Autor: Mota, Fernando H. De la. 
   Yes, Spain is diferent     
 
 ABC.    01/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Yes, Spain ís diferent

Sí, señor, me van a permitir que comience este comentario de hoy, al filo de la semana y del mes que se

nos acaba de escapar para nunca más volver, entonando una canción cuya letra más o menos decía asi:

«Si España es diferente, ya lo ves, y esta verdad destroza el corazón...»

Advirtiendo que la misma no demuestra nada en cuanto a que la alegría inunde mi ánimo por cuanto uno

es español y ya saben lo que dice el refranero al respecto: «Cuando el español canta...> Cómo hay varias

versiones que cada cual aplique la que considere más oportuna, porque con cualquiera de ellas acertará

plenamente. ¿Y que a qué viene el «rollo» precedente? Pues a que para no perder la costumbre de seguir

siendo diferentes, se va a establecer en España ;y por vez primera, para solaz del exterior e indignación

del interior, el llamado impuesto sobre el patrimonio que no se posee. Así, como suena, como justo

premio a. la perversidad de los tontos que se dedicaron a ahorrar y a invertir su dinero en la Bolsa en

lugar de gastárselo en Biarritz o de cualquier otra forma, cabaret incluido, porque aunque España no

pudiera pagarlo, el que llamamos ahorrador, sí.

Me refiero a la discusión del tema .bursátil dentro del proyecto de ley de medidas urgentes de reforma

fiscal y a fin de conocer en toda su verdad la situación económica real de las personas físicas y su

responsabilidad fiscal, sin fraudes. Lo qué nos parece muy bien, pero siempre que el fraude no se

practique por ninguna de las partes en litigio, porque pudiera ocurrir si... Pero no precipitemos

acontecimiento».

Resulta que el Gobierno (ya saben, consecuencia de la victoria electoral de la Unión de Centro

Democrático ó UCD) en el proyecto citado establecía una reducción fiscal del 20 por 100 sobre la

cotización media de las acciones del último trimestre previo a su devengo, por lo que al impuesto sobre el

patrimonio se refiere y a fin de establecer la parte correspondiente al patrimonio bursátil. Alianza Popular

defendió dicha propuesta gubernamental o de la UCD entendiendo que sin la bonificación citada quedaría

penalizado el ahorro por cuanto en los demás bienes no ea posible conocer su valor exacto y existen más

facilidades para ís evasión fiscal. "¿Apuntó también -como se decía en31» referencia de Prensa— qué la

tendencia bajista de la Bolsa provocaría que el impuesto! sería pagado por un valor superior al real de

cada acción en el momento del abono.» Y el señor López Rodó, portavoz de la AP, pidió a los miembros

d« la Unión de Centro Democrático, de la que es presidente el propio presidente del Gobierno, como de

todos es sabido, que rotaran a favor de su propia propuesta, pero sin éxito, ya que se inclinaron más por la

modificación de los antagonistas y votar Junto con el PCE y el PSOE, o séase, el Partido Comunista de

España y el Partido Socialista Obrero Español, respectivamente, el texto que ha pre-mlecido con el voto

en contra de Alianza Popular, jsegún el. cual, los títulos de deuda- pública, obligaciones y bonos de caja

que coticen en Bolsa y, por supuesto, las acciones, se valorarán según la cotización media del último

trimestre inmediato anterior al devengo de este impuesto y cualquier otra obligación, beneficio o derecho

de crédito por deuda pública o privada se valorará por su nominal,

¿Van ustedes comprendiendo, después de la lectura de lo que antecede, por qué decimos que España

sigue siendo diferente, aunque se diga ahora lo contrario? ¿Y que en dónde se encuentra esa diferencia?

Pues, simple y llanamente, en que ESPAÑA VA A SER EL ÚNICO PAÍS DEL MUNDO DONDE SE

VA ESTABLECER UN, IMPUESTO POR UN PATRIMONIO QUE NO SE POSEE, ya que la media de

la cotización de un trimestre —y pido a los dignos padres de la Patria que se molesten y hagan los

números correspondientes— nada tiene que ver con la realidad del patrimonio que se tenga en el

momento de satisfacer el importe de dicho impuesto. De ahí la justicia, que no privilegio, que había en el

espíritu del redactor del proyecto de marras cuando estableció esa deducción del 20 por 100 sotare el

resultado de obtener la media de referencia. Claro que ese redactor sí que sabia lo que se traía entre

manos y actuó con arreglo a justicia. Porque si de lo que se traba es, de que el contribuyente no cometa

fraude fiscal, también debe tratarse de evitar que el recaudador caiga en idéntico delito.

Es decir, que según lo aprobado en los debates a que nos estamos refiriendo, y pese a la opinión de los

señores Rodríguez Miranda, ucedista; Barón, socialista, y Tamames, comunista, en respuesta al señor

López Rodó, alian-cista popular, en el sentido de que «la ley no pretendía atacar a la inversión bursátil,

sino lograr una equidad de trato con respecto al resto de las inversiones y al, conjunto del patrimonio y es,

por tanto, un criterio de justicia», debemos decir, por ese mismo criterio de justicia, ¿cómo puede

aplicarse el mismo rasero a unos patrimonios que son totalmente inocultables que a los que no lo son?

¿Cómo puede compararse un patrimonio que lleva perdido más del cincuenta por ciento de su valor de

costo (sin contar inflación) con otros patrimonios, y no quiero señalar por estar en la memoria de todos,

cuya revaluación ha sido asombrosa y que lo sigue siendo en proporción inversa al deterioro de las

cotizaciones bursátiles? ¿Cómo puede comprarse una finca que está en el catastro a .100 y vale un millón

con una cartera que costó en su día un millón y ahora vale 100 y que dentro de muy poco, si no se pro-

duce el milagro, continuará la .ascensión de la primera y el descensp de la segunda?

En fin, díganme si después de lo comentado no es para cantar el estribillo del principio por el aquél de

que cuando el español canta...

Ignacio H. DE LA MOTA PUEBLO

1 de octubre de 1977

 

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