Fuentes Quintana opina sobre el programa económico. 
 Las medidas son duras y difíciles, pero no hay otra alternativa     
 
 Informaciones.    29/07/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

FUENTES QUINTANA OPINA SOBRE EL PROGRAMA ECONÓMICO

«Las medidas son duras y ;difíciles, pero no hay otra alternativa»

MADRID, 29 (INFORMACIONES).

LA situación económica al finalizar el presente año va a ser difícil, muy difícil, porque no se pueden obte-

ner logros espectaculares en materia de precios, en reducción de la inflación y del paro a corto plazo. Pero

por primera vez el desenlace favorable de esta situación no depende sólo del Gobierno. Es tarea de todos

y yo soy optimista en que vamos a salir de la crisis.» Así sintetizó ayer el vicepresidente para Asuntos

Económicos, señor. Fuentes Quintana, sus impresiones sobre el futuro de la economía española al

finalizar un cambio de impresiones mantenido con un grupo de periodistas.

El señor Puentes, que indicó previamente que no podía concretar ninguna de las medidas previstas antes

de su presentación a las Cortes, se mostró, no obstante, decidido partidario de la absoluta transparencia

informativa, declarándose dispuesto a responder a todas las aclaraciones, después de que se presenten en

la Cámara los indicados proyectos. El vicepresidente económico tiene también prevista su aparición en la

televisión, después de la sesión de las Cortes, para complementar su primera -intervención, explicando a

la opinión pública el alcance de estas medidas.

Pese a plantear esta reserva de principio; el señor Fuentes Quintana se mostró de acuerdo con ese

propósito de diálogo informativo, dispuesto a aclarar las lineas generales de la política del equipo

económico. Así respondió a las siguientes cuestiones que se le plantearon:

. Calendario de los proyectos. Los proyectos de ley serán presentados la semana próxima al Congreso, y

al senado. Posteriormente, cada ministro- económico expondrá en detalle ¡os. temas concernientes a su

Departamento (medidas fiscales, política monetaria, precios, energía y acción contra el paro), con el

denominador común de realizar una tarea informativa máxima.

• Política de rentas.— El éxito del programa económico está muy condicionado por el comportamiento

de las rentas. Si éstas sobrepasan la tasa de inflación, el programa fracasará.

El problema del paro

Este es un tema muy -delicado y profundo, que hay que remediar con acciones rápidas «in situ». Pero no

se puede separar del de la inflación y del déficit exterior. Sería fácil acabar con el paro aumentando el

gasto público, pero con ello llevaríamos al país a la bancarrota. Hay que •obtener resultados con

instrumentos no inflacionistas. En primer lugar, con la reforma fiscal, y otras medidas, como el empréstito

de 20.000 millones de pesetas ya anunciado. Por otra parte, el paro debe dejar de ser tratado de una forma

centralizada en un solo Departamento. A este respecto, el anunciado «paquete» de medidas laborales debe

interpretarse como una idea, de carácter general, de una declaración de intenciones y no de una medida de

próxima aplicación.

La credibilidad de la opinión pública.—Hay que partir del supuesto de que la situación actual es

dramática y requiere la colaboración de todos. Hay que ser conscientes también dé que es este, una

situación histórica. Si la situación económica se deteriora, las consecuencias las padeceremos todos.

La devaluación de la peseta. — Ésta decisión debió adoptarse con anterioridad. Al tener una moneda

sobrevalorada, estábamos primando productos extranjeros, se castigaba nuestra exportación, se

fomentaba la especulación y se perdían reservas de divisas. Lo único que ahora se ha hecho ha sido dejar

flotar a la peseta libremente, y se pretende que nuestra moneda no vuelva a tener un cambio fijo.

Los precios.—Deben aumentar inevitablemente y esta es una de las consecuencias de la devaluación. Se

encarecen los precios de los productos importados y con ello se consigue disminuir las compras en el

exterior. Pese a ello, algunos precios —como la energía— no acusan todavía sus costes reales. Para

otros —como la leche y el para— se seguirá intentando limitar las subidas en la medida d:e lo posible.

El decreto sobre el control de precios se ha interpretado mal. Sólo pretende evitar la especulación

como consecuencia de la devaluación. Y en parte lo ha conseguido. No obstante, la economía del

país debe ir al régimen de libertad de precios.

