Declaraciones del Señor Solís Ruiz para ABC. 
 La desproporción entre los precios de los productos en origen y los que luego paga el consumidor ha sido apasionadamente debatida por los agricultores  :   
 La Administración Pública debe anunciar con tiempo al campo los artículos que necesita para el abastecimiento del país. 
 ABC.    28/02/1964.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

DECLARACIONES DEL SEÑOR SOLIS RUIZ PARA ABC

LA DESPROPORCIÓN ENTRE LOS PRECIOS DE LOS PRODUCTOS EN ORIGEN Y LOS QUE

LUEGO PAGA EL CONSUMIDOR HA SIDO APASIONADAMENTE DEBATIDA POR LOS

AGRICULTORES

La Administración Pública debe anunciar con tiempo al campo los artículos que necesita para el

abastecimiento del país.

Ayer, al terminar la sesión de la mañana de la primera Asamblea Nacional de la Hermandad de

Labradores y Ganaderos, solicitamos del ministro secretario general del Movimiento y delegado Nacional

de Sindicatos, don José Solís Ruiz, su impresión acerca del desarrollo del gran coloquio de los

representantes del sector agrario, y sobre el alcance presente y futuro de las sugestiones y de los anhelos

expresados por los asambleístas.

—A esta primera Asamblea Nacional de la Hermandad Sindical de Ganaderos (comenzó diciéndonos)

han venido más de seiscientos representantes de toda España designados por las respectivas agrupaciones

de labradores, ganaderos y trabajadores del campo.

—¿Cuál es, señor ministro, su interpretación de este diálogo de la colectividad agraria?

—Yo estoy muy satisfecho de que estos dirigentes se encuentren aquí para exponer, con plena libertad,

los anhelos del campo español. En ellos he podido apreciar preocupación por todos los problemas

tratados, especialmente en lo que se refiere a la política de precios agrícolas, dada la gran diferencia que

existe entre los que reciben por los productos, en sus explotaciones, y los que ellos ven después en los

mercados para esos mismos productos; de lo cual se deduce el perjuicio que sufren, sin que, por otra

parte, resulte beneficiado el consumidor. Es lógico que sea este tema el que con más pasión ha sido objeto

de debate.

—También la cuestión de las importaciones ha sido debatida con ardor, señor ministro...

—Efectivamente. Ellos son conscientes de que debe atenderse con especial celo la cuestión de los

abastecimientos del país, pero creen que, siempre que el campo esté en condiciones de atender a esas

necesidades (tanto en calidad y precios como en cantidad), las compras en el exterior no debieran

interferir la salida de sus productos al mercado. Y en todo caso, que las importaciones que haya que

realizar ineludiblemente se efectúen en el momento oportuno; es decir, cuando se considere que no

pueden originar perjuicios al campo.

La Asamblea cree—prosiguió el señor Solis—que la Administración pública debe señalar con antelación

suficiente qué clase y cantidad de artículos necesita, o podría necesitar, con objeto de que las

explotaciones agrarias orienten sus producciones en el sentido que esas necesidades pudieran reclamar.

—Nos parece que otra de las cuestiones relevantes es la que se refiere a la regulación de los mercados...

—Ese deseo de los asambleístas ha quedado bien patente. Aspiran, además, a una ordenación general, de

tal manera, que queden debidamente ponderados todos los problemas del campo.

Se refirió después el señor Solís al tema "Perfeccionamiento interno de la estructura sindical agraria", y

dijo que las sugerencias de la Asamblea al respecto, han sido mínimas, pues, en conjunto, se han reducido

a señalar la conveniencia de hacer algunas modificaciones, que más bien son de detalle. Y añadió:

—Por otra parte, está claro que es su deseo que se siga avanzando en el sistema representativo de las

Cámaras y organizaciones agrarias sindicales. Yo, como dirigente sindical, estoy satisfecho de la

actuación de estas representaciones, tanto de empresas como de técnicos y trabajadores. Considero—

manifestó, por último,, el ministro—que el diálogo es una de nuestras principales conquistas. Y el

diálogo, a viva voz, se ha mantenido en todo momento. Creo, por extensión, que los problemas de España

podrían resolverse, en gran parte, dialogando.

 

< Volver