Autor: Urbano, Pilar. 
   La Fabrica de leyes en actividad     
 
 ABC.    28/09/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MIÉRCOLES, 28 SEPTIEMBRE DE 1977. PAG. 16

Hilo directo

LA «FABRICA DE LEYES», EN ACTIVÍDAD

La «fábrica de leyes» entrena a plena marcha sus caballos de vapor parlamentarios. Mientras Congreso y

Senado elaboran sendos reglamentos, se inicia el debate de la reforma fiscal con vivas intervenciones de

«palo al Gobierno» desde todos los frentes. A puerta cerrada trabaja Ja Ponencia Constitucional, y los tres

presidentes, vestíaos de negro, hacían los honores a »u ««stje huésped de la O. E. A don Alejandro

Orfila... Entretanto, se palpa un ritmo de espera contenida de proyectos de ley, y el Gobierno pide luz

verde al trámite de urgencia.

SUAREZ Y LAS BANDERAS DE LA OPOSICIÓN

Villar Arregui me dice: «Habíamos solicitado Pleno del Senado para que el Gobierno nos explique cómo

va a conseguir que el sesenta y tantos por ciento de españoles que no le votaron obedezcan sus medidas

económicas... Pero Fontán ha dicho que no hay contenido para convocar tal Pleno". Y ahora Suárez,

especialista en arrebatar sus banderas a la oposición, anuncia que va a explicarlo todo ante las Cámaras.»

Y el senador liberal Satrúste-gul remacha la misma Idea; «Si no se forma un Gobierno nacional, que

concentre fuerzas, no habrá modo,de sacar adelante las medidas económicas*

UNA NOVELA POR ENTREGAS López Rodó, después de discursear «sin pelos en la lengua y diciendo

verdades, porque esta no es hora de timoratos», agrega: «Yo no me refiero a un Gobierno de

concentración, pero sí afirmo que hace falta el consenso de todas las fuerzas políticas para afrontar el

tratamiento de esta crisis.» Duro estuvo don Laureano ayer tarde, si: «El Gobierno no gobierna. Ños ha

remitido el primer fascículo de una novela por entregas que se llama "Reforma Fiscal" ¿Y que ha hecho

hasta hoy? ;Devaluar la peseta! Nada más.»

FUENTES DUDA

El portazo de Esperaba y la presencia del vicepresidente Abril, la víspera, «reforzando a Camuñas en la

reunión Mesa Portavoees, eran temas de pasillo. «¿Será porque el Gobierno desconfía de la eficacia, de

Camuñas?», se preguntad en voz alta el socialista Manuel Marín. Arias-Salflan°¿, de, ü´ ,F- D;- atajaba:

«Ni descon-SS^K?1 saltas, sino patentizar el interés del Gobierno en que se tramite con urgenpfciStó>aue

le somete al contro1 del ~JH.n %*?°T PresWencial me dice (don Nicolás Salmerón, en su retrato

«Madrazo» nos escruta Impertinente, en el pasillo) • «Fjientes Quintana está dubitante El e¿ tfí»n^2 1*,be

«"«tamente´qué hacer, qué mSf. ^ipued€n ¥ner tales ° cuales ñf^« ÁiCYóÍ,va a ser la ^Puesta social... v

qu!, él ¿ndl«´Ue se va a poner por obra Y vacUa. Kse es el asunto.» Mientras haeconórnteos68 n

reunldos los ministros 0,,^ n?ittcíf del aséstate del capitán Her-mtt "*««,?»*»** de viva voz, a la Co-

mteión del Congreso por la mañana. Los diputados abrieron sus turnos orales «rechazando, condenando, .

repudiando» El estupor estaba aún caliente. Y Tamames pidió «la amnistía, de una vez». Los socia-mtas

se sentían satisfechos —me lo comentl,SlÍT,POítavo?~ por naber sldo los Prime-ros en alzar la voz

condenatoria. «Le hemos dado un viaje a Ü.C..D.» ¡Señorías, que no es momenlo para «batalíítas» de

gana*plerdie!—EDaMJRBANO.

 

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