El Director General de Minas, en el coloquio hispano-francés sobre "política minera". 
 Podrá evitarse la dependencia exterior si se mantienen las inversiones previstas     
 
 Informaciones.    15/02/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

EL DIRECTOR GENERAL DE MINAS, EN EL COLOQUEO HISPANO-FRANCES SOBRE

«POLÍTICA MINERA»

Podrá evitarse la dependencia exterior si se mantienen las inversiones

previstas previstas

MADRID, 15 (INFORMACIONES).

A CCIÓNES contra la, dependencia exterior y la vulnerabilidad comercial, manteniendo el ritmo de

inversión en los proyectos en desarrollo fueron las, directrices de la .actual política minera española,

expuestas por el director general de. Minas, don José Sierra Lopez, en el coloquio franco-español sobre

«Política minera».

«El principio general que debe animar a toda política minera —comenzó el señor Sierra— no puede ser

otro que el de la búsqueda, a un coste económico razonable, de una mejora y mayor. seguridad en tos

abastecimientos y precios de las materias primas minerales para la industria, Los programas de

abastecimiento pretenden eliminar la dependencia, exterior y mitigar la vulnerabilidad; es .decir, a hacer

menos arriesgada la dependencia existente.»

Al referirse a la- actuación sobre la dependencia exterior, el director general de Minas dijo que «se trata

de reducirla en su aspecto fisico y económico, aumentando la oferta interior mediante el incremento y 1a

mejora de la producción minera nacional y dísminiuyendo la demanda en el consumo de materias

deficitarias.

Para ello hay que realizar acciones a corto, medio y largo plazo, además de acciones globales coordinadas

Gobierno a Gobierno. A corto plazo se deberá proceder a la di.versificación de los canales de

aprovisionamiento exterior y a largo plazo se deberá rebajar al máximo la concentración mundial de la

oferta en unos pocos países».

El señor Sierra consideró las acciones entre Gobiernos como una de las medidas más importantes, dentro

de un marco en el que las materias primas deberán constituir tan sólo, unos elementos de intercambio. «Se

trata de un intercambio de riesgos de signo distinto.»

«En el caso español, para traducir estas directrices en objetivos concretos, hay que considerar las

necesidades del presente y futuro de la industria española y las posilbilidades de actuar sobre la realidad y

potencialidad de nuestros recursos.»

«La minería española desde 1960 —¡según el señor Sierra— ha experimentado un claro estancamiento en

su ritmo de crecimiento. En 1964 Las industrias extractivas representaron el 1,4 por 100 del P.N. B.,

mientras que en el 72 na llegaron al 1 por 100 y entre el 64 y el 72 el producto de las industrias del sector

creció un 34,3 :por 100 y el P.N. B. lo hizo en un 50 por 100. Por otra parte, la producción minera

española ha descendido del puesto número 20 en la clasificación mundial en 1950 al número 27 en 1973.

Pero es todavía mas grave que nos hayamos desplazado al puesto 54 en cuanto al ritmo de crecimiento del

valor de la producción minera.»

«El abastecimiento actual de materias primas minerales se realiza en alta proporción a partir de. las

fuentes de suministro externas.-Así, la dependencia media en cantidad ha pasado del 40 - 55 por 100 en

los años sesenta a! 55 - 60 por 100 en tos últimos años. Para 1980-85 se prevé una dependencia del 60 -

77 por 100.»

«Como contraste con los datos hasta ahora expuesto afirmó el director general de Minas— existen bases

objetivas para afirmar que la potencialidad minera del subsuelo español es importante. Quizá, una de las

pruebas mas expresivas de esta potencialidad se encuentre en la ínarjedad de nuestra producción (más de

60 sustanciáis minerales), que puede considerarse´ extraordinaria a nivel mundial.»

Los proyectos mineros en curso evitarán la elevación extraordinaria de la dependencia exterior; «si se

mantiene el ritmo de inversión previsto lograremos limitar la dependencia exterior y el déficit de nuestra

balanza comercial y de materias primas minerales crecerá muy lentamente».

«El contraste entre nuestra potencialidad minera y la evolución regresiva de las últimas décadas, se

justifica en primer lugar por la subordinación durante los sesenta de la minería industrial a la

transformadora, por el insuficiente apoyo al desarrollo de la infraestructura geológica y tecnológica, por

la evidente falta de ánimo inversor y por la legislación minera existente hasta 1973 que llevó a la

proliferación de la especulación y el minifundismo con la secuela de consolidar casi perpetuamente los

derechos mineros inactivos.» La falta de medios y objetivos del Instituto Geológico y Minero de España y

de las empresas del sector público, como la empresa nacional Adaro, ha sido también motivo de la

involución sufrida por la minería española.

El director general de Minas finalizó su exposición refiriéndose a las medidas de política minera

aparecidas en los años setenta «íntimamente relacionadas las unas con las otras y que han proporcionado

una mayor capacidad de actuación para el cumplimiento de los objetivos, de aprovisionamiento de

materias primas minerales».

Estas medidas, Plan Nacional de la Minería (1971), nueva ley de Minas (1973), Plan Nacional de

Abastecimientos de Materias Pumas Minerales (1975), culminaron con la ley de Fomento de la Minería

de reciente aprobación en las Cortes.

«En la actualidad —concluyó el señor Sierra—se está. produciendo de forma inevitable un decaimiento

de la inversión del sector extractivo: Esto puede producir una situación peligrosa, debido a los largos

períodos de maduración de los negocios mineros, pues si se consolida una reactivación pronto se

saturarán las capacidades de producción y desaparecerá la mayor parte de las reservas, por lo cuál sería

previsible encontramos ante fuertes tensiones en los precios y en los suministros.»

15 de febrero de 1977

 

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