Autor: Pablo, F. L. De. 
   Los pactos de la Moncloa bloquean la capacidad legislativa de las Cortes     
 
 Ya.    11/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

SEMANA POLÍTICA

los pactos de la Moncha bloquean la capacidad legislativa de las Corles

Veinticinco proyectos están pendientes de dictamen y aprobación por ambas Cámaras

Los dos grupos con mayor influencia sobre el Congreso, UCD y PSOE, están dejando que la Cámara Baja

quede bloqueada

Debería existir consenso sobre fas líneas generales de ios proyectos que desarrollen los acuerdos de la

Moncha

Aunque no pierde una votación en ef Congreso, el Gobierno esfá perdiendo fa batalla de la información

MADRID (Crónica política de Logos, por F. L. de Pablo.)

Con los proyectos remitidos anteayer por el Gobierno a las Cortes ascienden a casi veinticinco, si no

fallan nuestras cuentas, los que están pendientes de dictamen y aprobación por ambas Cámaras. Algunos

tan importantes .como los presupuestos del año próximo o las normas para las elecciones municipales.

E| desarrollo legislativo de los "pactos de la Moncloa" está bloqueando la capacidad de las Cámaras para

aprobar proyectos, pese a que no han llegado, a materializarse las múltiples proposiciones de ley,

interpelaciones, preguntas y proposiciones no de ley con que los diversos grupos parlamentarios,

especialmente los de izquierda, hostigaron al Gobierno antes de los pactos. Como éstos recogieron la

mayoría de aquellas propuestas, los grupos parecen haber desistido de su mantenimiento, aunque

formalmente no han sido retiradas del trámite reglamentario de la Cámara.

A estos efectos, la reunión celebrada ayer por el presidente del Gobierno con los ministros y los

portavoces de UCD en el Congreso y en el Senado puede contribuir a ordenar esa estrategia legislativa y

desbloquear el atasco que sufren en la Cámara. CUMULO DE PROYECTOS

Preocupada la UCD de mantenerse..en el poder, y los socialistas de prepararse pra asaltarlo, mejorando

sus cuadros y creándose una imagen de respetabilidad entre tes fuerzas del orden y los poderes tácticos,

los dos grupos con mayor influencia decisoria sobre el Congreso, ««tan dejando qué la Cámara Baja

quede bloqueada por falta de medios humanos y ma t e ríales para tramitar el cúmulo de proyectos que le

agobian.

Los dos grupos m a y o r itarios distribuyen ahora más juego entre sus diputados, después de la protesta

de sus respectivas bases, por ,ue todo se cocía a nivel de las ejecutivas de loe partidos o de los portavoces.

De hecho, los debates a puerta cerrada de la Junta de Portavoces del Congreso están evitando muchos

plenos inútiles, pero acaso no haya alcanzado todavía la suficiente agilidad y concordia para impulsar el

trabajo de las comisiones, debido a que tampoco la Mesa del Congreso funciona con excesiva

coordinación. Acaso porque sus componentes, que se pasan hasta catorce horas en la Cámara, tienen otras

preocupaciones de partido que les distrae su atención de los temas legislativos.

Esta semana, la Ponencia de Presupuestos trabaja a marchas forzadas para que el informe del proyecto

pueda ser debatido a partir del día 15, si no se interfiere el pleno que la Junta de Portavoces podría

acordar mañana sobre los sucesos de Mála-,ga. Ese retraso puede suponer que el proyecto no esté listo

para final de año y, aunque, se prorroguen los actuales presupuestos, las consecuencias a d m inis-trativas

pueden incidir gravemente sobre la recuperación económica si los funcionarios, por ejemplo, no aceptan

cobrar con atrasos, o si las inversiones públicas previstas no pueden ejecutarse en los plazos calculados.

FACILITAR EL TRAMITE LEGISLATIVO

La marcha general del país va a estar, a partir de ahora, muy dependiente del. ritmo y agilidad de trabajo

de las Cámaras. Los partidos debieran pedir a sus parlamentarios que atiendan con la máxima prioridad a

sus deberes legislativos. Son los cuadros o las estructuras provinciales de base las que debieran dedicarse

a preparar las próximas confrontaciones electorales. El problema, como el otro día se quejaba Felipe

González, es que los afiliados tienen que trabajar más. Hasta´ ahora han sido los cuadros de Madrid, que

son los mismos que " tienen deberes parlamentarios o.incluso de Gobierno,.como es el" caso de la UCD,

los que han tenido que dividirse entre su trabajo en el Parlamento y en el partido. Y es que hacer. un

partido de masas sin afiliados es ardua tarea.

Sobre las líneas generales de los proyectos de ley que desarrollan los pactos debería existir un consenso

más o menos general, por lo que el trabajo en las ponencias de los representantes de los distintos grupos

parlamentarios y el diálogo con los responsables de la Administración, como se está haoiemdo con los

presupuestos, debería facilitar el trámite legislativo. Pero entonces el electorado no se entera de las

diferentes posiciones sobre cada tema. No´ hay luz, ni taquígrafos. Al desaparecer prácticamente el debate

parlamentario, los electores no pueden identificarse o rechazar las tesis de sus representantes, y éstos se

quedan inéditos, ante la opinión, porque ni triunfan con las victorias, ni .se desgastan con las derrotas.

Puede que al PSOE le venga bien, pero a la UCD no,. porque para que tes leyes no nazcan muertas tiene

que convencer a sus destinatarios de la necesidad de su aplicación.

Parece que las mesas de ambas cámaras, al menos la mayoría gubernamental que hay en ellas, se

preocupan de frenar o enfriar los ímpetus fiscalizadores y controlad ores de los parlamentarios. Eso le

permite al Gobierno tener más tiempo para gobernar, pero no utiliza como debiera la caja de resolancia

que es el Parlamento para "vender" una buena imagen de su política.

Si la intervención del ministro de Sanidad, señor Sánchez de León, se hubiera hecho ante el pleno, quizá

habría convencido mejor, no sólo a los parlamentarios, sino también a los beneficiarios de la sanidad

española de que, con las reformas que se preparan, van a poder hacer efectivo su derecho a la salud.

Para los próximos días se anuncian numerosas intervenciones de. ministros ante las comisiones de su

competencia en. las Cortéis, tanto !en el Congreso como en el Senado. Para que el público saque algo en

claro dé. ellas, los portavoces de los distintos grupos debieran reunirse antes y preparar esas

intervenciones/ a fin de que el diálogo se ciña a los temas más . importantes.

En una palabra: el Gobierno está perdiendo la batalla de la información. No pierde una votación en el

Congreso, pero está perdiendo electores, según revelan las encuestas no publicadas del IOP y las que

encargan algunos medios informativos. El Gobierno -tiene que convencer a su .electorado. Para eitlo no

tiene otro medio que usar inteligentemente los medios de comunicación social, tarea en lo que le dan cien

lecciones diaria» los partidos de izquierda, entre otras muchas razones de tipo coyuntural y filosófico,

porque han sabido conquistarse a los hombres que hacen la información, suministrándoles, naturalmente

desde su particular punto de vista, esos datos e informaciones que tanto cuesta arrancar a los hombres del

Gobierno o de su partido.

 

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