida al tratamiento impositivo más igualitario de las rentas y ganancias del capital

frente a las rentas de trabajo, lo que supone en definitiva, un acercamiento a la mayor equidad era la

distribución de las cargas fiscales. Desde el punto de vista de la justicia en el reparto de la imposición,

escasos argumentos pueden esgrimirse en contra de la aparición de éste gravamen claramente progresivo.

Pero hay algo más que no debe olvidarse. Su aplicación sirve para completar el cuadro que componen el

impuesto general sobre la renta y el que afecta a las sucesiones y donaciones. Y, al propio tiempo, facilita

notablemente el cierre de los caminos abiertos a la evasión fiscal y permite la más precisa evaluación de

las bases impositivas. En función de estos razonamientos, hay que concluir que un impuesto de está

naturaleza; perfecciona sensiblemente el cuadro de la imposición directa, de importancia sustantiva desde

Ja óptica de la justicia distributiva.

Hechas estas consideraciones, parece lógico considerar cómo funciona esta figura tributaria en los

ordenamientos europeos. En primer lugar, el gravamen se conforma como complementario,

fundamentalmente, de la imposición sobre las rentas personales. En cuanto a los tipos impositivos, varían

de una a otra legislación. En la República Federal Alemana se sitúa en el 0,7 por 100, y en Suecia, por

ejemplo, es progresivo a partir del 1 por 100 y puede llegar hasta el 2,5 en función de la cuantía real del

patrimonio. En España, al parecer, se ha barajado como tipo impositivo el 0,5 por 100, o sea, el 5 por

1.000.

Otro aspecto interesante es el de los mínimos exentos. En Alemania occidental, según los datos que

poseemos, es, para el caso de los ciudadanos residentes en el país, de 70.000 marcos por contribuyente y

la misma cifra por cada miembro de la familia. En Suecia, el mínimo se sitúa en las 20.000 coronas,

excepto en el caso de comunidades de bienes y asociaciones que no sean familiares, en que se reduce a

15.000 coronas. En el proyecto acordado por e1 Gobierno español, y que han de debatir las Cortes

previamente a su entrada en vigor, se contempla —como cabe deducir del ejemplo incluido en la nota del

Gobierno— un mínimo exento de cuatro millones de pesetas, a los que se sumaría un millón más por la

espesa y medio millón por cada uno de los hijos sujetos al régimen familiar.

Si en estos días se va a producir nuestra solicitud formal de adhesión a la Comunidad Económica

Europea, bueno es que se vayan acomodando nuestras estructuras económicas a las vigentes en e1 área

comunitaria. Y también nuestro ordenamiento tributario. Él establecimiento de1 impuesto, sobre él

patrimonio neto hay que entenderlo, pues, como un paso adelante en este sentido, al margen de las

razones de justicia fiscal y de perfeccionamiento del sistema a que nos hemos referido anteriormente.-—

A. T.

 

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