Autor: Navarro, Julia. 
   Al paso de los protagonistas     
 
 Pueblo.    15/10/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

ADOLFO SUAREZ: «Una sesión histórica. Espero y confío en que sea un motivo de reconciliación

nacional»

FELIPE GONZÁLEZ: «Todo enormemente positivo, pero con, la salvedad de la penalización de personas

de gran honorabilidad humana y militar

SANTIAGO CARRILLO: «Espero que se cierre un largo y trágico período de la historia española»

JIMÉNEZ DE PARGA: «A partir de ahora deberá aplicarse la ley con el fin de proporcionar seguridad

jurídica a todos los ciudadanos»

MADRID. (PUEBLO, por Julia NAVARRO.)

«Ha sido una sesión histórica. Espero y confio en que sea un motivo de reconciliación nacional», mani-

festó el PRESIDENTE SUAREZ al abandonar el palacio de las Cortes, tras la sesión del Congreso que

ayer aprobó la ley de Amnistía.

A su vez, el presidente del Congreso, FERNANDO

ALVAREZ DE MIRANDA, expresó su emoción al salir del hemiciclo de las Cortes, y calificó como

tenso el momento en que se procedió a la votación en el Pleno,

Asimismo FELIPE GONZÁLEZ comentó que la sesión le pareció «enormemente positiva», aunque hizo

la salvedad de que el diputado socialista señor Benegas ya había manifestado la reserva del PSOE sobre la

señalización a ««personas de gran honorabilidad humana y militar, concretamente a los ex oficiales de la

UMD y a los militares republicanos».

Por su parte, el senador catalán LLUIS MARÍA XI-RINACS consideró «muy interesante la amnistía,

aunque le falten algunas cosas».

El número 1 del PCE, SANTIAGO CARRILLO, de-etaró que era importantísimo lo aprobado, y que es-

peraba que se cerrase definitivamente un largo y trágio» período de la historia española.

MARCELINO CAMACHO debutó ayer en el ruedo parlamentario; fue uno de los protagonistas de la

jornada, y reconforta, sin duda, escuchar hablar y defender un proyecto de amnistía a un ¿omtars que,

como el líder comunista, ha sido carne de caree! y Ittcbador itifatíga? ble por !«, libertad. Camacho m«

decía sonriente: «Que no digan que los obreros no sabemos hablar.»

—Marcelino, ¿qué vha significado para ti defender el proyecto dé ley sobre ´amnistía? .

—Para mi, que soy un viejo comunista, un viejo militante obrero, un viejo preso despedido tantas veces,

es un día excepcional, por poder haber hecho yo esa defensa de la amnistía, el poder romper con el

pasado. He pedido a los miembros de Alianza Popular qu« se unan al consenso de la amnistía. Y entre

esos miembros de AP están hombres como López Bravo, del Consejo de Administración de la Motors

Ibérica, empresa que a mí me despidió, o como el "ex ministro de la Gobernación. Carro... El fin de

dirigirme al grupo de AP era para que, de alguna manera, hagan algo en la dirección en que lo hemos

hecho todos. Y no es que me esté volviendo un viejo romántico.

Ayer, en el Parlamento; se respiraba una cierta alegría. El país necesitaba con urgencia la amnistía, no se

podía ni se debía retardar más.

PABLO CASTELLANOS, secretario ,de la Mesa del Congreso, no tenía una cara precisamente de

contento.

—Oye, Pablo, que esto de hoy es muy importante, que significa,..

—Significa, ni más ni menos, que el resultado de una tensión entre una izquierda que quiere realmente la

amnistía y un Gobierno que ha tenido que ceder ante esa tensión.

CARLOS SENTÍS dijo a PUEBLO, a propósito de la amnistía, que «es necesaria para consolidar la

democracia y debería haberse hecho antes una amnistía a fondo svitando el goteo de amnis lías parciales,

porque ha mermado el efecto. La amnistía llega con retraso, pero lesde hoy debe pensarse CJUP

ya no hay más posibilidad de alegar motivos políticos a cualquier acto que se cometa, y esto es una espe-

ranza».