La Banca.Hay que esperar de la conocida capacidad de adaptación de la Banca la aceptación de la política

económica y con este estamento no habrá ningún problema .importante.

La Bolsa. —La baja de la Bolsa hay que interpretarla como resultado de la incertidumbre sobre el futuro.

Una íncertidumbre que nace al haber abandonado una situación de una política paternalista, que ya carece

de sentido. Se evidencia también un cierto temor fiscal por falta de información. El clima de confianza

deben crearlo los empresarios y los trabajadores. El Gobierno sólo puede poner el marco del

entendimiento. Por otra parte, la Bolsa es un mercado y debe ser testimonió de la rentabilidad

empresarial. El Banco de España no intervendrá, para sostenerla, y hace tiempo que no interviene, pese a

las noticias divulgadas en sentido contrario.

Reforma fiscal.—Ningún Gobierno en el presente siglo ha puesto las cartas que el actual en términos

fiscales. Medidas como la inspección de las cuentas corrientes son habituales, en todos los países

occidentales, y ya estuvo en vigor en el nuestro, cuando se estableció la ley Carner derogada en 1940.

Listas de Hacienda.— Van a publicarse las listas de contribuyentes del Impuesto General sobre la

Renta, y Hacienda refuerza sus plantillas para poder llevar a cabo la vigilancia fiscal. Los inspectores más

experimentados van a dedicarle a los grandes patrimonios con los que debe ejemplarizarse. No hay nada

más invencible que una idea a. la que le ha llegado su tiempo. Y este es el tiempo de la reforma fiscal.

Consejo Superior Bancario. — Este organismo- tiene una misión que cumplir, igual que la

confederación de las Cajas de Ahorro. Pero no deben actuar como órganos corporativos que protejan

ciertos intereses. También debe ser modificado el Consejo de Economía Nacional para transformarlo

en un organismo realmente útil.

Negociaciones con las centrales sindicales. — Si las negociaciones se llevan con paciencia,

generosidad y esperanza, se puede llegar a un acuerdo o consenso nacional. Hay que tener en

cuenta que con una inflación entre el 20 y el 30 por 100, no sólo está en juego, el puesto de trabajo, sino

la existencia de las propias empresas. Ello lleva a la necesidad de entenderse.

El campo.—El tema del campo no ha sido olvidado. Pero sus problemas son tan complejos que está

siendo objeto de un estudio especial.

Energía.—El Plan Energético Nacional será uno de los temas objeto de debate amplio en las Cortes. Es

necesario discutir sotare las alte r n a ti v as energéticas, la energía nuclear, los precios reales de la energía

(no puede ignorarse que España no ha asimilado todavía los verdaderos costes del petróleo). El Plan

Energético no tendrá más remedio que adoptar medidas rigurosas porque no hay que olvidar que el 1 de

eneró próximo está anunciada una nueva subida del petróleo. También es posible la actuación a través de

otras medidas que pueden llegar al control y. al racionamiento.

Especulación del suelo.— Hay un informe elaborado por un grupo de. arquitectos que debe ser .estudiado

por el parlamento. La especulación del suelo es el resultado de una ordenación del territorio desordenada.

Pequeña y mediana empresa.—En breve funcionarán el Instituto y un Banco que se dedicará a la

potenciación de :dicho sector.

Crédito oficial. — Debe responder exactamente a los postulados de su creación y no se deben aprovechar

de él algunos- circuitos -privilegiados. Su reducción es inevitable. Hay que devolver al sistema privado

algunas de éstas atribuciones y limitarle a las parcelas ´en que realmente tengan sentido para los

intereses del país.

Empresa pública. — Su problema principal es el control. Su creación y mantenimiento debe estar

condicionada por razones políticas y económicas. Es un instrumento que debe mantenerse.

El vicepresidente para Asuntos Económicos, concluyó su larga cadena de respuestas afirmando su

convicción de que la política económica elegida por el Gobierno es dura y - difícil, pero rio tiene

alternativa. Las diferencias con los criterios de otras personalidades políticas son de poca monta. Las

medidas, pese a" todo, sé van a tratar con cautela para que el país las asimile sin traumas. El imperativo

de los hechos obliga a actuar.

29 de julio de 1977

 

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