Consumo. 
 En vísperas de un desabastecimiento de aceite de girasol     
 
 Ya.    04/03/1977.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

4-III-77

INFORMACIÓN ECONÓMICA

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En vísperas de un desabastecimiento de aceite de girasol

Nos encontramos en vísperas de un trágico desabastecimiento de aceite de girasol a nivel nacional, que

puede ser evitado si la Administración toma rápidamente las medidas necesarias para proporcionar al

consumo, las 17.000 toneladas de aceite de girasol mensuales que exige el mercado habitual, se afirma era

fuentes bien Informadas,

El desabastecimiento podría hacerse sentir en el plazo de un mea, ya fue las plantas envasadoras estén

envasando prácticamente las existencias finales de la cosecha de aceite de girasol, recogida en agosto

pasado y que se cifró en 125.000 toneladas. Actualmente se está iniciando la operación de siembra de

girasoles que dará la cosecha a recoger en agosto del 77; la superficie de siembra parece óptima y

superior a la del año anterior. Existe el bache de marzo a agosto.

La angustiosa situación del mercado de aceite de girasol en estos momentos puede quedar paliada

escasamente si la CAT suministra el resto de "stock" regulador en su poder del aceite de girasol im-

portado en 1975, que se calcula en unos quince millones de kilos; Lo necesario para un mes de

abastecimiento nacional. Luego, ¿qué? Urge arbitrar la solución por la vía de la importación de, este tipo

de aceite, con un precio intermedio entra el soja—a 47 pesetas/litro, pero cuya venta está contingentada—

y el de oliva, a 100 pesetas/litro, con precio libre y libertad de mercado.

EL PANORAMA DE LAS GRASAS VEGETALES HA CAMBIADO DE SIGNO

Las circunstancias climatológicas producidas desde diciembre a febrero han cambiado de signo el

panorama de la campaña oleícola regulada por decreto, según las previsiones formuladas por los expertos

en primero de noviembre pasado. De las 400.000 toneladas de aceite de oliva esperados, la cosecha ha

pasado a ser un 20 por 100 menor, y quizá todavía menos, en opinión de los directivos del sector

olivarero. La cosecha, se dice, no está llegando a las 320.000 toneladas.

El decreto casi protector y alentador del consumo de oliva ante una gran cosecha, sumada a grandes

excedentes del año anterior, cifrados entre 150 y 200.000 toneladas, debería ser modificado ante el giro y

él rumbo tomado por la cosecha real, así como por las perspectivas de exportación a países como Italia,

cuyo cupo se ha incrementado, y muy bien podría rebasar las 80.000 toneladas.

Hay quien piensa que seria conveniente un decreto que modifique ciertos aspectos del que regula

actualmente la campaña oleícola ante el cambio de circunstancias. Entre los aspectos a modificar habría

que considerar la contingentación de aceite de soja.

DEFENDER LA ESTRUCTURA DEL CONSUMO

El decreto regulador de la campaña de aceites de semillas vigente es previsor en cuanto a las

circunstancias posibles de afectar al aceite de girasol. La CAT (Comisaria de Abastecimeintos y

Transportes) tiene facultades para, a la vista de las anomalías posibles del abastecimiento, distribuir parte

de su "stock" presente y arbitrar un "stock" futuro, ya que es escasa la cantidad sobrante de las

importaciones de 1915.

Sólo cabe una solución: la importación. Si de marzo a julio, inclusive, y según la cifra mensual necesaria

para el consumo, diecisiete millones de kilos al mes, la cantidad que debe importarse es de unas 50.000

toneladas, pues se tiene en cuenta el pequeño ""stock" en poder de la CAT. Asi, en´agosto, con la nueva

cosecha de girasol, que se espera muy superior» entraríamos en una normalidad. Hoy contamos con una

estructura de consumo de aceite de semillas oleaginosas que debe ser tenida en cuenta. El consumidor no

debe ser sometido a escaseces injustificadas de" productos a los que se- le ha acostumbrado

racionalmente. La estructura del consumo se reparte entre el aceite de oliva, el de girasol y el de soja,

además de otras semillas de menor incidencia. El consumo total de todas ellas juntas asciende a las

715.642 toneladas en 1976. De las cuales, 270.000 son de aceite de oliva, 200.000 de aceite de girasol,

214.000 de aceite de soja, y el resto, a las demás: algodón, cárcamo, colza, maíz, cacahuete, etc.

Es una estructura conseguida muy laboriosamente y en función de que no producimos aceites de

semillas suficientes para el consumo nacional. Y en la cual en 1976 el aceite de oliva ha logrado recuperar

casi todas sus posiciones perdidas en 1975.

Hoy mismo las tiendas tienen existímelas, pero el aceite de girasol empieza a faltar en las plantas

envasadoras que suministran al detallista. Si no se actúa con urgencia y sincronización podemos asistir a

un espectáculo de colas, acaparamientos, emergencias y escaseces. La voz de alarma está dada.

 

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