Autor: P. J. R.. 
 Preocupa el malestar en medios militares. 
 Suárez afronta una situación especialmente crítica  :   
 El presidente aplazó su viaje, fue recibido por el Rey e informó a Felipe González. 
 ABC.    26/09/1979.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

MADRID, MIÉRCOLES 26 DE SEPTIEMBRE DE 1979 - NUM. 22.918 VEINTE PESETAS

ABC

PREOCUPA EL MALESTAR EN MEDIOS MILITARES

SUAREZ AFRONTA UNA SITUACIÓN ESPECIALMENTE CRITICA

El presidente aplazó su viaje, fue recibido por el Rey e «informó» a Felipe González

EN las más altas esferas políticas existe la impresión de que el proceso democrático atraviesa una ¡ase

especialmente crítica. «Vivimos momentos de la máxima tensión, sólo comparables a los que rodearon la

legalización del Partido Comunista», aseguró ayer un alto cargo de la Administración. Este es el teíón de

fondo sobre e! que hay que colocar el aplazamiento del viaje americano del presidente Suárez, su larga

entrevista con e! Rey Don Juan Carlos y su conversación con el líder del PSOE Felipe González.

El principal elemento que caracteriza la presente situación es el elevado nivel de malestar existente en las

Fuerzas Armadas., que_ se desprende de las recientes manifestaciones públicas de los tenientes generales

Gabeiras, González del Yerro, Merry Gordón y Miláns del Bosch. En medios institucionales solventes se

descarta, sin embargo, que .sus declaraciones respondan a una acción «concertada» de carácter conjunto.

A este respecto se subraya la circunstancia de que las declaraciones del teniente general Miláns del Bosch

fueron consultadas a la autoridad militar superior. También se llama la atención sobre el hecho de que las

palabras pronunciadas por los otros tres tenientes generales estén siendo sometidas a un proceso de

interpretaciones que las aleja de su ánimo intencional.

Por este motivo se atribuye un carácter «clarificador» a la entrevista mantenida anteayer entre el ministro

de Defensa y el capitán general de Canarias, González del Yerro. En la misma línea se especula con la

posibilidad de que haya existido un contacta similar entre el Gobierno y el capitán general de Andalucía,

Merry Gordon.

Todo ello no quiere decir que la insatisfacción ante el rumbo de las cosas no sea real y patente entre los

miembros de las Fuerzas Armadas. De acuerdo con versiones dignas de crédito, este sentimiento quedó

plenamente de relieve en el transcurso de la extensa reunión del presidente Suárez con la Junta de Jefes de

Estado Mayor apenas se conoció la noticia del. asesinato del gobernador militar de San Sebastián.

Según algunas teorías, la decisión de suspender el viaje, americano la habría tomado el presidente después

de conocer, a través del señor Rodríguez Sahagún, algunos pormenores de la situación militar. En medios

gubernamentales se recuerda que Suárez recibió también a don José Pedro Pérez Llorca, ministro de la

Presidencia, y al secretario de Estado de Asuntos Exteriores, señor Robles Piquer. Todo sugiere que

fueron las tres entrevistas con tales colaboradores, unidas a la conversación telefónica con el ministro

Oreja, las que contribuyeron a conformar su decisión.

El propio presidente la explicó ayer en el Congreso en términos simples y convincentes. De un lado,

comentó que «el viaje se podía aplazar» —en su ánimo estaría probablemente la cancelación de las

celebraciones panameñas sobre el Tratado del Canal, verdadero «leit-motiv» del viaje— y del otro que

«hay motivos interiores que requieren una mayor atención». La decisión del presidente fue, en líneas

generales, muy bien acogida por los diversos portavoces parlamentarios, si bien alguno de ellos —

concretamente don Manuel Fraga— precisó que sería conveniente una explicación detallada por parte del

Gobierno.

Tal vez esta explicación la tenga ya don Felipe González, quien —como en otras ocasiones de tensión

política— fue convocado por el presidente al salón de ministros del Palacio del Congreso. Suárez, que por

la mañana había sido recibido por el Bey en la Zarzuela, «informó» a González de los rasgos principales

de la situación. Eso es, al menos, lo que explicó el líder socialista al término del encuentro, declinando

entrar en más detalles «por haber sido el receptor de la información». También se supone que en el

temario de su conversación pudo haber figurado el análisis de las perspectivas con que se presenta el

Congreso extraordinario del PSOE, pues es sabido el interés del presidente por contar cora un interlocutor

válido y sólido de cara los próximos meses.

Fuentes próximas al presidente del Gobierno apuntan que su actitud es de absoluta serenidad, a pesar de

que es plenamente consciente de la pravedad de la situación. En circules gubernamentales se argumenta

que era de esperar que la ETA tratara por todos los medios de crear un clima de coacción y temor en torno

al referéndum del 25 de octubre, ya que la aprobación del Estatuto supondrá la plena «vasquización» del

problema. El grave riesgo qne corre en estos momentos, conceden estas mismas fuentes, es el de llegar al

día del plebiscito en unas condiciones tan malas que sus resultados —preocupa fundamentalmente la

abstención— supongan una victoria moral para la ETA y Herri Batasuna.

En diversas niveles institucionales va abriéndose paso la idea de la conveniencia de una crisis de

Gobierno con carácter inmediato como plataforma para una serie de «gestos de autoridad» Que podrían

devolver la confianza ciudadana en el proceso democrático. De acuerdo con quienes auspician esta salida

coyuntura! sería imnres-cindible sustituir a los dos vicepresidentes —señores Gutiérrez Mellado y

Abril— y dar entrada en el Gabinete a hombres de prestigio y probada solvencia, buscando, si fuera

preciso, más allá de los límites estrictos de UCD.

En medios próximos a la Moncloa ésta es, sin embargo, una solución que se descarta. «El presidente no es

amigo de ana política de gestos, sino de una política de realidades», se aseguraba ayer en el entorno del

jefe de] Gobierno. Al parecer, Suárez y sus colaboradores confían provocar pronto un cambio de

tendencia et, la guerra antiterrorista, fundamentando st«s esperanzas en el alto nivel de información qne el

Gobierno empieza a tener de las actividades y planes d« ETA.- P, J. R.

 

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