Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Cortes. Ovación final a Vicente Aleixandre. 
 Los catalanes rehicieron el proyecto de relaciones entre Gobierno y Parlamento     
 
 Informaciones.    08/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

OVACIÓN FINAL PARA VICENTE ALEIXANDRE

Los catalanes rehicieron el proyecto de relaciones entre Gobierno y Parlamento

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, S

CON una gran ovación al poeta Vicente Aleixandre por haber obtenido el premio Nobel de Literatura

terminó ayer en el Congreso la sesión plenaria destinada a debatir y aprobar el proyecto de ley por el que

se regulan provisionalmente las relaciones entre el Gobierno y el Parlamento a efectos de confianza y

censura. La ovación tomaba pie de tinas palabras alusivas pronunciadas por el presidente del Congreso,

señor Alvares de Miranda, que acogía en nombre de todos los grupos políticos una sugerencia del senador

don Víctor de la Serna.

Sí los vascos han sido, hace cuarenta y ocho hora», los grandes beneficiados dé la amnistía, anoche, en el

Pleno del Congreso, los catalanes, en la persona de Mi-quel Roca Junyent, se convertían en los

verdaderos autores del proyecto de ley que regula Vas relaciones entre el Gobierno y el Parlamento.

Hablando en nombre de la minoría vasco-catalana, el señor Roca, con su habitual calidad expositiva, era

el oráculo que servía para orientar, con sucesivas enmiendas aceptadas por Unión de Centro Democrático,

sobre la dirección de los rumbos pactados con el Gobierno, mientras Adolfo Suárez, acompañado en el

banco azul por su vicepresidente y principal consejero Fernando Abril Martorell, asistía silencioso a la

representación. El Partido Socialista Obrero Español cumplía milimétricamente con sus deberes de

partido de izquierda; el Partido Comunista de España jugaba a las abstenciones "constructivas"; los "mix-

tos" oscilaban entre el sí, el pero y el abandono de propuestas condenadas a la derrota; los vascos-

catalanes asumían el protagonismo corrector del maquiavélico proyecto gubernamental, y, finalmente,

Alianza Popular, alejada por la U.C.D. de toda posibilidad "amorosa", representaba la imagen más cabal

de la coherencia, ajena a compromisos y llevando a su rueda los votos de apoyo del P.S.O.E. para el

ensayo imposible de provocar la derrota del proyecto del Gobierno. Como único grupo parlamentario que

presentó enmienda de totalidad, Alianza Popular dio a su portavoz, el señor Fra. ga Iribarne, la gran opor-

tunidad de parecer avanzado. Los argumentos utilizados por el ex ministro llevaban el sello de la

irrefutabilidad, y la. oratoria de Llorca

Pérez Llorca, Arias Salgado y compañía daba la triste impresión de estar edificada sobre la arena de una

picaresca, legislativa sorprendida con las manos en la masa.

El señor Fraga Iribarne tiene la propiedad de ser "aplastante" hasta cuando acierta, como fue el caso de

ayer. El primer "aplastado" fue el ministro de Trabajo, señor Jiménez de Parga, que luchó más como

catedrático de Derecho Político que como ministro del Gobierno. Desde una plataforma argumental

inevitablemente débil y desventajosa^ Jiménez de Parga perdió "sus oposiciones" parlamentarias frente al

neo-progresista Fraga Iribarne. A veces dio la sensación de hablar desde la tribuna de una asamblea es-

tudiantil. Recordando sin duda su pasado de moderado luchador antifranquista acusó indirectamente a los

hombres de Alianza Popular de ser "enemigos de la democracia", aunque sin asignarles número de ordea,

SANTIAGO CARRILLO REPRENDE A JIMÉNEZ DE PARGA

El argumento básico contra la totalidad del proyecto era muy sencillo: no cabe regular desde el Gobierno

los votos de coafianza y censura remitiendo la decisión a una asamblea conjunta del Congreso y del

Senado, donde, además de estar garantizada la mayoría de U.C.D., se consumaría una operación sin

precedentes en el Derecho constitucional histórico español y en el comparado. No cabía tampoco hablar

de urgencias procedimenta-les cuando espera aprobación de las Cámaras un Reglamento que, aparte de

ser prioritario, está ya en el orden del día de las actuales sesiones plenarias.

Jiménez de Parga se vio desautorizado por el propio Santiago Carrillo, que subió a estrados con su

habitual equipaje de ironía, y por el socialista Peces - Barba. A ninguno de los dos dirigentes de la

izquierda les pareció aceptable la apreciación de que presentar enmienda de totalidad contra un proyecto

del Gobierno sea una actitud reñida con la democracia. Santiago Carrillo negó base a las sospechas del

ministro y suscitó carcajadas cuando explicó: "Dios sabe que estamos tejos del señor Fraga y ste Alianza

Popular."

El tono de agresividad fue también repudiado por el señor Roca Junyent, artífice oral del cambio operado

en el contenido del proyecto, que perdió carga antidemocrática al quedar desfigurados casi todos sus

artículos, especialmente los que regulan la inicial y perentoria deliberación c o n-junta de las dos Cámaras

sobre la censura (testo desaparecido) y al resultar desvirtuada la pretensión de asociar la cuestión de

confianza con. la aprobación de un proyecto ds ley, de manera que, según los planes del Gobierno, el pro-

yecto se aprobaría y la confianza sería lograda «a menos que se presente una moción de censura contra el

Gobierno dentro de las veinticuatro horas siguientes».

