Autor: Urbano, Pilar. 
   Hoy, consejo de guerra contra los supuestos implicados en la operación Galaxia     
 
 ABC.    06/05/1980.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

A B C. MARTES. 6 DE MAYO DE 1980. PÁG. 9.

HOY, CONSEJO DE GUERRA CONTRA LOS SUPUESTOS IMPLICADOS EN LA «OPERACIÓN

GALAXIA»

Hoy, en la sede del Gobierno Militar de Madrid, se celebrará consejo de guerra contra los presuntos

implicados en la denominada «Operación Galaxia»: teniente coronel de la Guardia Civil don Antonio

Tejero Molina y capitán de la Policía Nacional don Ricardo Sáenz de Ynestríllas. Actuarán por la defensa

del señor Tejero el letrado Stampa Braun, y del señor Ynestrillas el letrado Alonso Yagüe. Asume el

Ministerio Fiscal el coronel Espinos Orlando, quien, en sus conclusiones provisionales, solicita penas de

seis y cinco años de prisión, respectivamente, para el teniente coronel Tejero y el capitán Sáenz de

Ynestrillas.

El fiscal solicita seis años de prisión para el teniente coronel Tejero y cinco años para el capitán Sáenz de

Ynestrillas.

«GALAXIA», SEIS DE LA TARDE.—E) ítía 11 de noviembre de 1978, y para celebrar el ascenso a

comandante de don Joaquín Rodríguez Solano, se reúnen con él en la cafetería madrileña «Galaxia», el

teniente coronel Tejero, el comandante Vidal Francés y los capitanes Sáenz de Ynestrillas y Alemán

Artiles. Según el fiscal, en dicha reunión el teniente ´ coronel Tejero expuso «la necesidad y posibilidad

de realizar y poner en práctica un plan o "golpe de mano" contra el Palacio de !a Moncloa, para constituir

en rehenes a todo el Gobierno de la Nación y lograr del Jefe de! Estado los cambios en la línea política

que se entendían precisos».

Dijo también el señor Tejero que «el "golpe" habría de basarse en la sorpresa y no se precisó el núcleo de

hombres que lo llevaría a cabo. Se citaran como fechas favorables los días 17 y 24 de noviembre, o 3 de

diciembre, en los que, como era habitual habría de reunirse el Consejo de Ministros. Y en cualquier caso,

siempre antes .de la celebración del referéndum constitucional del día 6 de diciembre». También, según el

fiscal, «antes y después de esa reunión, los procesados mantuvieron contactos con algún mando de!

Ejército y do las Fuerzas de Orden Público, de quienes solicitaron, sin ¡ograrlo, su concurso para realizar

el plan previsto (...), Los mandos contactados no accedieron a brindarles apoyo y dieron cuenta a sus

superiores respectivos».

VERSIÓN DEL DEFENSOR.—La versión del defensor Stampa es muy diferente: En tal reunión,

«indignados por los diversos y graves actos terroristas que se venían produciendo, exaltaron la posible

desmoralización de las Fuerzas del Orden Público y del Ejército y la relajación política en general. Se

cruzan frases como "no se puede resistir más..., nos están matando en e! Norte todos los días", "lo de

Basauri es intolerable", "hay que acabar con esta situación como sea...". Se apuntó la posibilidad y

utilidad, de un "golpe de mano" al Palacio de la Moncloa para alertar a tos altos mandos políticos, en

orden a una mayor represión de! terrorismo, causa de tantas muertes entre las Fuerzas del Orden

Público». «Nada se dijo en concreto —prosigue la tesis de la defensa—; nadie pensó en llevar a cabo ten

quimérica acción, ni se hizo comentario sobre organización, fechas, apoyos, posibles implicaciones...

porque todo fue una simple conjetura, conversación de café.» «En todo el´ proceso de !a minuciosa

investigación sumarial rso se ha probado que los citados militares se hubiesen reunido anteriormente, ni

que hubiesen recabado el concurso de ningún mando de! Ejército, como aventura e! fiscal.» «Tras la

reunión del día 11 en "Galaxia", no volvieron a tener contacto entre ellos.»

EL COMANDANTE VIDAL CUENTA LA CONVERSACIÓN.—Dos días después, el comandante

Vidal, que asistió a la reunión de «Galaxia» refirió la conversación al teniente coronel, director accidental

de la Academia de la Policía Armada, señor García Polvieja y éste, a su vez, al general Timón de Lara.

En reuniones posteriores de altos mandos militares (generales Bourgon, Ollero. Timón de Lara, Morillo

Flandes y teniente coronel Cassinello) «se comprobó que los Servicios de Información de! Ejército, de la

Guardia Civil y de la Policía Armada carecían de toda noticia sobre tan fantástico plan».

