Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Tensión en las Cortes. 
 La mesa del Congreso expulsada de la Junta de Portavoces     
 
 ABC.    20/12/1977.  Página: 1, 5. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

ABC

TENSIÓN EN LAS CORTES LA MESA DEL CONGRESO, "EXPULSADA" DE LA JUNTA

DE PORTA VOCES

Entontamiento entre U.C.D. y P.S.O.E. en torno al debate sobre los sucesos de Málaga y Tenerife en el

próximo Pleno

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) El país está tenso. Y esa tensión

se extiende a todas partes. También a /as Cortes, donde, anoche, .los miembros de la Mesa del Congreso

fueron «expulsados» de la reunión de la Junta de Portavoces. Motivo: la creación de una Comisión de

encuesta sobre los sucesos de Malaga y de Tenerife. Al parecer, U. C. D., plenamente de acuerdo en que

se constituya esta Comisión, prefería que no se produjera debate sobre el tema. Por el contrario, el P. S.

O. E. anunció que intervendria para explicar su voto. También pretendía el P. S. O. E. que este asunto

fuera colocado, en el orden del día de/ próximo Pleno, inmediatamente después del debate sobre ios

Presupuestos Generales del Estado, que tienen prioridad.

Sobre estos puntos se suscitó una discusión que alcanzó un clima muy tenso. A las ocho y cuarto de la

tarde, los miembros de la Mesa del Congreso abandonaban la sala donde se celebraba la sesión de la Junta

de Portavoces. El primero en informar a los periodistas sobre lo ocurrido fue el secretario tercero del

Congreso, don Rafael Escuredo Rodríguez, del P. S. O. E.:

—Nos han echado —dijo—. A propuesta del representante del Gobierno en la Junta de Portavoces de los

Grupos Parlamentarios, los miembros de la Mesa, que veníamos asistiendo a estas reuniones, por decisión

del presidente de la Cámara, hemos sido expulsados de la sesión, al amparo del artículo 27 del

Reglamento.

El artículo 27, dice textualmente:

«El presidente del Congreso reunirá periódicamente y siempre que lo estime conveniente o a petición de

la mitad mas uno de los Grupos parlamentarlos, para tratar sobre cuantos asuntos atañan a la ordenación

de los trabajos de la Cámara, a los portavoces de aquéllos o sus sustitutos, que podrán estar acompañados

por un miembro de su grupo. De estas reuniones se dará cuenta al Gobierno para que envíe, si lo estima

oportuno, un representante a las mismas.>

Según las diferentes versiones que se fueron sucediendo, parece que ante una intervención del

vicepresidente primero del Congreso, señor Gómez Llórente, el portavoz de U. C. D., señor Pérez Llorca,

pidió que se leyera el artículo 27, y el representante del Gobierno, señor Arias Salgado, le apoyó. Los

miembros de la Mesa entendieron que la aplicación estricta de este artículo significaba su expulsión de las

reuniones de la Junta de Portavoces. Hacia las ocho y media terminó la reunión. Entonces nos fue

posible recoger otras versiones de lo sucedido, que sintetizamos a continuación:

Señor Gómez Llórente: «Todo ocurrió porque yo dije que si alguien pretendía impedir que se tratara

sobre lo ocurrido en Málaga y Tenerife, dentro del orden del día, iba a ser empeño vano, porque el tema

saltaría al principio de la sesión, como rectificación del orden del día. Él señor Pérez Llorca ha

considerado que esto era un juicio político y ha hecho que se leyera el artículo 27 del Reglamento, que

determina quiénes componen la Junta de Portavoces. Está claro que era tanto como pedir que nos

marcháramos. Y debo decir que nuestra presencia en la Junta no es gratuita, porque en ella se establece el

orden del día del Pleno y cómo se ha de llevar el debate; si el presidente del Congreso no puede asistir al

Pleno o ha de ausentarse, en un momento dado, yo, como vicepresidente primero, tengo que conocer el

planteamiento de la sesión. Por otra parte, hay que decir que antes de ahora han intervenido otros miem-

bros de la Mesa en tono parecido, sin que nadie tratara de excluirlos.»

