Autor: Río López, Ángel del. 
   Nos fumamos 80.000 millones de pesetas     
 
 Ya.    24/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

LOS expendedores de tabaco—los tradicionales estanqueros — han venido siendo actualidad en los

últimos meses. Los márgenes comerciales concedidos no se adaptaban, según ellos, ¿ las exigencias

económicas del negocio. Los gastos habían llegado, en algunos casos, a superar los ingresos, puesto que

los salarios para los empleados de las expendedurías habian sufrido nuevos incrementos y los márgenes

comerciales no se revisaban desde el año 1968.

En marzo del pasado año, los expendedores de tabaco de toda España pidieron con urgencia una revisión

de los margenes comerciales. La Junta rectora de la Agrupación Nacional de Estanqueros enviaba una

carta al ministro de Hacienda pidiendo con urgencia la revisión y amenazando con la dimisión en pleno,

caso de no realizarse. Hasta entonces, los márgenes comerciales se fijaban en un 5 por 100 para las

labores importadas y un 7 por 100 para las nacionales. Los expendedores de tabaco solicitaban el

incremento de estos márgenes hasta un 8 y 12 por 100, respectivamente, o un 10 por 100 total sobre los

precios de venta»

Tras varias reuniones negociadoras, los estanqueros consiguieron el 21,1 por 100 de aumento sobre los

márgenes establecidos. De cualquier manera, este mejora no satisfizo sus pretensiones por estimar que el

incremento no era lineal, ya que tomaba como, base de partida los márgenes actuales, que son de un

promedio general de un 6,17 por 100. Al aplicar dicho incremento resulte un promedio general del 8,15

por 100, por lo que la subida real lograda por el expendedor es de un 1,42 por 100.

Cincuenta mil estanqueros

El sector ha venido atravesando una serie de difíciles problemas. En el mismo se ocupan unas cincuenta

mil personas en toda España; de éstos, unos veinticinco mil son expendedores titulares y el resto

empleados de expendeduría.

El total de expendedurías en toda la provincia de Madrid es de 1.219, catalogadas

en: integrales, mixtas, complementarias, espedíales y limitadas; en el resto de España, el número de

estancos se eleva a más de 25.000.

A nivel laboral existen dos problemas diferentes y claramente distinguibles: el de los titulares y el de los

empleados. Los primeros se han venido quejando de que el negocio es cada día menos rentable por la

gran cantidad de gastos que origina y por los pocos ingresos que reportan los márgenes comerciales

establecidos. Para poner un ejemplo podríamos establecer. Cifras de gastos normales al año en una

expendeduría de la antigua clase. A: gerente, 560.000 pesetas; local, 584.000; salario personal, 265.000;

Seguridad Social, 65.000, y utilidad, 70.000, lo que suma 1.364.000 pesetas. Normalmente los ingresos

por márgenes comerciales suelen arrojar números rojos. Los expendedores titulares a partir de la nueva

subida establecida se quejan de que ésta suponga un beneficio bruto mensual de 6.270 pesetas en una

expendeduría de tipo medio, cifra que no absorbe la elevación de los salarios y las cotizaciones a la

Seguridad Social.

En cuanto a los empleados, también lanzan su queja y poned sobre el tapete de la polémica sus

reivindicaciones laborales. El pasado mes de agosto, tras quedar rotas las negociaciones para homologar

el convenio del sector, se llegó a la decisión arbitraria obligatoria que fijó los salarios bases entre las

6.100 pesetas, para los aprendices y las 13.817 para los encargados, cifras éstas superadas posteriormente

por el salario mínimo interprofesional. El sueldo mensual de un estanquero no rebasa las 25.000 pesetas

por regla general, y esto no colma, ni mucho menos, las exigencias de estos empleados, que cada año

mueven 80.000 millones de pesetas por la venta del tabaco (el 50 por 100 es producción nacional).

El tema espinoso del subarriendo

El tema saltó a la actualidad en mayo del pasado año. La expendeduría número 359 de Madrid era cerrada

por falta de expendedor titular y probado subarriendo, en contra de la legislación vigente. Esto motivó

una notable reacción por parte de los expendedores, quienes aseguraban que el 70 por 100 de las

expendedurías de Madrid se encontraban en régimen de subarriendo.

Esté ha sido uno de los problemas más trajinados y reivindicados en el sector. Las expendedurías se

conceden anualmente a través de un concurso reglamentado. Los adjudicatarios tienen la obligación de

permanecer permanentemente al frente de la misma; en caso contrarío, se interpreta como subarriendo,

pudiéndose llegar incluso al cierre de la misma.

