Autor: Ros Hombravella, Jacint. 
   Ikurriña, senyera y... Economía     
 
 Diario 16.    18/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Sábado 18-junio 77/DIARIO 16

«Ikurriña», senyera y... economía

J. Ros Hombravella

Todo indica que las nacionalidades ricas que van en cabeza de esta reivindicación cada vez tienen las

ideas más claras acerca de lo que quieren y por qué lo quieren. Me atrevería a afirmar, incluso, que la

decisiva presencia de los vectores de izquierda en estos movimientos está asegurando la compatibilidad

de lo deseado con la obligada solidaridad coa las otras áreas rae* nos favorecidas y con sus doloridos

emisarios, los inmigrantes.

Los objetivos principales, los porqués de la adecuación institucional que se pide son:

— El genérico de hacerse con uña parcela de poder, con su indisoluble asignación de recursos propios,

para poder llevar a cabo una política regional más dinámica y satisfactoria, congruente y potenciadora de

la general (tan sólo los mandarines de los últimos cuarenta años pueden aceptar que con un 1,5 por 100

del producto que representan los recursos locales libres quepa hacer algo)

— Promover un sector público regional potente, eficaz, controlado democráticamente y descentralizado

comarcalmente. Las doctrinas hacendísticas modernas nos encarecen las virtudes de la descentralización

para mejorar tanto la adecuación a las necesidades de bienes públicos como para una mayor eficacia en

su producción; si bien, digámoslo todo, con la necesidad de coordinar la política coyuntural. En general,

´tanto el País Vasco como Cataluña tienen conciencia de su atrofia de servicios públicos en relación a los

niveles de riqueza privada. La continua succión de recursos por, el Estado ´ español —unos 100.000

millones de pesetas para 1974 en Cataluña— está en la base de este ´fenómeno y los inmigrantes son

sus víctimas ineluctables.

— Plantearse el desarrollo de políticas de ordenación del territorio, urbanísticas, de mejora agraria e

industrial. de sanidad, enseñanza, cultura, transportes, etcétera, que la experinecia ha demostrado

absolutamente inviables sin tales recursos (como ejemplo, la Corporación para él Área Metropolitana de

Barcelona puede invertir unos 600 millones al año para fines tan. voluminosos).

— Cuidar y promover la aportación explícita al desarrollo de las áreas deprimidas. En general se acepta

que, aparte del pago de los gastos generales no descentralizados del Estado, se trataría de dotar un fondo

especial dirigido sobre todo a financiar inversiones en estas áreas y eventualmente a la subvención de los

gastos públicos corrientes. Se prefiere el control específico dé" esta "Caja,, como en el caso italiano, por

desconfianzas obvias, . ya que la experiencia de los últimos cuarenta años de burocracia y. política

madrileñas, en el descontrol, ha confirmado todas las tesis de 1932-37. Ello podría: coexistir con la

inversión obligatoria por los sistemas financieros catalán y vasco de los valores emitidos por las.- corpo-

raciones, de desarrollo regional de Andalucía, Extremadura, Galicia, León,.etcétera.

Precisamente ello indica que las relaciones entre espacios económicos se han de ver en su conjunto, que

incluye la inversión privada; en éste terreno creo seria bueno que el capital catatán siguiera más la

conducta del vasco en el sentido de inversión en otras latitudes españolas, con lo que de paso se aliviarían

los costes alarmantes de la ya excesiva aglomeración barcelonesa.

Pero yendo al cerno fiscal, y desde luego partiendo de manifiestas diferencias de opinión, la fórmula

predominante radica en un sistema de participaciones sobre los impuestos estatales pilares —el general

indirecto, el sobre sociedades y el general personal. Esta participación, cedida como ingreso propio, tiene

la ventaja nada despreciable, de acuerdo con las exigencias de la técnica fiscal, de "respetar él carácter

unitario del sistema tributario e incluso de su administración. Podrían discurrir, según los casos, entre un

35 y un 50 por 100.

Desde luego, es un sistema mucho mejor que la mera subvención del gasto (descentralización sólo del

gasto) muy enojosa de aplicación, la vía de los recargos, nada aconsejable para la periferia aun la rica, y

no digamos que la proliferación de sistemas tributarios autónomos.

Si el "no partidario" ha podido llegar basta aquí, convendrá decirle que un buen patrón de inspiración es

el aplicado por la República Federal Alemana con das tercios del gasto publico de asiento periférico, con

sus recursos,´ y sólo: el tercio restante central. El sistema de participación es muy similar al que acabo de

desear para nuestro caso, Por lo demás, no hay indicios de separatismos en la Alta Sajonia, ni siquiera en

Baviera.

 

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