ÉXITO DE LA ENMIENDA CATALANA

La enmienda vasco-catalana amplió a cinco los días de plazo para presentar la moción de censura,

relacionó la obtención de confianza can. la aprobación de proyectos de ley «sólo en supuestos de especial

trascendencia para el país» y, sobre todo, estableció Que uen cualquier caso, el Gobierno no podrá

presentar la cuestión de confianza en la aprobación de una ley más Que una vez en el plazo de tres meses,

y nunca más de tres veces dentro de un mismo período de sesiones».

Praga pidió la-supresión-del artículo primitivo sin aceptar enmiendas, aunque luego su grupo renunció a

la votación que le correspondía. La enmienda defendida por Roca fue aprobada por 161 votos, con las

abstenciones de socialistas, comunistas, grupo mixto y Alianza Popular. Fraga ya se había ausentado del

hemiciclo.

Todos los oradores no «ucedistas» reconocieron que el artículo en cuestión, coneretamente el sexto y

último del proyecto, era si más importante y «peligroso» de cuantos el Gobierno propuso. Peces-Barba

dijo de él que establecía el control del Parlamento por el Gobierno y no al revés. Lo calificó de «diabólica

combinación», y subrayó su equivalencia con un nuevo «vivan las caenas».

COMPETICIÓN DE ALFILERAZOS

En el terreno de las frases, la sesión vino a ser una especie de competición de alfilerazos. Fraga, aludiendo

a la irregularidad procedimentái qwe ha permitido al Congreso legislar sin esperar a su definitiva

constitución (toda. vía es interina su Mesa), ha-Mó de «pleno salvaje». Sus palabras fueron cortantes

cuando interpretó lo sucedido como operación de un «Gabinete prepotente capaz de defender su

inoperancia con la falta de control parlamentario»

Peces-Barba, que fue corregido en algunas apreciaciones de carácter histórico por Santiago Carrillo,

recordó eus tiempos de alumno bajo la férula de Jiménez de Parga, y ponderó las observaciones que el

entonces catedrático hacia sobre el Gobierno y el Estado como poderes «invasores». Cuando el presidente

del Congreso, don Fernando Alvares de Miranda, le recordó que había consumido su tiempo oratorio, le

rogó mía prórroga ea base a «la misma benevolencia que ha mostrado para la tramitación de este

proyecto», es decir, la ley que a! Gobierno interesaba.

NO A UN PRESIDENCIALISMO MONÁRQUICO

Santiago Carrillo alertó sobre la posibilidad de que, orillando las competencias -del Parlamento con la

coartada de la V República francesa, «se pretenda aquí una Monarquía presidencialista y colárnosla de

rondón», habida cuenta de que «una Monarquía presidencialista es autoritaria, porque al Bey no se le

elige». Entre risas generales, inició una crítica del j.Go-Merno minoritario» actual, pero advirtiendo:

"Siento defraudar esta vez a Felipe González. No hablaré de Gobierno de concentración.»

Rafael Arias Salgado, en nombre de U, C. D., señaló que el artículo 27 de las normas provisionales sobre

la prohibición de legislar hasta la Constitución definitiva de las Cámaras impedía asimismo un debate de

censura sobre el «caso Blanco», pero se hizo, «y lo que rale para uña ocasión vale también para otra».

José Luis Mellan, que citó incidentalmente a Vicente Aleixandre, padeció una «fijación» de la etapa

política anterior y se dirigió a los diputados diciendo: «Señores procuradores... "

LOS «ESCLAVOS FELICES» En >un nuevo turno, cuando se discutía el artículo sexto (el artículo de la

«confianzas), Peces-Barba advirtió que votar por el proyecto del Gobierno habria significado ha-cer

buena la sinfonía de Arriaga sobre «Los esclavos felices».

Roca Junyent eídhortó a no ser «meros comparsas de un procedimiento». Y Pérez Llorca, otra vez en

defensa de U.C.D., explicó «en esta hora crepuscular» (cerca ya de laa 23 horas), que el proyecto ea

políticamente «oportuno» y "técnicamente necesario «en. su nueva redacción».

H Congreso ha quedado citado para un» nueva sesión plenaria el día 13 de octubre, a las cinco de la tarde.

Aprobada desde ayer la regulación provisional de las relaciones Gobierno - Parlamento, quedan

pendientes de sanción plenaria el nuevo Reglamento, la constitución definitiva de los órganos de

Gobierno de la Cámara, la ley de Amnisíáa y la actuación político - económica del Gobierno. En este

último caso, el Congreso se limitará a estar a la escucha. Se trata de «compartir» un programa que .Adolfo

Suárez, cuyas conversaciones de pasillos con Felipe González eran ayer ostensibles, ofrece a la considera-

ción de los partidos desde este mismo fin de semana, en su residencia de la Moncloa.

 

< Volver