Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
 Cortes. 
 El Pacto     
 
 Informaciones.    08/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL PACTO

Por Abel HERNÁNDEZ

TODOS los grupos parlamentarios se han sentado con Suárez esta mañana en torno a una mesa. Es un

acontecimiento. Se trata de salvar a España de la bancarrota y de consolidar la democracia mediante un

pacto sobre puntos fundamentales. La simple entrada de todos los dirigentes políticos en la Moncloa -es

reconfortante.

Todos van con ánimo negociador. La. iniciativa del presidente ha sido bien acogida por la opinión

pública. Existe el convencimiento de que se llegará a un acuerdo. El pacto va a obligar más al Gobierno

que a la oposición. Queda la duda de si los sindicatos y los empresarios asumirán el compromiso político

que hoy empieza a fraguarse.

Se pretende una política común sin la aventura de un Gobierno de concentración. Carrillo, que se va

revelando día a día como un político de primera magnitud, ha trabajado intensamente en el empeño. Tras

seis horas de conversación con Snárez, es uno de los más entusiastas. Se ha movido mucho últimamente.

De su visita a la sede del P.S.O.E. no salió anteayer satisfecho. Comunistas y socialistas atraviesan un

período de roces y tensiones.

Felipe González, principal dirigente del P.S.O.E., también está dando pruebas de madurez y de

responsabilidad. Seguramente va a ser duro en 1» negociación y obligará al Gobierno a hacer

concesiones. La actitud más reticente es la de Alianza Popular. Fraga no se fía demasiado. El inoportuno

ataque ayer en el Congreso del ministro Jiménez de Parga no ha servido precisamente para suavizar

posiciones. (Curiosamente, comunistas y socialistas salieron en defensa de Alianza Popular.) La minoría

vasco-catalana estará cerca de las tesis gubernamentales. Y la respetable figura del profesor Tierno (uno

de nuestros políticos más prestigiosos y con más sentido común) limará asperezas y derramará

comprensión y sentido de la responsabilidad. E! pueblo confia en esta «cumbre de la Moncloa».

 

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