Tras la dimisión de señor Camiñas. 
 El presidente Suárez podría ampliar la crisis y consolidar el gabinete     
 
 Ya.    29/09/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

NACIONAL

29-IX-77

TRAS LA DIMISIÓN DEL SEÑOR CAMUÑAS EL PRESIDENTE SUAREZ PODRÍA AMPLIAR LA

CRISIS Y CONSOLIDAR EL GABINETE

La confirmada dimisión del ministro para las Relaciones con las Cortes, señor Camuñas, plantea la

posibilidad de que el presidente, señor Suárez, aproveche esta circunstancia para ampliar la crisis y tratar

de consolidar su Gabinete con la Incorporación de representantes de otros grupos parlamentarlos que le

aseguren una mayoría absoluta en el Congreso de Diputados, que necesita ineludiblemente, para sacar

adelante el programa legislativo y económico que va a presentar dentro de unos días ante el Parlamento,

según informa Logros.

Fuentes de la Presidencia han confirmado que el martes por la tarde el señor Camuñas presentó la

dimisión al presidente Suárez en una breve entrevista.

El silencio del señor Camuñas

La dimisión del señor Camuñas se hacía patente el lunes por la noche en la larga sesión que celebró en las

Cortes la Junta de portavoces. A lo largo de la sesión, y en los numerosos descansos, ©1 portavoz del

PSOE, señor Guerra, bromeaba con los periodistas acerca del silencio del ministro de las Relaciones con

las Cortee y la presencia inusitada del vicepresidente político, señor Abril Martorell, que por primera vez

asistía a una reunión de la Junta de portavoces y de la Mesa del Congreso, presencia que los diputados de

Alianza Popular pusieron en entredicho si era o no reglamentaria; en cualquier caso la consideraron una

presión innecesaria por -parte del Gobierno para que «e aprobara su propuesta de normas procedíaientalee

de urgencia para estudiar el texto del proyecto de ley d« Relaciones entre el Gobierno y el Parlamento.

US señor Guerra comentaba:

"Si le presiónate mucho dimite hoy mismo", refiriéndose al señor Camuñas. Este, preguntado por un

redactor ´de Logos sí tenia algo que manifestar, dijo que le preguntáramos al vicepresidente político, señor

´Abril Martorell. No quiso comentar nada y permaneció en silencio durante toda la larga reunión de más

de siete horas."

La ausencia del señor Camuñas del Consejo de Ministros en el que se había planteado el tenia

más importante que debía competarle a su Ministerio, .las relaciones con las Cortes, dio también que

pensar el pasado sábado que el señor Camuñas había puesto tierra de por medio, o bien no habla sido

advertido de esta estrategia gubernamental, con la que el Gabinete pretendió evitar que el voto de censura

fuese regulado en el reglamento del Congreso si la propuesta socialista tuviera el apoyo de los grupos

minoritarios.

Pérdida de la credibilidad

De otra parte, hay que considerar que el señor Camuñas había perdido toda credibilidad poco después de

tomar posición y no había sabido dar funcionalidad a su misión de suavizar las relaciones del Gobierno

con las Cámaras y con los distintos grupos parlamentarios, los cuales .no le tomaban en serlo. Su imagen

estaba sumamente deteriorada, no solamente en los medios de opinión, sino también por sus recientes

actuaciones públicas, como su famosa reacción airada en el pleno del caso Blanco, en el que contestó, sin

permiso del presidente del Gobierno, al diputado socialista Alfonso Guerra. Precisamente el lunes el

señor Camuñas aceptó con una irónica sonrisa alguna broma de los periodistas cuando le dijeron que

ahora no podía enfadarse cuando le llamaran corsario,, puesto que acababa de regresar de la isla de

Córcega, donde había asistido a un congreso de los liberales.

En definitiva, ¡as actuaciones públicas del señor Camuñas no habían ayudado a facilitar su permanencia

en el Gabinete y creaba, más que resolvía, problemas en las relaciones entre el Gobierno y las Cámaras.

Los portavoces de los grupos parlamentarios no habían acabado de aceptarle, por lo que no es extraño que

el presidente del Gobierno se haya apresurado a admitirle una dimisión que, en cual-quier caso, en un

espacio de pocos días, podría haberse convertido en un cese.

El relevo

El problema que suscita su relevo es el dé si el Ministerio de las Relaciones con las Cortes tiene razón de

ser, dadas las circunstancias de las actuales Cámaras. Hay quien opina que en cualquier caso esa función

pueda ser bien desarrollada y evitar problemas al Gobierno, o por lo menos suavizar sus relaciones con

los distintos grupos parlamentarios - de la oposición, pero se trata de encontrar una figura que tenga

credibilidad, o por lo menos que sea escuchada con seriedad por los distintos grupos parlamentarios.