Señor Soler Valero: «Conviene dejar muy claro —dijo el secretario segundo, miembro de U. C. D.— que

los miembros de la Mesa asisten a estas sesiones de la Junta de Portavoces, sin voz ni voto. No pueden

emitir juicios de valor, sino simplemente contestar cuando se les pidan aclaraciones. Para el

funcionamiento de las instituciones parlamentarias es importantísimo que se respeten los reglamentos.»

Señor Pérez Llorca: «El orden del día del próximo Pleno fue acordado ya en la Junta de la pasada semana.

Ahora ha sido ratificado, con una sola modificación en el punto cuarto, para añadir Tenerife, donde se

hablaba de la constitución de una Comisión qye investigue los sucesos de Málaga. En torno a este tema,

el señor Gómez Llórente ha tenido una actuación que iba más allá de lo que entendemos correcto, y para

que no hubiera problemas hemos pedido que se cumpla el Reglamento. Es bueno que, de vez en cuando,

se recuerden los Reglamentos... Yo me ofrecí a retirar mis palabras si se retiraban las que las motivaron.

No se hizo así. Pedimos que no constaran en acta ni unas ni otras, pero tampoco se acepté. Hubo una

acusación grave de que U. C. D. pretendía obstaculizar o demorar la labor de las Cortes. Esta acusación

no se puede admitir. No haremos cuestión de gabinete de este incidente. El señor Gómez Llórente sabe

que cuentan con nuestro respeto y estamos dispuestos a solucionar el problema siempre que no haya

desdoro en ello.»

El señor Pérez Llorca dijo asimismo que si se crea una Comisión de encuesta por cada suceso que se

produzca, también habría que crearlas por lo ocurrido en Irán y en Lemóniz. «Vamos a tener mas Comi-

siones de encuesta que legislativas.»

Señor Guerra González (don Alfonso), del P. S. O. E.: «Hay precedentes de juicios de valor emitidos por

miembros de la Mesa, sin que se produjeran incidentes. Esperaba de Arteaga se ha hartado de hacerlos. Se

ha producido un enfrentamiento de criterios. Los representantes de] Gobierno y de U.C.D. han adoptado,

a lo largo de toda la reunión, posiciones reaccionarias. Han querido silenciar a la Cámara. Había acuerdo

de que no hubiera debate sobre los sucesos de Málaga. Pero una cosa es el debate y otra la explicación del

voto. Aquel se produce antes de la votación y éste después. Nosotros aceptamos que no haya debate, pero

queremos explicar la razón de nuestro voto. Entonces se nos ha pedido que pensáramos en la

responsabilidad del momento. Quien tiene que mirar esa responsabilidad es el Gobierno, que acaba de

guillotinar dieciocho proposiciones de ley presentadas por el P. S. O. E., entre ellas la de acción sindical

en la empresa.»

Don Alfonso Guerra añadió que se ha decidida que se cumpla el Reglamento en el Pleno, lo cual supone

que habrá debate y explicación de votos. Hemos pedido también que se aborde este tema inmediatamente

después de que se aprueben los Presupuestos, para no demorarlo hasta la sesión del 10 de enero. Y eso es

lo que ha molestado. Nosotros no queríamos estar en la Junta de Portavoces. No es fácil que volvamos

donde no queríamos estar. Estas son cosas que tienen que pasar y hay que acostumbrarse a ellas.

Don Alfonso Guerra resumió la cuestión con estas palabras:

—Se trataba simplemente de hablar o de no hablar sobre los sucesos de Málaga y de Tenerife. U. C. D. no

quiere que se hable. Y nosotros, sí. No se puede poner un bozal « la Cámara. El que quiera llevar un

bozal, que se lo ponga. A nosotros no nos lo pone nadie.

 

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