Autor: Apostua, Luis. 
   Nos afecta a todos     
 
 Ya.    29/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NOS AFECTA A TODOS

AUNQUE es visible que esta ciudad de Madrid anoche tuvo miedo, no es la hora de llanto por España,

sino de activa y eficaz persecución de los criminales. Hasta las nueve de la noche estuvo reunido el

Consejo de Ministros extraordinario en el palacio de la Moncloa; parece ser que la opción consistia en

decretar o no el estado de excepción. A la hora de cerrar esta página no conocíamos en la redacción el

acuerdo adoptado.

Pero hay una serie de puntos sobre los que podemos fijar nuestra atención.

El primero de ellos, es que el asalto terrorista, sin rostro ni freno, tiene como objeto impedir el paso de

España a un régimen democrático, tal como hemos aprobado por masiva votación los ciudadanos. Ese

objetivo terrorista no es el cumplimiento de una opción política, sino la anulación de todas. Por

consiguiente, esos actos crean o deben crear una solidaridad de todas las familias políticas, porque

ninguna de ellas, ni de derecha ni de izquierda, tendrá oportunidad de gobernar bajo esas pistolas. El

cardenal-arzobispo de Madrid, monseñor Enrique y Tarancón, ha visto así la situación: "Estos

acontecimientos nos ponen en relación directa con el concepto de servicio a la Patria en el que se han de

aunar quienes hoy tienen cargos oficiales o quienes, en el uso de su libertad, militan en posiciones

políticas distintas y hasta opuestas".

El segundo factor a tener en cuenta es el Ejército. Algunos voceros de franjas muy derechistas quieren

desvirtuar los más claros conceptos. Uno de esos conceptos es el de la neutralidad política de las Fuerzas

Armadas. La interpretación correcta, para quien con limpia mentalidad quiera ver las cosas, dice que se

trata de una neutralidad sobre opciones políticas discutidas por los cauces legítimos -ahora en vías de

ensanchamiento-, pero de ninguna manera es aplicable a indiferencia o neutralidad respecto al

terrorismo, porque éste afecta a la seguridad interior, confiada al Ejército por su ley constitutiva. El tercer

punto es que no hay agitación de masas, huelgas ni protestas que turben el orden callejero. Está en curso

un despiadado plan de asesinatos como incitación, para lo cual se necesitan a muy pocos pistoleros. O

sea, es más una labor de pesquisa tenaz y hábil que de gran despliegue. Se trata de encontrar unas

guaridas y unas fuentes de financiación y de protección.

Hora de alcance. -Como se sugería en el texto, las medidas gubernamentales se autolimitan a las

imprescindibles para la persecución de los asesinos y encubridores, pero no suponen un obstáculo para

que, en medio de las lógicas dificutades de esta hora, prosiga la labor constructiva de los recién nacidos

partidos políticos. Estos, por su parte, han reaccionado con identidad rara vez o nunca vista en nuestra

Patria. Desde, la derecha a la izquierda, todos se han sentido amenazados y responden con un

compromiso de respeto a las reglas políticas.

Luis APOSTUA

 

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