El ministro de Trabajo, profesor JIMÉNEZ DE PARGA. tiene la virtud de la sonrisa. Ayer lucía una de

sus espléndidas, -sonrisas, y me decía que «a mi juicio todo consenso o acuerdo roe parece importante, y

especialmente éste que pone punto final a un largo y doloroso proceso histórico. A partir de ahora, y

dentro del Esta, do de Derecho en que nos encontramos, deberá aplicarse la ley con el fin de proporcionar

seguridad jurídica a todos los ciudadanos, en un clima de confianza en los poderes públicos y en las

decisiones que tomen las autoridades. En suma, se trata de un día que pasará a la historia de nuestro país

como´ fecha importantísima».

—¿Qué le ha parecido el discurso de su amigo Marcelino Camacho?

—Pues que ha, hablado, diría yo, con el corazón en la mano. Aunque hombre acostumbrado a contenerse,

se ha apreciado su profunda emoción al pronunciar sus palabras. Muchos recuerdos le venían a la

memoria, escenas de épocas anteriores, sufrimientos...

HIPÓLITO GÓMEZ DE LA ROCES, diputado independiente aragonés ´ y jurista ilustre salió al ruedo

para matizar que no se puede llegar en veinticuatro horas a la amnistía, que había que discutirla más a

fondo, que el texto tiene imprecisiones jurídicas...

--O sea, que no está muy contento con esta, ley de amnistía—le he dicho al diputado Gómez de la Roces,

y contesta:

—Lo que he intentado es poner de relieve que estamos indefensos ante decisiones tan rápidas. Yo no me

opongo a esta ley y participo de su espíritu, pero me niego a votar sin poder participar en la elaboración

del proyecto. En cuanto al fondo de este proyecto, aunque no lo he podido estudiar muy detenidamente,

entiendo que no se tipifica en forma adecuada qué delitos puedan ser amnistiados, se remite la decisión a

los Tribunales, cuya función es interpretar y aplicar las leyes, pero no crearlas.

El diputado vasco LETAMENDIA se dirige .también a la Cámara para mostrar su desacuerdo con ese

proyecto de ley sobre amnistía ´; al que no consideraba com-pleto. Estuvo brillante y convincente, sólo en

una cosa no tenía razón, deciri que para el pueblo vasco él 15 de junio no tenia un significado

democrático.

Por la tarde, el Presidente. de Méjico se dirigió al Congreso y al Senado. Fue un discurso humanista,

importante, y tuvo un gesto cargado de emoción hacia DOLORES IBARRURI, a quien al finalizar el

discurso tiró un beso y la dedicó un aplauso.

IGNACIO GALLEGO, del Comité Central del PCE. decía sobre el discurso del .Presidente mejicano que

«es un discurso muy bueno, que se inserta en las mejores-tradiciones de amistad entre el pueblo mejicano

y español. Pero para mí lo que es un motivo de alegría es que este Presidente haya estado en las Cortes,

porque represen. ,ta a un país en que fueron acogidos muchos compañeros que tuvieron que buscar el

exilio. Y me ha emociona do el gesto final hacia Dolores».

Por su parte, LUIS YAÑEZ secretario de Relaciones Internacionales del PSOE, de~ cía: «Más que el

discurso Ib que me parece importante es que la presencia del primer Presidente extranjero sea la de López

Portillo como Presidente de Méjico, ya, que nosotros, aunque sea un tópico, tenemos una deuda histórica

con Méjico por esos miles dé españoles que acogieron.»

Ayer fue un día solemne; por una parte, el pueblo español por fin veía cumplida su petición continua de

amnistía; por otra, la presencia del primer mandatario mejicano, al que el presidente de las Cortes, señor

HERNÁNDEZ GIL, "acogió con un discurso que fue calificado de derechas a izquierda como

«espléndido».

PUEBLO

15 de octubre de 1977

 

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