Autor: Callejas, Juan José. 
   Ayer, sorpresa en las Cortes  :   
 El texto permite asociaciones profesionales libres en cada rama de actividad. 
 Pueblo.    13/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

POR TRECE VOTOS CONTRA DOCE, SE DE RROTO UN TEXTO DE LA PORCIA Y SE APROBÓ

EL PROYECTO ORIGINAL DEL GOBIERNO

Ei texto permite asociaciones profesionales libres "en cada rama de actividad"

Seis enmiendas -y hoy, acaso, alguna más» podrán ser sometidas a Sa votación del Pleno

MADRID. (PUEBLO, por Juan José CALLEJAS.) La puerta a la absoluta libertad sindical, abierta de par

en par por el ministro Enrique de la Mata, quedó entornada, de momento, en una extraña sesión celebrada

ayer por la Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno de las Cortes.

Cuando parecía que todo había quedado claro y el fantasma «del mandato imperativo» que algunos

procuradores querían imponer en la sindicación de los trabajadores se había alejado, la precipitación y la

confianza lo hicieron real.

A las cinco y media de la tarde, por 13 votos contra 12 y tres abstenciones, se sustituyó el primer párrafo

del artículo primero del proyecto de ley, que regula el derecho de asociación sindical presentado por la

ponencia, por el mismo párrafo del primitivo proyecto remitido por el Gobierno antes de la aprobación de

la ley de Reforma Política.

SI A LA SINDICACION «POR RAMAS DE ACTIVIDAD»

La sesión de ayer comenzó con la intervención del ponente señor García Carrero, quien anunció a la

comisión que, después de los largos debates mantenidos en torno al concepto de «ramas de actividad»

como requisito para la constitución de asociaciones sindicales, no hacía falta argumentar de nuevo y, por

tanto, la ponencia mantenía su texto.

Este era el siguiente:

«Los trabajado res y los empresarios podrán constituir las organizaciones que estimen convenientes para

la defensa de sus respectivos intereses profesionales o sindicales.»

El señor López Bravo, presidente de la Comisión, sometió el texto a votación.

Doce procuradores (García Carrero, Pita da Veiga, Meilán Gil, Lample Operé, Palomares Díaz, Noel

Zapico, Esperabé de Arteaga, Fernández-Sordo, Castro Villalba, Iglesias Selgas y Sánchez Pintado—

votaron afirmativamente.

Trece (Conde Bandrés Martín Sanz, Primo de Rivera (Pilar), Del Águila Goicoechea, González Sáez, Se-

rrats Urquiza (José María), Lamo de Espinosa, García y Rodríguez Acosta, Giménez Millas, Alvarez

Molina, Francisco Lozano, Alcaína y Abella Martín (este último, secretario de la Comisión), votaron en

contra (parte de estos procuradores representan a los empresarios).

Tres (Fernando Suárez González, Servando Fernández Victorio y Sotelo Azorín) se abstuvieron.

El texto de la ponencia quedó, pues, rechazado.

El señor Madrid del Cacho —representante de los empresarios de Madera y Corcho—, apoyado por Se-

rrats, Conde Bandrés, Martín Sanz, Lamo de Espinosa, etcétera, pidió como voto particular, que se

sometiera a votación el primitivo texto del Gobierno. Este texto dice así:

«Los trabajadores y los empresarios podrán constituir en cada rama de actividad, a escala territorial o

nacional, las a s o c i a c iones profesionales que estimen convenientes para la defensa de sus intereses

respectivos.»

Por 18 votos a favor, 14 en contra y cuatro abstenciones, el citado texto pasó a formar parte del dictamen.

(En los momentos de la votación entraban procuradores en la sala, un tanto sorprendidos de la celeridad

con que se había cuestionado el tema.)

NO HABÍA QUORUM

Una vez finalizada la votación, el señor Suárez, que se había abstenido, puso de manifiesto que en la

primera votación no había quorum.

En efecto. Sólo votaron 26 procuradores, pero la petición de quorum había que hacerla antes de la vota-

ción.

