Según un estudio del Banco Atlántico. 
 La inflación española, la mayor de la O.C.D.E. Entre 1968 y 1976  :   
 Se ha seguido la política de apuntalamiento, en vez de afrontar las causas de la crisis. 
 Informaciones.    08/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

SEGÚN UN ESTUDIO DEL BANCO ATLÁNTICO

La inflación la (O.C.D.E.

la mayor de 1968 y 1976

MADRID, 8 (INFORMACIONES).

HOY, a la vista de lo que ha pasado y está, pasando, parece evidente que la realidad habrá de obligar

necesariamente a los cambios estructurales cuya ausencia ha estado en la base de la inflación española,

afirma en su conclusión final el estudio «Inflación en España. Balance 1968-1976», que acaba de editar el

Servicio de Estudios del Banco Atlántico.

El desarollo económico español —dice el informe al iniciar sus consideraciones finales—, a lo largo del

período considerado, ha conllevado unas tasas inflacionistas relativamente elevadas y crecientes,

lógicamente correlativas al objetivo del alto nivel de ocupación perseguido. Durante cierto tiempo —y

dadas unas determinadas condiciones en todos los órdenes-, el modelo alcanzó razonables grados de

eficacia: los niveles de inflación se mantenían dentro de ciertos límites, no había paro y el país alcanzaba

cotas insospechadas de desarrollo; quiere decirse con ello que los resultados no iban acompañados de una

acomodación estructural capaz de reálimentar y potenciar el proceso.

Tenia que surgir la crisis como consecuencia de Ja simultaneidad de tres factores: el propio agotamiento

del modelo económico en sentido estricto, el cambio de coordenadas sociales y, por último —como factor

desencadenante, pero no protagonista en exclusiva—, la crisis mundial.

Las políticas parciales adoptadas a lo largo del periodo obedecieron a ese planteamiento no estructural

que está en el origen de la -falta de acomodación del sistema y, en definitiva, de la quiebra :del modelo

anterior. Se ha seguido así más la técnica de los apuntalamientos urgidos por la realidad de cada día que

la del enfrentamiento directo a las causas. El ejemplo más representativo de ello lo constituye la política

de precios y rentas.

La política fiscal, por su parte, no ha sido utilizada como arma antiinflacionista, como consecuencia de las

rigideces institucionales que la condicionaron, Y la política monetaria, para terminar, ha sido erigida en

protagonista casi exclusivo de los intentos estabilizadores dé los precios, sin que —los hechos lo

demuestran— sus resultados hayan sido razonablemente positivos, posiblemente a causa de las

limitaciones impuestas por las acuciantes necesidades de financiación del .sector ;empresarial privado

español.

LA INFLACIÓN MAS ALTA DE LA O.C.D.E.

El informe está dedicado a. analizar el comportamiento de los precios.españoles desde 1968 a 1976; es

decir, durante la vigencia del índice del coste de la vida, ahora sustituido por el índice de precios al

consumo.

Desde 1968, el coste de la vida se incrementó en un 142 por 100, en una casi continuada sucesión

creciente de variaciones positivas impulsadas —dentro del componente no alimenticio— por los grupos

de gastos diversos y vestido y calzado, y por el componente alimenticio. Esta cifra sitúa a España en el

primer lugar —dentro del conjunto de países más desarrollados de la O.C.D.E. — por sus tasas de

inflación.

La intensidad del aumento de precios, por capitales de provincia, oscila hasta junio del 76 entre límites

cercanos al 110 por 100 (Gerona, Guipúzcoa. Teruel), hasta porcentajes.. máximos que superan el 140 por

100 (Ciudad Real y Santa Cruz de Tenerife). :En .estas variaciones ha influido fuertemente el

comportamiento de los precios del grupo de gastos diversos.

SE HA SEGUIDO LA POLÍTICA DEL

APUNTALAMIENTO, EN VEZ DE AFRONTAR

LAS CAUSAS DE LA CRISIS

Aun con algunas excepciones, se observa una división territorial, según el aumento de los precios del

componente alimentación: en la zona mediterránea y sur peninsular las tasas acumuladas son las menores,

mientras que los mayores porcentajes corresponden a capitales de provincia de) Norte y zona centro.

Para el mismo período de referencia, los precios al por mayor alcanzan casi el 110 por 100. En ello han

influido tanto los precios agrícolas como los aumentos producidos en determinados precios originados en

la crisis de las materias primas.

Finalmente, la forma de aumento de los precios de nuestras exportaciones frente al incremento de los

precios délos productos importados, es un reflejo más de las tensiones internas que sufre y no asimila la

estructura productiva española. Los precios de nuestras importaciones crecen muy fuertemente tras las

crisis del 73, pero las exportaciones, en alguna medida, se han visto muy influidas por dichas presiones,

EL PACTO SOCIAL COMO SOLUCIÓN POLÍTICA

El estudio completa el cuadro de dichas tensiones inflacionistas, añadiendo otros dos factores: la presión

del consumo, tanto público como privado, y las deficiencias de los canales de distribución, siendo, por

otro lado, el sector servicios el que con mayor intensidad, en términos generales, absorbe y refleja los

incrementos de precios.

En otro .capítulo del estudio se examinan las posibilidades del llamado pacto social, que —dice— es algo

que hay que dotar de contenido, sobre todo en España, con urgencia. Este acuerdo debe ser compartido en

cuanto a la necesidad de salvar los principios esenciales de la empresa cómo unidad productiva sometida

a ciertas reglas insalvables. Desde el punto de vista de la empresa, los objetivos deben ser: moderación

salarial y potenciación de la productividad y agilización; en todos los órdenes; desde la perspectiva

«social», dichos objetivos entrañan un seguro de desempleo total y suficiente; la intensificación de las

realizaciones de carácter social y, consiguientemente, del gasto público correspondiente; una política de

rentas y, en síntesis, la reforma fiscal.

8 de marzo de 1977

 

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