Ayer, en el Congreso. 
 Choque frontal Fraga-Carrillo  :   
 Las palabras de ambos calentaron el ambiente hasta términos salvajes. 
 El Imparcial.    24/12/1977.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 38. 

24 diciembre 1977

nacional

Ayer, en el Congreso

Las palabras de ambos calentaron el ambiente hasta términos "salvajes"

P UBLICAMOS en esta doble página las intervenciones de Manuel Fraga, secretario general de Alianza

Popular, y Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista de España, ante las repercusiones

que sus palabras tuvieron en el Pleno de la Camarade Diputados de ayer, para la creación de la comisión

de encuesta sobre los sucesos de Málaga y Tenerife.

Primera intervención de Fraga

«Es necesario coto al desgobierno»

Basta ya de amnistiar a criminales vulgares que matan por dinero.

EMPEZÓ su discurso Fraga señalando que la primera propuesta para la creación de una comisión que

investigue los sucesos de Málaga había sido firmada también por su grupo parlamentario, pero no la

segunda, porque «vimos un propósito selectivo de los temas objeto de investigación y un debate al que no

había lugar por ¡a vía de la explicación de! voto». Insistió en que deben ser investigados todo los temas

referentes al Orden Público, y adviritió que quienes viajan por el territorio nacional, «el único territorio de

la única nación que es España», saben que los españoles piensan que está amezada su seguridad. «Un

Estado es un lugar en el que se puede empujar el arado sin llevar la espada al cinto». Agregó que el

Estado es una organización política capaz de garantizar e! orden para que se puedan ejercer las libertades

con arreglo a las leyes y que la función más profunda y radical del Estado es e! mantenimiento de Is

segundad del orden y de h ley. «Si eso falla, se hundí todo lo demás, y entonces lo ciudadanos buscan

instintivamente a otro que les conozca mejor».

Se preguntó después cómo es posible cuestionarse sobre los sucesos de Málaga y Tenerife sin hacerlo

sobre los le Irún y Pamplona. «Cualquier intento de presentar a a Cámara o al país los sucesos de Málaga

y Tenerife romo algo que ha ocurrido en ma balsa de aceite no corres-)onde en absoluto a la reali-Jad».

Luego se refirió al asesinato de don Augusto de Uceda, presidente de la Diputación de Vizcaya. Dijo que

lesde el pasado 15 de junio la Guardia Civil había sufrido ataques y agresiones en 127 ocasiones, que él

tiene documentados caso por caso. La Policia Armada sufrió ataques en 121 ocasiones, entre •ilos los

asesinatos del capitán Herguedas y del comandante Imaz. Las Fuerzas Armadas de los tres Ejércitos

fueron agredidas en 21 rasos, y la Policía Municipal, en 34, entre ellas tam-í»ién casos de muerte.

«Por lo que se refiere a insultos, e injurias, la Guardia Civil ha sido objeto de estos atentados en 32 casos

y la Policía Armada en 8. Puesto que se- ha hablado de !a sagrada bandera de España, la única de España,

tengo constancia de 76 casos de exhibición escandalosa y pública de la bandera republicana desde el

pasado 15 de junio».

Se refirió también a que todos esos sucesos se enmarcan dentro del marco general del deterioro del orden

públi-:o, de asaltos a viviendas, robos, atracos e incremento pavoroso de la delincuencia infantil y juvenil,

constantes rotaciones y otros abusos.

«Eso sí, el principio de autoridad funciona .con lergía respecto a los propios ofensores del orden. Si´ un

general de la Guardia Civil, con una hoja de servicios ejemplar, presidiendo el entierro de una de las

numerosas víctimas que las Fuerzas del Orden Público han ofrecido en holocausto a la paz civil dice la

verdad y recuerda lo que está pasando •y pide mayor apoyo moral y de toda índole para esas fuerzas

beneméritas, entonces sí. funciona el principio de autoridad o de arbitrariedad de modo fulminante y sin

explicaciones de ninguna clase».

«Es necesario poner coto al desgobierno. Basta ya de desarmar al Estado. Basta ya de amnistiar a

criminales vulgares que matan por dinero. Basta de consentir que miembros de esta y otra Cámara abusen

de sus privilegios parlamentarios para exaltar el terrorismo».

«Atentan contra el orden público los que organizan manifestaciones masivas sin ser capaces de garantizar

el servicio de orden, imponiendo cláusulas intolerables para que no figure en ellas la sagrada enseña de la

patria. Los dirigentes sindicales que incitan a reivindicaciones incompatibles con la situación económica

y que utilizan medios violentos como los piquetes y han dado lugar a dos heridos graves recientemente en

Tenerife. Los enseñantes.o los comentaristas, que sistemáticamente destruyen el prestigio y la autoridad

de fas instituciones. Los poderes públicos y sus agentes que adoptan una actitud de inhibición,

permisibilidad y debilidad».

«Cuando no se utiliza a tiempo una política exterior para frenar la situación lamentable creada en Argel se

atenta contra el orden público».

«Alianza Popular no quiere un orden injusto. Es necesario elaborar leyes justas, y- el Gobierno debe man-

tener con firmeza la seguridad ciudadana».

Terminó diciendo que su grupo parlamentario se abstendría en la votación.