Esperabé de Arteaga, a la vista de la situación, hizo suyo el texto de la ponencia —en el que para nada fi-

guraba el tan traído y llevado concepto de «rama de actividad»— y propuso que se votara a efectos de de-

fenderlo ante el Pleno de las Cortes.

Así se hizo y obtuvo 15 votos a favor, con lo que solicitó el derecho de defenderlo ante el Pleno.

Merino García y Regalado Aznar, que habían presentado enmiendas para que se suprimiera «rama de

actividad», obtuvieron 11 votos a favor cada uno, por lo que también podrán defenderlo en el Pleno.

Sancho Rof, con el mismo motivo, obtuvo 15 votos y también se reservó el derecho a defender ante el

Pleno de las Cortes la desaparición del concepto.

Finalmente, Meliá Pericas sometió a votación su enmienda en el sentido de que se sustituyera

«asociaciones» por «organizaciones», y, como todos los anteriores, también podrá intervenir en el Pleno.

REVOTACIÓN

A la vista de lo que estaba sucediendo, el procurador Lapiedra de Federico tomó la palabra para señalar

que no se fiaba de que la ponencia, a pesar de su buena voluntad, pudiera defender ante el Pleno el texto

incorporado al dictamen con el ardor necesario, ya que la propia ponencia había votado en contra, y pidió

que se volviera a votar el mismo texto aprobado (el de «rama de actividad»). Para justificar la votación

sugirió que se cambiara la frase «escala territorial» por «escalas territoriales». Así se hizo y obtuvo 18

votos a favor, por lo que también podrá defender ante el Pleno el mismo texto —con esa matización—

aprobado por la comisión... No cabe duda de que el próximo Pleno de las actuales Cortes —¿el último?—

promete tener interés... Son nada menos que seis enmiendas las que podrán defenderse. Enmiendas,

además, que afectan al mismo meollo de la ley.

Noel Zapico, visiblemente contrariado —lo mismo que Sancho Rof, Castro Villalba, etcétera—, afirmó

que muchos procuradores que habían confeccionado un traje amplio para la reforma política, pretendían

meter la reforma sindical en una vestidura que le queda pequeña muchas tallas.

CONFIANZA EN EL PLENO

Finalizadas las votaciones, en el transcurso de las cuales la tensión se percibía por todas partes, decayó el

interés de la sesión.

A pesar de algunas incidencias —protagonizada la más importante por Fugardo Sanz—, era palpable que

el interés se trasladaba al Pleno (Esperabé de Arteaga amplazó allí a la comisión) y únicamente la sesión

volvió a animarse a raíz de una propuesta del procurador. Castro. Villalba, Este, después de quejarse

amargamente por la falta de realismo político de algunos procuradores (casi todos, repito, representantes

de los empresarios y bas t a n t e s adscritos a Alianza Popular) propuso añadir un nuevo párrafo al

artículo primero.

El párrafo en cuestión diría así:

«A los efectos de esta ley, se entiende por "rama de actividad" el sector económico, la profesión o cual-

quier otro concepto análogo que los trabajadores o los empresarios determinen libremente en los

estatutos, como marco de su estructura organizativa.»

Antes de plantearse esta cuestión se habían debatido sin excesivo énfasis los párrafos segundo y tercero

del artículo primero, pero ni la propuesta de Castro Villalba ni los citados párrafos fueron sometidos a

votación.

Esta se 11 e v a r á a cabo hoy, y Dios quiera que la almohada haga pensar a algunos procuradores que el

mundo del trabajo hoy no es el mismo de hace unos años.

El mismo Castro Villalba dijo ante la Comisión:

«Ni antes teníamos libertad sindical ni la vamos a tener ahora con el texto que ha sido aprobado...» No

tengamos que decir aquello del irlandés: «Lamento infinito haber quemado la catedral, pero bien sabe

Dios que pensaba que estaba el obispo dentro...».

13 de enero de 1977 PUEBLO

 

< Volver