Mañana será inaugurada la V Feria Internacional del Campo     
 
 ABC.    22/05/1962.  Página: 55-56. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

ABC. MARTES 32 DE MAYO DE 1962. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 55

MAÑANA SERA INAUGURADA LA V FERIA INTERNACIONAL DEL CAMPO

"Los certámenes anteriores sirvieron para acercar de modo efectivo la ciudad al ambiente rural"

"PARA LA INDUSTRIA, LA FERIA RESULTA UN EXCELENTE ESCAPARATE PUBLICITARIO"

Declaraciones del ministro secretario general del Movimiento

Mañana miércoles será inaugurada, en Madrid la V Feria internacional del Campo. En vísperas del

acontecimiento, el ministro secretario general del Movimiento y presidente del Certamen, don José Solís

Ruiz, ha hecho a la Prensa unas declaraciones.

—Señor ministro: se dice que la Feria del Campo fue creada para contribuir al entendimiento entre los

campesinos y los hombres de la ciudad. ¿Existía realmente el divorcio que se propuso liquidar la Feria?

—Para tener una versión exacta del problema es preciso hacer memoria y recordar unos cuantos no

demasiado viejos antecedentes. Hasta 1939 el campo vivió olvidado por la ciudad. Se ignoraban, en los

núcleos urbanos del país, las preocupaciones de los medios rurales; no había, en los centros intelectuales

de aquellos tiempos más que una corta inquietud abstracta por los temas campesinos, resuelta en versos y

en paisajes. Desde 1939 en adelante, España se enfrentó con las duras consecuencias de un bloqueo

económico sobre el que se asentó—porque no había otro remedio—una rígida política interventora. De

estos hechos se dedujeron unos antagonismos que la acción sindical pretendió destruir utilizando la Feria

del Campo, las asambleas y bastantes otros procedimientos tácticos.

—¿De qué modo sirvió la Feria a estos propósitos de la Organización Sindical?

—Provocando el acercamiento de campesinos y ciudadanos. A distancia—y el campo entonces quedaba

lejos—es difícil entenderse. Con un trato próximo era sencillo que los campesinos pudieran ofrecer

expresivos testimonios de honradez económica ; de eficacia laboral y de otras valiosas virtudes. Porque

también convenía desterrar el tópico de una agricultura rutinaria y desmañada y de unos agricultores y

ganaderos vacíos de inquietudes espirituales. A través de la Feria la ciudad pudo apreciar, en primer

término, que el campo estaba ansioso por aprender modernas y prácticas técnicas laborales; en segundo,

que los campesinos tenían imaginación, ideas, cultura y aspiraciones de signo elevado, además de contar

con el soporte de una rica tradición.

CRECIENTE INTERÉS GENERAL

—¿ Consiguió la Organización Sindical los objetivos que se propuso?

—A la vista están los resultados: cada día es más importante la movilización que hace el campo para

establecerse, durante un mes, en Madrid; cada año es mayor el número de visitantes de la Feria del

Campo. Esto demuestra que los primeros contactos dieron los frutos previstos.

—¿Qué ventajas le reporta la Feria a la economía agraria?

—En el aspecto técnico el Certamen es su muestrario de todo cuanto necesita el campo para adentrarse,

con garantías, por una ruta de franca prosperidad. En el mercantil es una oportunidad exploratoria de

primer orden para intentar, en beneficio de lo muy conocidos y escasamente estimados

productos agrícolas, la apertura de nuevos mercados compradores. En la primera Feria del Campo los

agricultores se familiarizaron con las máquinas, lo que hizo posible el progreso de la mecanización, y los

ganaderos descubrieron normas de explotación pecuaria de alta rentabilidad. En las sucesivas fueron

bastantes las provincias que, desde la Feria, aprendieron a dominar el arte de vender directamente; y aun

cuando en este último aspecto sólo se han dado los primeros pasos no tardaremos en tocar resultados

satisfactorios definitivos.

MOVILIZACIÓN COMERCIAL

—¿ De qué forma aprovecha a la industria esta manifestación expositora? —Se trata de una

movilización comercial sin precedentes. El incremento de las operaciones justificarla, en cualquier caso,

el interés industrial por la Feria. Pero es que hay más: es que cada venta que se hace en el recinto se

traduce, en el campo, en una tentación; es que España se halla en el umbral de la expansión agraria; es

que todavía falta mucho para que se llegue a una utilización perfecta de los fertilizantes ; es que en

materia pecuaria son largas las distancias que tendremos que recorrer hasta ponernos a la altura de otros

países europeos. La industria, en la Feria, encuentra un excelente escaparate publicitario. Pero no

terminan en este punto sus ventajas: la Feria depara a la industria la ocasión de entrenar al campo en

modernas teorías laborales que nos llevarán, de un lado, al incremento de la renta agrícola; de otro, a un

aumento de la capacidad de compra de los campesinos. Esto explica, sin lugar a dudas, el apoyo que, con

su presencia, prestan a la Feria todas las actividades fabriles.

—¿ Se interesan en el mundo por la Feria del Campo ?

—La Feria es, en estos momentos, un auténtico acontecimiento internacional. Por varias razones: porque

no existe ninguna exposición de estas dimensiones en toda la Europa occidental; porque agrega, a su

condición de canalizadora de corrientes mercantiles, la característica de que ofrece una sincera

panorámica del vivir agrícola español; porque está situada en Madrid, cabeza de punte del turismo

intercontinental; porque convergen en ella, en apretado haz de aspiraciones mutuas, los mensajes de

fraternidad de múltiples pueblos americanos; porque nos hallamos a dos pasos de África y de los

problemas de este continente en el que empiezan a fijarse, con inéditos impulsos patrióticos, flamantes

nacionalidades.

DIGNIFICACIÓN DE LA FAMILIA PRODUCTORA

—Está, por otra parte—prosiguió el señor Solís—el hecho de que la economía europea camina

rápidamente hacia fórmulas integradoras. España es uno de los países recientemente incorporados a este

movimiento y, por tanto, uno de los que polariza el interés de los centros productores continentales. A la

Feria se viene, des-de todo el m u n d o, un poco para buscar compradores en el mercado español; el resto

para buscar clientes en otros próximos y distantes mercados. De ahí el interés que despierta en el mundo

la Feria del Campo.

—¿De qué otros propósitos está animado el certamen ?

—En España, como consecuencia de un retraso secular que no pudo ser compénsado con la celeridad

productora de los últimos años, se sufren bastantes problemas sociales. Los problemas sociales se atenúan

mediante un recurso táctico: el perfeccionamiento de los sistemas reguladores de la distribución de la

renta; y se liquidan siguiendo un rumbo político: el de aumentar el número y caudal de las fuentes

productoras. España, arrancando desde muy atrás, trata de situarse en línea con los países europeos que

iniciaron el avance a raíz de descubrimiento de las máquinas como elemento de trabajo. Para conseguirlo

y resolver los inconveniente sociales todavía en pie, necesita contrastar su técnica con la de otros países;

asimilar modernas normas laborales, y tomar nota, para adoptarlos, de los progresos, de todo orden, que

se producen a diario en el mundo. En la desembocadura de los propósitos de la Feria se halla, sugestiva,

la intención de contribuir a la dignificación de la gran familia productora española.

 

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