Autor: Mendizábal. 
 Mendizábal analiza la declaración del Gobierno. 
 Cara al PSOE con la camisa nueva     
 
 Diario 16.    13/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Miércoles 13-julio 77/DIARIO 16

Mendizábal analiza la declaración del Gobierno

Cara al PSOE con la camisa nueva

El Gobierno parece haber redactado su declaración económica mirando con el rabillo izquierdo al PSOE y

con el derecho a la pequeña y mediana • empresa.

El primer Gobierno de la primera etapa democrática ha querido dejar bien claro su cambio de camisa. No

se han ahorrado críticas al modelo franquista y se ha empleado una -terminología moderna y

prometedora. No ha sido suficiente para ganarse la credibilidad de los trabajadores, pero al menos si ha

conseguido inquietar a loa poderosos grupos económicos del franquismo.

El Escritorio de Mendizábal se ha reunido en pleno para realizar un primer análisis de urgencia sobre la

declaración económica del Gobierno. Se trata de una visión general del tema, que Mendizábal

complementar a posteriormente con matizaciones sobre aspectos mas concretos.

tía medida más importante ha sido la devaluación de la - peseta, tema al que dedicamos un recuadro

especial en esta misma página.

El Gobierno parte del convencimiento de que será necesario un sacrificio colectivo para que la economía

española pueda superar sus dificultades actuales. Un sacrificio equitativo, que el actual Gabinete pretende

conseguir por medio de la fiscalidad.

En efecto, si los trabajadores van a tener que resignarse a sacrificios salariales era preciso garantizarles

mejoras en su modo de vida —Seguridad Social, viviendas, educación, etc. -. que sólo se podran

financiar´ mediante incrementos progresistas en la recaudación de tributos.

Sin embargo, resulta dudoso que con las medidas adoptadas puedan conseguirse los efectos requeridos a

corto plazo. Hay medidas que conseguirán una cierta efectividad, como la tipificación del delito fiscal.

Pero a corto plazo su eficacia se limitará a las personas físicas. Es prácticamente imposible que las

empresas puedan rehacer a estas alturas sus contabilidades, a pesar de la moratoria concedida. Mucho mas

ingenuo es pretender que saquen del cajón la contabilidad verdadera.

Miedo saludable

No obstante, no hay que despreciar el dinero que se obtenga por la anunciada leva sobre el patrimonio y

sobre las rentas más altas. En definitiva, puede esperarse un aumentó de recaudación por el saludable

miedo que se está provocando entre los defraudadores —sobro todo la instauración de la figura del delito

y la posibilidad de inspeccionar las cuentas en tos bancos—. Hay que valorar muy positivamente esta

medida, que no fue capaz de llevarla adelante la II República española. Desgraciadamente es muy difícil

esperar que la Administración fiscal pueda hacer frente a corto plazo a las tareas que se desprenden del

programa esbozado. El Gobierno promete ampliar los efectivos de la inspección, pero no es ésta una labor

que se pueda realizar de la noche a la mañana. Insistimos en que si el Gobierno quiere ofrecer algo

concreto a los trabajadores a cambio de la congelación de salarios va a resultar muy difícil que este dinero

pueda obtenerse en pocos meses por las vías anunciadas.

Solo para cumplir su promesa de perfeccionar las prestaciones del seguro de desempleo y aumentar la

participación del Estado en los de la costes de la Seguridad, necesitará, al menos, 200.000 millones de

pesetas.

Hechas estas salvedades sobre la urgencia recaudatoria es preciso resaltar que, los propósitos fiscales del

Gobierno están bien orientados: el énfasis sobre los impuestos directos, las medidas contra el fraude y,

sobre todo, el impuesto sobre el patrimonio —proyecto de ley antes del 30 de septiembre—, suponen una

línea de acción razonable y valiente.

La gran novedad es un impuesto sobre el patrimonio que¡ aun cuando en principio será reducido —se

habla del 0,2 y 0,3 por 100, según se trate de individuos o de empresas—, puede resultar muy eficaz de

cara a la investigación de las declaraciones sobre la renta. Hasta ahora, cuando un inspector expresaba su

perplejidad ante el desfase entre una fortuna Importante y la renta obtenida de ella, el ciudadano se

defendía alegando que está prohibida la investigación del patrimonio.

Finalmente, pueden señalarse algunas omisiones importantes y muy concretamente la falta de una medida

que elimine numerosas exenciones fiscales y subvenciones, acción ésta a cuya necesidad se ha referido en

no pocas ocasiones el responsable de la política económica del Gobierno.

Plagio al PSOE

El apartado que la declaración gubernamental dedica al paro está casi plagiado del programa del PSOE:

perfeccionamiento del subsidio de desempleó, obras y servicios sociales de carácter local; Incentivos

fiscales a las empresas que´ amplíen sus plantillas; mayor participación del Estado en los costes de la

Seguridad Social, etcétera.

El problema está, como ya hemos señalado, en la financiación de este programa.

Resulta, por otra parte, muy dudoso que las empresas amplíen sus plantillas por medio de incentitivos

fiscales. SI no se toman otras medidas, el empresario seguirá prefiriendo comprarse una nueva máquina

antes que contratar más obreros. Mucho más eficaz será, sin duda, cualquier rebaja en las cuotas que tiene

que pagar de la Seguridad Social, que en la actualidad no es mas que un impuesto sobre las nóminas que

penaliza a las empresas más intensivas en puestos de trabajo.

Aún más peliagudo resulta el tema de la moderación salarial, que por otra parte parece imprescindible. No

parece existir más solución que centrales sindicales y Gobierno se sienten en una mesa de negociación,

para seleccionar un paquete de productos de primera necesidad con los que indiciar los salarios.

Habrá que ver hasta qué punto las centrales podrán permitirse, ante la presión de sus respectivas bases,

negociar unos incrementos salariales inferiores al índice de precios al consumo en un 50 por 100. De

hecho, en las actuales propuestas de convenios colectivos los trabajadores están pidiendo el índice de

precios al consumo —este año se superará el 30 por 100— más dos puntos.

Es de esperar que las centrales y los partidos de izquierda no se empecinen en -e! tema salarial y

aprovechen la oportunidad de plantear otros temas de gran importancia para • los trabajadores, como la

mejora de las condiciones de trabajo, de acceso a la información de la empresa, de mejoras en vivienda,

seguridad y educación, etcétera. La izquierda, actualmente un tanto a la defensiva, podría además exigir

importantes cambios institucionales, como el control de Cajas de Ahorros, Seguridad Social, estatuto del

Banco de España e incluso algunas nacionalizaciones que limiten el poder de los enemigos de toda

evolución progresista.

En este sentido se echa de menos en el programa del Gobierno referencias a la lucha contra la

especulación del suelo; a una valoración adecuada-de las fincas, reformas en la agricultura, etc.

 

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