Los militares Vidal Francés, Alemán Artiles y Rodríguez Solano —contertulios aquella tarde en

«Galaxia»— pusieron en conocimiento de sus jefes «todo lo que allí se habló», y fueron considerados

meros receptores de una idea «que no compartían», excluyéndoseles, pues, de toda implicación penal. ,

UNA SEMANA EN BLANCO.—Para los letrados de la defensa, merece atención especial el hecho de

que, conocido por los jefes militares el episodio de «Galaxia» el día 13 de noviembre, hasta el 18 «no se

hace nada, n! nada se investiga». «A partir de ese día, el coronel Andrés Cassinello, jefe de los Servicios

de Información de la Guardia Civil," desde Toledo, y por cuenta propia, hace una información que, por

cierto, no aparece en el sumario, ni nada se sabe de ella.» También e! presidente Suárez conocerá el hecho

el mismo día 13, cuando el general Timón de Lara. «Se "congela", quizá porque el propio Gobierno duda

de la importancia de aquella tertulia. Se comprueba después que no tiene magnitud suficiente y pasa a la

jurisdicción militar, como un supuesto más», argumenta Stampa. Para el letrado defensor es insólita la

difusión social que se dio a los hechos, «magnificados según caprichos o conveniencias», tal vez «como

distracción de cosas políticas que no iban bien en e! país». En este punto hay que recordar la «sensación

de alarma» creada en los medios políticos parlamentarios, especialmente entre los diputados socialistas y

comunistas, que telefónicamente —en la madrugada del 17 al 18 de noviembre, tras celebrarse el Consejo

de Ministros y alarmados por «movimientos nocturnos de tropas»— hablaron con el presidente del

Gobierno poniéndose incondicionalmente a sus órdenes. En sobremesa con una veintena de periodistas,

meses después, ya en febrero de 1979, don Adolfo Suárez comentaría que Felipe González, al teléfono, le

había dicho aquella noche «por primera vez, presidente, me tienes a tus órdenes». Y que, también

inquieto ante un posible «golpe», Santiago Carrillo le había telefoneado.

Con todo, pasadas algunas semanas y retornada la tranquilidad a los ánimos, destacados dirigentes

políticos calificaron la «operación Galaxia» de «bluff» (Joaquín Garrigues); «lucubración nerviosa»

(Martín Villa); «incidente mínimo que sólo ha existido en la mente del Gobierno» (Fraga); «una completa

tontería..., una conversación de desahogo» (teniente general Vega Rodríguez); «Los socialistas no hemos

montado la «operación Galaxia», ni somos responsables... Et Gobierno sí es responsable de esa

"operación"... El ministro de Defensa, Gutiérrez Mellado, en aquella reunión informativa secreta con los

diputados no explicó los hechos suficientemente...» (Múgica). Sin que nadie diese una explicación

satisfactoria a las razones desconocidas que habían puesto en marcha el «montaje» de un sobresalto.

MOVIMIENTO DE TROPAS.—Quiso la casualidad que, aquella noche de! 17 de noviembre, se

produjesen movimientos de tropas que detectados por los Servicios de Seguridad a Distancia, alertaron al

jefe de-l Gobierno. Eran unas baterías del Regimiento de Vicálvaro que volvían de Astorga de efectuar

ejercicios de tiro; y una unidad de la División Operativa Territorial, con residencia en Paseo de Moret,

que, cumpliendo plan de instrucción, salió en marcha nocturna. El presidente Suárez telefoneó en el acto a

algunos altos mandos militares. El revuelo de entrada y salida de coches de jefes militares en el recinto de

la Moncloa llamó la atención de los periodistas, concentrados allí a esa hora para recibir la información

habitual del Post-consejo de Ministros. «Y entonces, ante el ridículo de la situación —concluye Stampa—

se "monta" la alarma golpista, que quizá nadie favorece, pero que perjudica la honorabilidad y la carrera

militar de dos hombres.»

También en medios próximos a los procesados, se acusa extrañeza por «la inopinada libertad condiciona!

de Tejero e Ynestrillas, concedida después de diez negativas, el 8 de diciembre y coincidente,

«casualmente», con la liberación del diputado Javier Rupérez... «acaso —agregan— para amainar recelos

por la "trastienda" que pudiera haber o parecer en todo e´ episodio de la liberación del político secuestrado

por ETA».

Estos son los hechos, en sus dos versiones. Y este, el estado de opinión que rodea hoy e! consejo de

guerra de la «Operación Galaxia».

Pilar URBANO..

 

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