Su verdadero problema estriba en que la ley a este respecto no es , demasiado flexible o, al menos, poco

explícita. En la mayoría de los casos, el titular de la expendeduría delega, bien por enfermedad o por otros

imperativos, en algún familiar, incluso empleado, y ateniéndose a la estricta reglamentación, esto puede

ser interpretado como subarriendo.

Exigencia de seguridad

En los últimos años, ya no sólo en Madrid, sino en toda España, los estancos han sido victimas de

numerosos atracos. Los expendedores explicaban este situación por el hecho de que la mayoría de los

estancos están regentados por mujeres y, más concretamente, el 50 por 100, por personas de avanzada

edad. Entre las reivindicaciones exigidas por el sector destacaba la de pedir una mayor seguridad para los

expendedores, sobre todo los de expendedurías complementarias.

Hay otro gran problema para la industria: el recelo a la inversión por parte de los titulares, temerosos del

complicado sistema de herencia que existe. Por otra parte, se quejan de que el seguro de robo e incendio

tengan que costearlo ellos mismos, asi como la obligatoriedad de declaración jurada a Hacienda.

En Madrid concretamente son aproximadamente tres mil las personas que se ocupan de este gremio; de

ellos, el 90 por 100 son empleados y reclaman la semana laboral de cuarenta y cuatro horas, y en todo

caso, una justa retribución de las horas extras, puestos que algunas expendedurías abren los festivos por la

mañana, asi como que los salarios se eleven y se ajusten a las necesidades económicas.

Hemos charlado con un grupo de expendedores titulares, quienes nos han manifestado su inquietud ante

la situación por la que atraviesa el sector. "Si los márgenes comerciales no aumentan, vamos a pasar—de

hecho estamos pasando—por una auténtica crisis. No podemos soportar los actuales salarios y en muchos

casos tenemos que prescindir de los empleados porque las cargas sociales son un peso definitivo para la

marcha de la industria. Por otra parte, si tal como marca el reglamento, tenemos que permanecer los

titulares todas las horas de apertura al público al frente de la industria, tampoco compensa, puesto que no

se obtienen ganancias superiores a las 40.000 pesetas mensuales."

Los empleados opinan

También hemos recogido la versión de algunos empleados de expendedurías de tabaco, que nos detallan

sus mayores preocupaciones: Don Juan Asenjo: "Nuestro principal problema es el de los salarios. Que

nuestra base se ajuste al salario mínimo interprofesíonal no es justo, porque si bien cuando trabajamos

tenemos otros incentivos, en caso de enfermedad o jubilación se nos asignan retribuciones proporcionales

a este salario mínimo."

Don Ernesto G. M.: "Nuestro sueldo no compensa el número de horas que trabajamos. Comprendemos

que a los propietarios del estanco los márgenes comerciales no les llegan casi ni para cubrir gastos, a

menos , que hagan una venta extraordinaria, pero e s t o," naturalmente, no es problema nuestro.

Deberían aumentarse estos márgenes, siempre y cuando no supusieran la subida del precio del tabaco."

• Don José García: "Es una pena que en los convenios colectivos tengamos que llegar casi siempre al

laudo. Los dueños nos dicen que con los márgenes comerciales que tienen les es imposible aumentar

nuestros salarios, pero nosotros tenemos nuestras familias y hay que sacar la casa adelante. Este comercio

ha sido siempre de tipo familiar y en cuanto se emplea a gente, a menos que haya una venta muy grande,

se presentan problemas económicos."

Don León Agudo: "Vamos, que este oficio está resultando ya hasta peligroso si tenemos en cuenta la

reciente escalada de atracos a estancos, incluso la muerte de un compañero no hace mucho. Por otra parte,

en cuanto a sueldos, son bien bajos, y creo que muchos de nosotros tenemos que buscar el

pluriempleo para salir adelante."

Son 50.000 en toda España; unos, expendedores titulares; los otros, empleados, y todos con una serie de

problemas fundamentalmente económinos. Cada año se incrementa el consumo en un 10 por 100.

Ángel del Río López

50.000 estanqueros nos venden el tabaco • Tras largas y costosas conversaciones con la Administración

han conseguido un aumento del 21,1 por 100 sobre el 5 por 100 del margen para las labores importadas y

del 7 por 100 para las nacionales.

La elevación de los salarios y las cargas sociales superan ampliamente el porcentaje conseguido para unos

márgenes comerciales que no se revisaban desde el año 1968

 

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