Autor: Aguirre Bellver, Joaquín. 
   El mapa de España     
 
 Pueblo.    19/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

DESDE EL PARLAMENTO

UNA MUJER EN LA MESA DEL CONGRESO

Cuando los historiadores del futuro hablen del Parlamento español dirán que una lluviosa tarde octubre de

1977, por prime. ra vez en la historia de España, una mujer fue elegida vicepresidente del Congreso de los

Diputados,

Los historiadores más minuciosos añadirán que al conocerse el resultado, María Victoria Fernández

España, diputado de Alianza Popular por la provincia de La Coruña, estaba emocionada y nerviosa, que

respondía e las preguntas de los periodistas recordando cómo llegó a la política cuando oyó a una mujer

de su tierra, de las que trabajan duramente en las faenas del campo, que quería «morir para descansar*. Y

entonces Maña Victoria Fernández España decido dedicarse a ¡a política, para ayudar a los hombres y

mujeres de su tierra, al campesinado gallego, «porque en el campo la gente está muy sola», a los

pescadores, con tantos problemas, a ¡os niños... i Ahora estoy preparando una campaña especial para la

erradicación del bocio." Más que contestar a preguntas, María Victoria Fernández España denunciaba

problemas.

—Hay que conseguir que el campesinado gallego tenga vacaciones.

Los que cultivan su tierra llevan años y años sin poderse tomar unos días de descanso. Podría hacerse

como en Alemania, que hay equipos móviles que cuiden de la tierra de los que se van de vacaciones. Y

hay que lograr que los niños lleguen a la Educación Primaria con conocimientos, que haya auténtica

igualdad de oportunidades.

Los historiadores d e I futuro dirán que María Victoria Fernández España estaba preconizada" a ser

vicepresidente cuarto del Congreso, porque se hablaba de pactos de los partidos, pero que a la hora de la

verdad, a la hora de los votos, obtuvo más de los previstos, más que el diputado comunista Ignacio

Gallego, y pasó a vicepresidente tercero. El grupo comunista, pragmático, no exteriorizó descontento y

"pegas", que lo importante era tener un escaño en la Mesa del Congreso.

Pero vamos por partes. En las elecciones presidenciales, lo previsto era que saliera el señor Alvarez de

Miranda y que el resto de los votos fueran en blanco. El ritmo normal de la votación, que era poco más o

menos:

—Alvarez de Miranda.

—Alvarez de Miranda.

—En blanco.

Pero el ritmo se rompía, con nombres que no estaban previstos.

—Alfonso Guerra.

—Fernando Abril.

(¡Pero si no es diputado:», exclamó alguien junto a mí.)

—Ignacio Camuñas.

—¿Qué pasa aquí? ¿Hay diputados con sentido del humor?

Más complicado resultó el escrutinio de vicepresidentes. El «pació, del que se hablaba en pasillos, preveía

una larga serie de votos en blanco para que el socialista Gómez Llórente sobrepasara para el primer

puesto e Esperaba, del Centro. Los votos en blanco no eran tan numerosos y los nombres de Gómez

Llórente y Esperaba se repetían con frecuencia casi igual, seguidos, como Jo previsto, a distancia, por

Ignacio Gallego y María Victoria Fernández Espara, pero con superioridad de la última. Y ´fuera del

programa* otros nombres: Donato Fuejo, Barón, Ruiz Navarro, Fernández de la Mora, Soler, Camuñas,

Pérez Llorca... Junto a mí, nuevos comentarios:

—Pero, ¿qué desmadre es este?

Fíate de la disciplina del voto y recuerda lo que le pasó a Romanones.

—¿Qué le pasó a Romanones?

—Pues, según cuentan, se presentó a académico de la Lengua y casi todos le habían prometido su voto Se

fue a una reunión del Congreso y encargó a su secretario que le informáis del resultado. Cuando llegó el

secretarlo le dijo: "Señor conde, sólo ha tenido un voto." Y entonces Romanones soltó la frase histórica:

«¡J... que tropa!

El caso es que ayer, mientras se producía le votación para vicepresidentes, Alfonso Guerra gesticulaba

con Gregorio Peces-Barba, el Presidente Suárez hablaba con Pérez ¿torca y Fernando Alvarez de

Miranda, desde su escaño presidencial, preguntaba al secretario Ruiz Navarro, en voz baja, pero audible:

—¿Cómo van?

£/ resultado colocó en primer lugar a Gómez Llórente, con 27 votos de diferencia sobre espérate; para el

tercer puesto a María Victoria Fernández España, con 13 votos sobre Ignacio Gallego.

En las votaciones para secretarios, el resultado fue el previsto, y cuando el Presidente invitó a los nuevos

vicepresidentes a ocupar sus escaños, se produjo una ovación en el hemiciclo y Gómez Llórente se incli-

nó a dar la mano a la señora Fernández España y Esperaba felicitó a Gallego, y llegó el momento de que

Alvarez de Miranda pronunciara solemnemente:

—Declaro constituida definitivamente la Cámara.

A continuación, el presidente ´definitivo´ pronunció un breve discurso, en el que proclamó: ´España vuelve

a recobrar su pulso democrático´, y elogió la Institución monárquica como Impulsora del desarrollo políti-

co, para terminar:

—Desde la sinceridad de una linea política coherente, permitidme que os exhorte, en esta hora

constituyente, para que consigamos inspirar confianza a nuestro pueblo en la estabilidad y duración de un

sistema de vida dentro del cual la libertad y la justicia no sean palabras vanas."

En la calle, mientras lloviznaba, hombres y mujeres, muy jóvenes la mayoría, profesores de Educación

Cívica y Social, se manifestaban en protesta y repartían una carta abierta al Ministro de Educación en

nombre de seis mil profesores que se han quedado en —esperamos que circunstancial —paro forzoso.

Alberto DELGADO

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