Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
   Marejadilla en la Armada     
 
 Diario 16.    19/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Marejadilla en la Armada

Fernando Reinlein

El fulminante cese del capitán general de la Zona Marítima del Cantábrico, almirante José Luis Guardia y

Oya, ha provocado cierta marejadilla en la Armada, y decimos marejadilla aún en contra del deseo de

muchos de calificarla de marejada.

Marejadilla, quizá, porque les ha tocado la primera china desde que Suárez, dicen, manifestó hace tiempo

que a él no le importaría sancionar a un capitán general si fuese necesario. Y le ha tocado a un capitán

general de Marina.

Los viajes de Suárez primero y del Rey después, vigilados con lupa por los observadores, tras el cese, han

sido normales. La representación de oficiales de Marina en el acto presidido por el Rey no fue muy

numerosa, pero sí fue nutrida la de suboficiales en un acto que les atañía directamente.

Quizá todo se deba a un nuevo intento de buscarle tres pies al gato o simplemente a una falta de

información. La fuga del barco ecologista no es motivo suficiente, alegan muchos. Y pueden tener razón.

Pero tal vez el caso del «Rainbow Warrior» fue la gota que culminó todo un proceso de ineficacia o bien

el capitán general de la Zona Marítima, en una actitud que le honra, adoptó las funciones de comandante

de Marina cuando se le interpeló sobre el hecho.

Lo cierto es que la marejadilla en las salas de oficiales ha existido, pero de todo el asunto son las Fuerzas

Armadas las que van a salir fortalecidas de cara a la opinión pública, que observa que el Gobierno

comienza a mandar y a utilizar un lenguaje conocido´ y, me atrevería a decir, que echado de menos en la

institución castrense: el de la autoridad.

Lo que sí es inadmisible es que alguien quiera interpretar el cese del almirante como un atentado contra la

Marina, como se intenta desde algunos sectores. La Marina está por encima de sus hombres, y aquí se ha

cesado a un hombre que, tal vez, no era el adecuado para el puesto. Con ello es la Armada la que gana y

no deben buscarse otras interpretaciones.

 

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