Autor: Merigó, Eduardo. 
 Responsabilidad ante la crisis económica. 
 La única solución concreta y realista es el pacto social  :   
 El país no puede seguir gastando colectivamente más de lo que produce. Será obligación ineludible de la izquierda aclarar seriamente cuáles son sus verdaderas condiciones.. 
 Ya.    25/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ECONÓMICA

Responsabilidad ante la crisis económica

LA ÚNICA SOLUCIÓN CONCRETA Y REALISTA ES EL PACTO SOCIAL

El país no puede seguir gastando colectivamente más de lo que produce • Será obligación ineludible de

la izquierda aclarar seriamente cuáles son sus verdaderas condiciones

La. presentación antes de las elecciones de los programas económicos de los principales partidos causó

una gran perplejidad entre la mayor parte´ de los- observadores exteriores porque las semejanzas entre los

distintos programas superaban con mucho las divergencias.

Se puede constatar fácilmente que los .programas a corto plazo son todos de signo centrista, ya que a

largo plazo apuntan diferencias importantes, puesto qué, por una parte, apelan a los principios de la

economía de mercado, y por otra, preconizan una amplia redistribución de la renta por la vía fiscal. Sin

querer entrar en una polémica sobre la paternidad Inicial de las ideas que ahora se presentan, aconsejaría

al lector que consultara los programas económicos de los partidos a finales del año pasado y que son muy

ilustrativos del acercamiento- de los extremos hacia el centro a la hora de las elecciones.

Ese acercamiento se puede Interpretar de diversas maneras. Los escépticos estarán tentados de pensar que

el pragmatismo, a corto plazo de los partidos marxistas era puramente electoral y que su conducta habría

sido muy distinta si realmente hubieran conseguido él poder. También existe un claro escepticismo entre

los militantes, dé izquierdas ante la capacidad del Centro de efectuar, por ejemplo, una redistribución de

rentas.

LOS PROGRAMAS ECONÓMICOS, POCO DEMAGÓGICOS

Sin embargo, personalmente considero que las presentaciones de programas económicos de los grandes

grupos políticos han permitido constatar un grado de sinceridad y de autenticó acercamiento que sobrepa-

sa´ las simples conveniencias electorales.

Por una parte, se debe reconocer que los programas presentados tenían muy poco de demagógicos. Los

partidos de derechas y de centro han prometido a buena parte de su electorado que pagará más impuestos,

mientras que los partidos de izquierdas han dejado de lado sus grandes planteamientos Ideológicos. Las

palabras "austeridad", "saneamiento financiero" o "responsabilidad nacional" han abundado más que las

promesas de solución inmediata a todos los problemas.

Por otra parte, se puede pretender que loe problemas que aquejan a. la economía española son tan graves

"y requieren un planteamiento "tan urgente que difícilmente podían admitirse posturas poco realistas o

motivadas exclusivamente por consideraciones ideológicas.

Sin embargo, si queremos ser realistas debernos recordar que hasta hace muy pocas semanas los

planteamientos de una buena parte de las economistas españoles se parecían muy poco a los que estamos

ahora presentando loe economistas identificados con grupos políticos. Preocupados por la importancia de

la inflación y del déficit de la balanza de pagos, los economistas españoles ortodoxos preconizaban pura y

simplemente un plan de estabilización basado sobre todo en una contracción de la demanda mediante una

política monetaria restrictiva. Las acusaciones de que la política monetaria y el déficit del sector público

estaban "alimentando la Inflación" eran constantes, como lo eran también las peticiones de un cambio de

política,.- aun al precio de nuevos aumentos del desempleo. Y una, vez terminadas las elecciones se

puede constatar que se ha reanudado esa campaña.

LA ESTABILIZACIÓN CLASICA, INOPERANTE

Evidentemente ningún partído político preconiza aumentos del paro antes de unas elecciones. El

problema se plantea después. Dada la necesidad ineludible -de luchar contra la inflación. ¿Será posible

evitar que ello redunde en un paro más elevado?

Oreo ser uno de los pocos economistas de este país que ha mantenido en diversas publicaciones y

artículos una línea a este respecto que ee coherente con lo que ahora preconizan no sólo el Centro, sino

también los demás partidos: los métodos clásicos de estabilización, son, además de socialmente costosos,

absolutamente inoperantes en las circunstancias actuales de la economía española.

Sin embargo, la única alternativa a un plan de estabilización «clasico es un auténtico plan de austeridad

cuya pieza clave sea una política concertada dé rentas o, en otras palabras, un pacto social. Es indudable

que nuestro país no puede seguir gastando colectivamente más de lo que produce ni seguir pretendiendo

tener aumentos anuales de rentas del orden del 30 por 100, que sólo conducen a aumentos de precios del

mismo orden.

El problema es que en ese punto clave ninguno de los partidos de izquierdas, y aún menos los sindicatos

del mismo signo, estaban dispuestos a reconocer la necesidad de esa pacto.´De ahí que la aparente

coincidencia de programas podía en realidad esconder una divergencia fundamental. No es con simples

palabras sin contenido como "planificación democrática" o "responsabilidad nacional" como se resolverán

hoy los problemas del paro, de la inflación y del déficit de la balanza de pagos.

MEDIDAS FISCALES PROFUNDAS Y EFECTIVAS

En este aspecto el programa dé Unión de Centro Democrático es en realidad el único coherente.

Reconociendo la necesidad de luchar contra el paro y el enorme coste de una estabilización de tipo clásico

concluye que la única solución concreta y realista es el pacto social. Reconociendo también que

ello ha sido hasta ahora imposible porque las «lases asalariadas no disponían de auténticas posibilidades

de representación política o sindical, la ITCD afirma su propósito de que existan plenas libertades en ese

sentido, Reconociendo por último que la distribución de la renta y de la riqueza en este país son

extremadamente injustas, considera condición indispensable para la formulación de un pacto la inclusión

de medidas fiscales profundas y efectivas.

Una vez reconocido todo eso, cualquier persona con el menor grado d« objetividad deberá reconocer a su

vez que loe partídos y organizaciones de la izquierda tendrán que demostrar si esa aparente moderación

de sus programas económicos se traduce en realidades de comportamiento una vez terminadas las

elecciones. Es obligación ineludible del Centro, ahora que las ha ganado, iniciar una negociación

poniendo sobré la mesa contribuciones reales. Será obligación igualmente ineludible de las izquierdas

aclarar seriamente cuáles son sus verdaderas condiciones.

Mi opinión´ personal es que existen .en el PSOE grupos responsables y dispuestos a esa negociación, y

qué tanto el presidente Suárez como la mayor parte de los grupos que constituyen el Centro cumplirán

con su parte del contrato. Si alguna de las dos partes no la cumpliera, las consecuencias económicas y

políticas para España poprían ser gravísimas y la responsabilidad de quienes, provocaran la ruptura,

inapelable.

Eduardo MERIGO

(Economista de UCD)

 

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