Autor: Velasco Puente, Miguel Ángel. 
 Según la prensa italiana. 
 Primera factura de la democracia recién establecida en España     
 
 Ya.    13/07/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SEGÚN LA PRENSA ITALIANA

Primera factura de la democracia recién establecida en España

El Banco de España tenía que sostener la cotización de la peseta con cincuenta millones de dólares diarios

• Los males de la economía española—dice "Corriere deca Sera"—vienen de atrás • Suárez ha querido

anticiparse a que la oposición se adueñara de la crisis económica como instrumento de presión

y de crítica

ROMA

(De nuestro corresponsal, Miguel Ángel Velasco.)

"Es la primera factura que la democracia recien establecida presenta a los españoles." Esta es la

interpretación más general que la prensa italiana da hoy a la devaluación de la peseta, cuando todavía no

había sido hecha oficial la cuantía de la devaluación.

Considera el "Corriere della Sera", por ejemplo, que "la situación de la peseta era absurda en las últimos

meses, ya que para, mantener su cotización el Banco de España tenía que sostenerla con 50 millones de

dólares diarios. Los males de la economía española vienen de atrás; en los últimos años del franquismo

era ya desastrosa, mucho peor que en Italia, donde la alarma por la economía era ya enorme".

Según una diagnosis formulada por Ossola, ministro de Comercio Exterior italiano, tras su última visita ,a

Marid, "la economía española iba dos veces peor que la italiana". El Gobierno, de Suárez tenía el

compromiso de la reforma política y durante muchos meses no ha podido hacer nada para frenar la ruina.

Consecuencias positivas de la devaluación: una mayor competitividad de los productos españoles y un

aumento del turismo. Negativas: las repercusiones en las importaciones. Una tercera parte de lo que

España importa es materia prima. No se excluye el racionamiento de gasolina.

LA DEMAGOGIA DA PASO AL REALISMO

"II Giornale", de Milán, entiende que "una devaluación provoca siempre repercusiones politicas

desfavorables, pero Suárez se ha decidido á .correr el riesgo y, en vez de los efectos inmediatos en la

opinión pública, ha preferido tener en cuenta las consecuencias económicas a largo plazo. Concluidas las

elecciones la demagogia debe ceder él paso al reailismo político, y en este plano, el Gobierno desea

medirse con la oposición antes de que ésta se adueñe de la crisis económica como instrumento de presión

y de crítica. Suárez y Fuentes Quintana consideran que un programa de saneamiento económico no, puede

ser llevado a cabo basándose exclusivamente en unos votos de mayoría parlamentaria; por ello, en interés

de la economía nacional, han sondeado previamente la oposición, tendiendo a un tácito "pacto social",,

aunque los sindicatos lo rechazan como tal.

 

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