La política agraria en veinte años de paz     
 
 ABC.    06/11/1959.  Página: 42. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA MAÑANA. PAG. 42

LA POLÍTICA AGRARIA EN VEINTE AÑOS DE PAZ

Dentro de la serie de comentarios de Radio Nacional de España sobre "Veinte años de paz bajo el mando

de Franco", en el diario hablado de anoche, D. Santiago Pardo Canalís, subsecretario de Agricultura,

pronunció las siguientes palabras:

"Los veinte años de paz que se cumplieron a principios de la primavera de 1959 entrañan una larga y

fecunda era de prosperidad para España. A fin de que quede constancia en la frágil memoria del tiempo,

las provincias españolas han ofrecido a Su Excelencia el Jefe del Estado el balance de esos cuatro

quinquenios, el escueto resumen de un periplo sencillamente inolvidable que, a través de las cifras, refleja

la portentosa contabilidad de una política de creación, eficacia y fecundidad.

Lo pasado pertenece ya a la Historia. En este hito de nuestro camino, jalonado con el recuerdo entrañable

de nuestros mejores a quienes Dios no permitió ver los fastos que conmemoramos, miramos

confiadamente hacia los años futuros. Si ayer partimos casi de una hora cero, hoy tenemos a nuestras

espaldas un pretérito venturoso, una fuerte y sólida cimentación para edificar nuestro porvenir. En estos

veinte últimos años el paisaje físico y espiritual de la Patria ha cambiado de color. La política agraria se

ha mostrado capaz de transformar en regadío cerca de medio millón de hectáreas de improductivo secano;

repoblar más de un millón de hectáreas de monte; concentrar millares de minifundios antieconómicos;

arrancar al agricultor de las garras de la usura, a través del Crédito Agrícola; lograr precios remuneradores

para los productos de la tierra; aumentar la productividad de los cultivos y de la ganadería; liberar al

trabajador de la servidumbre del peonaje y capacitarle para trabajos especializados y bien retribuidos;

multiplicar las producciones básicas de nuestra economía, desde el trigo a las plantas industriales;

defender y conservar la fertilidad del suelo, y transformar, en suma, social y económicamente, el

complejo de la agricultura nacional.

En este quehacer duro, tenaz y hermosamente difícil se han invertido muchos miles de millones de

pesetas. De la, necesidad de la inversión da fe aquella primitiva agricultura de subsistencia anterior a

1936; de su rentabilidad somos testigos los treinta millones de españoles que, merced a la providente

capitanía de nuestro Caudillo, hemos sabido ganar las batallas del pan y la dignidad y asegurar

resueltamente un mañana mejor para todos los españoles."

 

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