Réplica de Carrillo:

Quienes ganaron la guerra entonces podrian no ganarla ahora»

SANTIAGO Carrillo comenzó diciendo que había querido evitar hoy el debate. «En cuanto al señor

Fraga, ie ha hecho un mal servicio al parlamento, a su partido y a imagen que de él comenzaba a tener

el país. El señor Fraga ha venido a repetir palabras y conceptos iguales a los utilizados los años

.treinta, con los. se fue envenenando la situación d,e violencia que concluyó con la guerra,» ,

Dio la razón al señor Roca, quien había establecido, un paralelismo entre las intervenciones del señor.

Gil-Robles en aquella época y la del señor Fraga, hoy.

«Ese no es el camino de la democracia ni de la reconciliación nacional, . ya que tiende a crear barreras

entre los distintos sectores del país, que pueden originar aún mayores violencias.»

«Nunca segundas partes fueron buenas, y la repetición de esa política podría acarrear una serie de conse-

cuencias. Quienes ganaron la guerra entonces podrían no ganarla ahora.»

«Quienes pagan las consecuencias de todo son los trabajadores y, por otro , lado, las Fuerzas del Orden

Público. Por un juego diabólico, parece que la lucha de clases es entre las Fuerzas de Orden Público y ¡os

trabajadores, ya que se utilizan éstas para defender los intereses de quienes van a Estados Unidos para que

ese país no . invierta en España, y en beneficio de una parte de la Banca y del empresario, que están

haciendo una huelga de inversiones, que es un delito aún más grave que el de ios piquetes a que hacía

referencia el señor Fraga.»

«Cuando el señor Fraga era ministro y yo leía la Prensa en París, descubrí en los periódicos el término

"gamberrismo".´Mucho de lo que se ha hablado en relación con la violencia y el terrorismo es ese gambe-

rrismo.»

«Fraga es especialista en provocar.desórdenes en ia calle, y en cuanto a Martín Villa, a veces, parece un

discípulo del señor Fraga.»

«Se permite que por las calles de Madrid y otras ciudades paseen formaciones paramilitares, por lo que la

gente tiene la impresión de que en orden público no han cambiado muchas cosas^ Y hay que poner fin a

dichas organizaciones.»

«Parece que to que se pretende es que los partidos democráticos tengan que organizar sus propias sec-

ciones de defensa, cuando en la calle no debería crearse un clima de violencia. Nosotros no tomaremos

esa medida.»

«El Gobierno debe decidirse a relevar, de sus puestos a algunos funcionarios que han sido torturadores y

han provocado malos tratos. En Canarias sé ha nombrado ´a un jefe que en Asturias se había caracterizado

por torturar y regruñir bestialmente a los hombres que defendían la libertad y la democracia.» (En un

sector del público surgió una-voz femenina, gritando «¡Paracuellos!». Carrillo no contestó.)

«Don Manuel Fraga ha pretendido quedar como el portaestandarte de las enseñanzas. Nosotros también

hemos adoptado la bandera roja y gualda, porque pienso que España es un país que debe estar unido. Pero

la bandera nacional no debe enfren-´ tarse con las de las nacionalidades, sino que deben ir juntas para no

hacer de la bandera nacional una bandera antinacional.

Otra vez Fraga:

««Algunos, a pesar de la piel de cordero, no pueden taparse los pies rojos de sangre»

EN el turno de réplica, el señor Fraga dijo que no había querido dramatizar ni crear ningún ambiente´

especialmente tenso en los debates.

«Mi grupo parlamentario está luchando porque la democracia se consolide y en la intervención anterior

sólo he querido denunciar los peligros de la misma.»

«He pedido que se cree una comisión que investigue todas las causas de deterioro del orden público y no

aquellas que tienen interés´desde un punto de vista partidista.»

«Yo no pertenezco a la generación que hizo ia guerra, sino a la que, desde ia paz, trató de levantar el país,

y no pretendo ser ei portaestandarte de la bandera española. Pero es curioso que se me haya echado en

cara por personas que han militado bajo banderas internacionales o de otros países y que recientemente se

han convertido a la bandera española.»

«No se puede olvidar que algunos, a pesar de la piel de cordero, no pueden taparse los pies rojos de

sangre.»

(En este instante, el presidente de la mesa, señor Alvarez de Miranda, llamó repetidas veces al orden al

señor Fraga.)

Nueva réplica de Carrillo

((Espero que la sangre no llegue al río»

EN su segunda´ intervención, para la explicación del voto, el señor Carrillo hizo una breve

acaaclaracióri:

«No he pretendido amenazar con otra guerra civil, sino señalar que cualquier tentativa de involución en

este país podría ser desfavorable a quien la intentase. Y esto no lo planteé en término de guerra civil».

«También he dicho que mi partido se opone a cualquier idea de guerra civil, y que, además, no estamos

dispuestos a organizamos para defender por nosotros mismos, nuestra seguridad personal, porque esto

llevaría a crear una situación similar a la anterior de la guerra civil española»

«Espero que la sangre en las manos y en los zapatos que se ha mencionado en esta sala no llegue nunca al

río, que sea enterrada».

«En cuanto a la enseña que hemos abrazado últimamente, a pesar de que éramos y somos republicanos, es

un síntoma de que queremos mantenernos unidos».

 

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