Se impone un cambio de rumbo en la política económica     
 
 ABC.    05/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

SE IMPONE UN CAMBIO DE RUMBO EN LA POLÍTICA ECONÓMICA

MADRID. (De nuestra Redacción.) «El análisis de tendencia que se sigue del balance de la situación

económica tiene una respuesta clara y comprometida: la situación económica debe cambiar porque la

extrapolación hacia el futuro de la actual circunstancia, más allá de 1977, es imposible.» Este podría ser el

resumen del análisis del momento económico realizado per «Coyuntura Económica» número 5-6,

elaborado por Estudios y Promoción de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, que fue

presentado ayer por el director general, Miguel Allué. El informe añade que si la tendencia que se sigue

del balance de situación no tiene futuro y si la situación que el balance testimonia resulta especialmente

grave, parece imponerse un cambio de rumbo. Ese nuevo rumbo pide, ante todo, elegir los objetivos de la

política económica hacia los que marchar y articular después el conjunto de medios idóneos para

conseguir las finalidades por las que se opte.

PRIMERO, ACABAR CON LA INFLACIÓN

El informe se refiere a cada uno de estos tres campos diferentes de la política económica, los objetivos,

los medios y los problemas de su aceptación social.

El balance de situación que realiza y tes claras enseñanzas del pasado —dice—, permiten elegir el

objetivo al que debería dirigirse la política económica española: restablecer las condiciones para un

desarrollo económico satisfactorio de su producción que, consolidando el proceso de recuperación en

curso, permitiese ofrecer en el futuro nuevas oportunidades de empleo a su población. Conseguir este fin

es imposible sin atajar el actual proceso de inflación.

En este sentido añade que la jerarquización de los problemas coloca en primer lugar a la inflación, ello se

justifica, puesto que acabar con la inflación, aunque posponga la solución del problema del paro, y

aunque pudiera generar un aumento del mismo a corto plazo permite, de una parte, distribuir dicho coste

social razonablemente y, de otra, sentar las bases para un crecimiento saneado en el futuro.

POLÍTICA CAMBIARÍA ADECUADA

Insiste en que conseguir este objetivo exige un conjunto de actuaciones de política económica en el frente

externo y en el interno. En el frente externo: el desarrollo de una política cambiaría, fijada por la

capacidad adquisitiva de la peseta, el despliegue de una política de fomento de las exportaciones que

perfeccione las medidas ya muy desarrolladas actuales, una moderación de las importaciones en los

sectores agrícolas y energético y una dirección centralizada de la política de endeudamiento exterior que

oriente sus decisiones con el criterio prioritario de favorecer la reducción del déficit exterior.

CINCO ACCIONES URGENTES

En el frente interno, las acciones necesarias se agrupan en cinco núcleos diferentes:

• Una política de saneamiento del sector público manifiesta en tres direcciones distintas: la

presupuestaria, la del gasto público y la de la financiación.

• Reducir el área de no mercado.

• Entender la competencia y la libertad Económica.

• La cuarta acción del programa seria la de la política de rentas.

La quinta acción, del programa correspondería a la política monetaria. Acción indispensable, pero que

exige la primera y la cuarta anteriores para que sea factible y revista e1 menor coste posible para la

sociedad.

PUNTOS CONCRETOS DE LA SITUACIÓN

El balance de situación de «Coyuntura Económica» señala, entre otros, los siguientes puntos:

• RECUPERACIÓN.—Siguiendo la tendencia mundial, la economía española ha vivido en 1976 y en

los meses transcurridos de 1977 una etapa de recuperación de la crisis más grave registrada desde el Plan

de estabilización de 1959.

• Se trata de una repercusión productiva, basada sólo en tres componentes de la demanda total: el

consumo (basada en un crecimiento de los salarlos), la exportación y la reposición de las existencias.

También la demanda pública.

• Pero la demanda de inversión no se ha Incorporado al proceso de recuperación

económica. La Inversión neta total ha sido positiva, pero las tasas de desarrollo de la inversión se sitúan

en valores negativos a lo largo de todo el período de recuperación 1976-77.

• INFLACIÓN Y PARO.—El proceso inflacionista sufrido por la economía española, durante el

proceso de recuperación 1976-1977, ha sido general, creciente y mucho más intenso que el de los países

europeos.

• Las cifras de paro de 1976-77 manifiestan la presencia del más importante desequilibrio social del

proceso de recuperación, debido a la crisis económica coyuntural y un grave desajuste estructural entre

demanda y oferta de ocupación.

• Los problemas del país, para los consumidores, para el hombre de la calle, tienen una clara

jerarquía: el paro y la inflación y, después, las huelgas, el cierre de fábricas y la delincuencia. Y a

mayor distancia el urbanismo y la contaminación.

FLUCTUACIONES DE LA POLÍTICA MONETARIA

• En relación con el sector financiero, y más concretamente con la política monetaria, el informe sobre

Coyuntura Económica, después de registrar el ritmo de crecimiento de las disponibilidades líquidas y de

constatar que en 1976 prosiguieron congelados los tipos de las operaciones activas y pasivas ordinarias a

plazo no superior a dos años, y precisar que dicha circunstancia ha generado «una inconsistencia

importante entre control de cantidad y precio, afirma que la expansión de las disponibilidades líquidas

ha sido la necesaria para sostener el ritmo previsto de la coyuntura real.

• Sin embargo, señala que la revisión de agosto y septiembre estuvo mediatizada por las tensiones

crediticias de julio-agosto, el brusco giro del comportamiento de la Caja del Tesoro y los deseos de

matización, vía expansión monetaria, expresados por ciertos sectores económicos.

• Prosiguió la desaceleración de los depósitos a plazo, como consecuencia del deterioro de los tipos y de

la consolidación de las expectativas inflacionistas, aunque en menor intensidad que en 1975.

• No cabe dudar del éxito de la política monetaria en relación con sus objetivos, a medio y a largo plazo.

SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL

• En general, el problema radica en que, superadas las inversiones crediticias de la Banca, ésta se

encuentra sumamente cautelosa a la hora de satisfacer las demandas crediticias del sector privado.

. El sostenimiento artificial de una política expansionlsta ha exigido que cerca de un 25 por 100 del

crédito concedido a las empresas privadas por el sector bancario haya sido financiado indirectamente por

el Banco de España por la vía de los créditos de apoyo a la liquidez bancaria.

• El gran tema pendiente de la política monetaria, basada en el control de las disponibilidades líquidas

reside en la necesidad libertad de los coeficienetes de inversión obligatoria que debe preceder a la de

los tipos de interés.

El informe «Coyuntura Económica» realiza en su último número un balance de situación y propugna

líneas de acción para el futuro.

 

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