Se habla como posible sustituto d«l subsecretario del señor Camuñas, don Rafael Arias Salgado, persona

cuya preparación política y la seriedad de sus planteamientos, así como su bien organizada caibeaa, le

acreditan como político dotado para la función de las relaciones con las Cortes. De hecho, gracias a él se

han evitado numerosos problemas en las últimas semanas. El fue quien ha llevado directamente con el

vicepresidente político, señor Abril Martorell, y el ministro de Justicia la redacción del proyecto de ley

que últimamente se presentó a las Cortes.

El señor Arias Salgado pertenece al Partido Social Demócrata del señor Fernández Ordóñez y tiene, desde

luego, una mayor audiencia entre los diversos grupos parlamentarias >jue su dimitido ministro. Sin

embargo, la entrada del señor Arias Salgado en el Gobierno podría estar Impedida por la necesidad del

presidente de atribuir uil puesto en el Gabinete a algunas de las f oi^-maciones parlamentarias que le

pueden aportar votos para conseguir la mayoría. Concretamente se habla de que podría pasar el ministro

de Trabajo, señor Jiménez de Parga, a ejercer las relaciones con las Cortes, mientras que el Ministerio de

Trabajo so entregaría a un diputado vas-co-catalan. Concretamente se hable del señor Trías Fargas, que

ayer fue portavoz del grupo parlamentario vasco-catalán en la Comisión de Economía y Hacienda de!

Congreso, haciendo u» acerado ataque a la politicé et nómica del Gobierno, espectói mente al abandono

en que tiene a la empresa, a cuya defensa se entregó a fondo.

Qtro de los nombres que suena para el Ministerio de Relaciones con las Cortes es el portavoz de la Unión

de O.ntro Democrático, José Pedro Pérez Llorca, cuyo nombre quizá estaría desaconsejado por el choque

que mantuvo recientemente en el pleno del caso Blanco con el diputado socialista señor Guerra, Sin

embargo, el señor Pérez Llorca es un especialista en Derecho parlamentarlo y constitucional. Pertenece a

Ja ponencia constitucional en nombre de ¡a Unión de Centro Democrático y conoce a fondo la estructura

de los grupos parlamentarios que integran el Congreso y el Senado, así como la mecánica parlamentaria

no solamente en el punto de vista teórico, sino también práctico.

Posible extensión de la crisis

La crisis se cree que puede ex. tenderse a otros sectores del Gobierno o reducirse simplemente a la

sustitución del señor Camuñas, sin embargo, ia extensión de la crisis parece desaconsejada por la

situación en que "se en-euentoa actualmente el Gobierno que tiene que apurar horas para sacar adelante su

programa económico y legislativo en el Parlamento, si desea continuar. La delicadeza de la situación hará

que la decisión que adopte el señor Suárez tenga que ser sumamente simplista o compleja, según se

decida hacer una crisis corta o amplia. Se ´habla de que podría salir del Gabinete, también con el objetivo

de dar una posibilidad a los grupos parlamentarios que podrían ayudar a Suárez a lograr los votos que

necesita para obtener la mayoría absoluta, el ministro del Interior, señor Martín "Villa, que se encuentra

cansado, y que sin embargo, parece contar con el apoyo de gran parte de los diputados de UCD que se

presentaron como independientes sin pertenecer a ninguno de los partidos socialdemócratas, liberales o

democris-tianos que integran la coalición electoral gubernamental.

Parece que son once los diputados y senadores con que cuenta el Partido Liberal, aunque la mayoría de

ellos no parece dispuestos a seguir a su jefe y salir, se de la disciplina de ¡a Unión de Centro-

Democrático. Por e] contrario, parecen todos convencidos de la necesidad de mantener, se dentro de la

disciplina del partido para evitar una catástrofe, todavía más grave de la mayoría gubernamental.

Los liberales estudian hoy su futuro

La corriente liberal que encabeza Ignacio Camuñas en el Partido Demócrata Popular (11 diputados y

senadores) decidirá hoy su estrategia futura, a la vista de la dimisión. De momento, su presidente,

Fernando Chueca Goitia, ha insistido en su voluntad de permanecer dentro de la disciplina del grupo

parlamentario de UCD, "salvo en ios casos de conciencia", y ratificado la postura del partido de

disconformidad con el proyecto UCD, que puede "confundir tres Ideologías diferentes". De. hecho,

aunque tres representantes del Consejo Político de PDP recalcaron que pretendían "desdramatizar ei tema,

como algo norma! de las democracias", la oposición del partido a la tesis unitaria de Suárez parece un

hecho, y es un nuevo síntoma de la fragilidad de la coalición gubernamental.

Antonio Jiménez Blanco, miembro del partido y senador por Granada, insistió también en el

mantenimiento del grupo parlamentario de UCD

 

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