Autor: Apostua, Luis. 
   Firmes cimientos del trono     
 
 Ya.    11/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Jornada española

FIRMES CIMIENTOS DEL TRONO

LA subida al trono de don Juan Carlos resolvió felizmente, entre otras

cuestiones, la de las relaciones

entre España y la Iglesia católica. No sólo, entre el Gobierno y el Vaticano,

sino en los más amplios

círculos de la convivencia nacional. Desde el primer momento -la famosa homilía

del cardenal

arzobispo monseñor Enrique y Tarancón- señalo una posición de independencia de

la Iglesia respecto a

opciones políticas, pero afirmó su "compromiso con la patria". Seguidamente, el

Rey dio el paso concreto

más resolutivo al renunciar al antiguo privilegio de presentación de obispos, y

la Iglesia tuvo que

renunciar a su fuero judicial de los clérigos y prelados.

Ahora la visita de Sus Majestades a Pablo VI, con un inteligente y mutiladísimo

intercambio de discursos,

consagra públicamente una renovada situación de cordialidad; entendimiento y

cooperación en las

supremas finalidades políticas. El Rey ha repetido las clásicas expresiones de

catolicidad de la inmensa

mayoría de los españoles, y el Papa, por su parte, nos ha dicho que, aun en los

momentos malos, hemos

estado muy cerca de su corazón universalista. Ha sido una hermosa primavera

romana.

Aquí dentro, en España, ¿cómo va a ser utilizada la audiencia pontificia?

Indudablemente, hay un primer

valor que refuerza al trono. Pero la breve conversación: entre el Rey y el poeta

(comunista Rafael Alberti,

quien presentó un escrito en solicitud de amnistía total, cubre la otra orilla

ideológica y revela que don

Juan Carlos lleva paso a paso sus ideas de ejercer los deberes del trono, en

función de que pueda

reconciliar a todos los españoles, con una decisión total e irreversible. Ante

estos dos hechos, las

explotaciones menores o partidistas de la visita carecen de gran relieve.

Asistimos ahora a una furiosa

ofensiva, para volver a alinear a la Iglesia en un bando político y, si es

posible, en un partido. Vistas las

dolorosas enseñanzas anteriores, parece muy difícil que la Iglesia, primera

fuerza sociológica del país,

adquiera nuevos compromisos de partido: Bastante caros le han costado los

anteriores.

Carrera para obtener prioridad en la inscripción como partido político de los

dos Partidos Socialista

Obrero Español, sectores histórico (señor Murillo) y renovado (señor González

Márquez). El primero

acudió a las nueve y media al Registro Oficial del Ministerio de la Gobernación;

el segundo llevó su

documentación directamente al Ministerio, a las doce y media. Aparte las

desavenencias políticas entre

estas dos formaciones, la carrera de ayer dará origen a nuevos pleitos de la

familia socialista, a causa de

que una prioridad de inscripción puede equivaler a una exclusividad sobre el

título. Materia vital de cara

a la campaña electoral.

Luis APOSTUA

 

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