Autor: Apostua, Luis. 
   Los cuatro éxitos     
 
 Ya.    13/02/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LOS CUATRO EXITOS

RESCATAR A LOS SECUESTRADOS SUPONE UN DURO GOLPE PARA LOS TERRORISTAS

LA MAYOR FACILIDAD PARA LEGALIZAR TODOS LOS PARTIDOS CLARIFICA EL JUEGO

REAL

EL REY EN ROMA ACABA CON El MITO DE LA HOSTILIDAD EXTERIOR SOLO QUEDA

MÉJICO, UNA VEZ RESUELTO El PROBLEMA DE MOSCÚ

Sanos y salvos, el teniente general Villaescusa y el señor Oriol han vuelto a

sus casas. Ha sido un final

feliz para una semana muy llena de importantes acontecimientos, como la visita

de SS. MM, tos Reyes al

Papa en Roma, la legalización de los partidos políticos y el restablecimiento de

las relaciones

diplomáticas con la Unión Soviética y otros países de la Europa oriental. Cada

uno de esos

acontecimientos significa mucho por sí mismo, pero el conjunto quiere decir que

la vitalidad política de

Empaña alcanza ahora un punto de esplendor insospechado hace un año.

Primero.-Por lo pronto, el éxito de la Policía saca al Gobierno de las cuerdas

donde estaba acorralado,

en materia de orden público, por los acontecimientos y le sitúa en mejor

posición ante la extrema derecha.

Porque, de hecho, el Gobierno ha resuelto la mitad del problema, el del

terrorismo de izquierda; le queda

el de derechas, no menos peligroso.

Es cierto que los pequeños detalles dejados entrever en las sucintas referencias

oficiales y en las

declaraciones plantean unos problemas que afectan a la historia general, pero el

golpe asestado al

GRAPO, calificado como un grupo de "intoxicados intelectuales", es un bien

objetivo considerado en sí

mismo y es mejor dejar las cosas como están. El Gobierno recupera autoridad; el

país, calma; la Policía,

prestigio. ¿Qué más se le puede pedir a la situación?

Segundo. - Hasta el Partido Comunista de España ha acudido a legalizar su

situación al amparo de la

nueva legislación, que, a pesar de que lo pregonen corifeos de la derecha, no es

una legislación totalmente

permisiva, sino una objetivización de las normas penales prohibitivas en las

manos del Tribunal Supremo.

Aplicando un cierto símil, podemos decir que la "ventanilla" ha sido

retranqueada del Ministerio de la

Gobernación hasta el Palacio de Justicia. De esta manera no será la discreción

administrativa ni el humor

de un jefe provincial del Movimiento quien pueda condenar un partido político,

sino la aplicación

rigurosa de la ley por unos magistrados independientes y profesionales. La

posible legalización del

Partido Comunista plantea otro problema, el de la presencia personal del señor

Carrillo en las

subcomisiones de la oposición que han de negociar-a partir de mañana, lunes-con

el presidente Suárez.

Si el Partido Comunista, visto el Código Penal vigente, es aceptable y así lo

declara el Tribunal Supremo,

no hay una razón legal para negar el derecho del señor Carrillo. Pero la vida,

mucho

más pragmática, nos dice que este problema es de índole menor y que será

resuelto en menos fechas que

las que larde el Tribunal Supremo en dar una sentencia constitucional.

Tercero.-La visita de los Reyes a Roma para visitar al Pana Pablo VI rompe otra

de las barreras que ya

no tenían razón de ser, la de las relaciones amistosas entre el Gobierno de

Madrid y el Vaticano.

En la Iglesia ha triunfado por completo la línea posconciliar, hay un Episcopado

que mayoritariamente se

ha desgajado de compromisos políticos partidistas y ha logrado sentar una

doctrina de cooperación sin

sometimiento. Por su parte, la Corona logra verse afianzada por

una nueva muestra de su buena imagen exterior.

Aunque no haya sido una visita regia a luz República de Italia, no han faltado

cordialísimos contactos con

el Presidente y el Gobierno, con lo que se rompe otro de los frentes o barreras

duras de la política exterior

española. la relación de sincera amistad con Italia.

Cuarto,-Restablecidas las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética sólo

queda un importante

vacío: Méjico. No por mucho tiempo, dicen en ambas capitales, Pero el problema

de la Unión Soviética

era sustantivo por muchos conceptos; uno de ellos era la simbolización que se

hacía en la Unión Soviética

de todos nuestros males desde aquel viejo grito de "Rusia es culpable".

Lo primero ha sido racionalizar el problema que, por vía de intereses, ya se

había conseguido hace

tiempo. Pero siempre quedaba un último obstáculo de tinte político, ya vencido.

Cuatro éxitos no significa que se hayan acabado los problemas, porque éstos u

otros problemas pueden

volver. Pero lo que no hay duda es que España ha demostrado que puede seguir

adelante.

Luis APOSTUA

 

< Volver