Amnistías militares     
 
 ABC.    24/07/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Amnistías militares

La afirmación de ministro de Defensa, Agustín Rodríguez Sahagün, de que «es conveniente modificar la

proposición de amnistía militar», (a entendemos como indicio razonable de una más razonable postura

ctel grupo parlamentario de UCD sobre asunto íao delicado y tan gravemente desenfocado. Desenfocado

en su fondo y desenfocado también en términos de específica inoportunidad.

Digamos sn este último sentido que nada conviene menos para la solidez de nuestra democracia, en estos

momentos de sensible desazón política, que un roce institucional entre ef Parlamento y las Fuerzas

Armadas Precisamos sobre eé primer punto la diferenciada naturaleza y la inamisible condición de 1as

dos cuestiones propuestas como materia de amnistía: Ja referente a ios militares del Ejército republicano,

donde privan esencialmente factores de naturaleza técnico-profesional, y la que concierna a los oficíales

de (a UMD. cuyo rasgo básico, conforme se siente y asume en Jos medios castrenses, lo compone urca

infracción grave de la moral profesional, de la deontología militar

No son los menos ni ios de menor cualificación y responsabilidad los militares que entienden que esie

asunto de los expulsados del Ejército por tal reciente causa, ha sido y es, en mucho, problema creado

desde afuera. Desde ¡os medios de la política y no precisamente desde los medios de la política más clara.

En parte, es este un asunto que colea desde un tiempo ea que ´para determinadas estrategias, que entonces

eran de subversión v que ahora no está claro que lo hayan dejado de ser, interesaba ¡a explotación

política y propagandística del tema de los militares de la UMD, porque con ello se pretendía forzar la

imagen de que el Ejército español estaba desunido Una imagen así convenía a quienes, desde su lógica y

para su propósito final, pugnaban por conseguir las mayores ventajas posibles en le transición Si se

concluía, ai cabo de tal campaña de agitación contra la imagen pública de unidad del Ejército, que éste

encontraba por1 teles causas limitaciones graves para tutelar la realización pacífica deí cambio, quedaba

primada y mejorada por efecto contrario, !a imagen de responsabilidad y el prestigio democrático de

ciertas fuerzas políticas tenidas aor más revanchisfas v peligrosas.

Determinados aspectos del pasado se pueden y se deben superar: pero ¡o que no se puede hacer es una

marcha política contra la Historia. Es perfectamente piauaible la amnistía para los militares que hicieran

IB guerra del Jado de Is república subvertida; conviene esa superación de un pasado doloroso. En cambio

es poco menos que absolutamente inadmisible la conclusión de fondo que late en la propuesta amnistía

para los militares que fueron expulsados por pertenecer a la UMD. Conclusión que no es de contenidos

conciliadores, sino de resucitar ia ecuación victoria derrota para invertir la relación vencidos y

vencedores.

 

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