Autor: Visuña Sánchez, José Antonio. 
 Pleno del Congreso. Fraga abrió la caja de los truenos. 
 Fue la guerra     
 
 Pueblo.    24/12/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

24 de diciembre de 1977 PUEBLO

FRAGA ABRIÓ LA CAJA DE LOS TRUENOS

Su intervención provocó la réplica de los restantes grupos parlamentarios El líder de Alianza Popular

despertó el pasado durante el debate para la creación de la Comisión de Encuesta sobre los sucesos de

Málaga y La Laguna

MADRID. (PUEBLO, por José A. VISURA.)

Manuel Fraga y Santiago Carrillo se convirtieron ayer en los auténticos protagonistas del Pleno del

Congreso en el que se debatía la creación de una Comisión de Encuesta sobre los sucesos de Málaga y

Tenerife, que fue aprobada con la abstención de AP. La atención de los presentes, centrada en un

principio en el ministro del Interior, fue acaparada por los líderes del PCE y AP; principalmente este

último, que provocó con su intervención la réplica de los .restantes grupos parlamentarios.

Al inicio de la sesión fueron aprobados los créditos extraordinarios pendientes de votación, a excepción

de los destinados a RTVE y al antiguo Ministerio de Información y. Turismo, que fueron pospuestos

hasta el final del orden del día, ya que han sido objeto de varias enmiendas.

Para debatir él segundo punto del orden del día —la creación de la Comisión de Encuesta— intervino en

primer lugar el diputado socialista señor Ballesteros, quien pidió que se delimitasen las responsabilidades

a que hubiera lugar. Seguidamente, Tomás García (PCE) apoyó la creación de la comisión y mostró su

acuerdó con las palabras de los socialistas. Por parte de la UCD intervino el señor Huelín, señalando que

su grupo no era partidario de entablar un debate hasta que la comisión hubiese presentado sus

conclusiones El diputado señor Cuerda, de la minoría vasca, se refirió en su intervención a los sucesos de

Vitoria ya que «entonces no se pudieron, aclarar, como ahora»

Fraga Iribarne, a quien corespondía cerrar el turnó de intervenciones, fue quien puso más énfasis en su in-

tervención, provocando después la réplica de los distintos grupos parlamentarios. El secretario general de

AP —que hizo continuas referencias a la seguridad y el orden— comenzó diciendo que no se podían

tratar los sucesos de Málaga y La Laguna y dejar a un lado los de Irán y Pamplona. «Es hora —dijo— d«

poner coto al desorden y a la inseguridad.» A continuación acusó al Gobierno de actuar con energía

«contra los propios defensores del orden» —aludió a la destitución del general Prieto--, y añadió: «Basta

ya de desarmar al Estado. Basta ya (le amnistiar a crimínales vulgares, que matan por dinero. Basta de

consentir qué miembros de ésta y otra Cámara abusen de sus privilegios parlamentarios para exaltar el

terrorismo.» En este momento se refirió a las declaraciones de los parlamentarios Bandrés y Letamendía y

finalizó diciendo que también atenían contra el orden público los organizadores de manifestaciones

masivas, que no son capaces de garantizar el orden.

Se produjo a continuación el turno de réplica. El representante de la minoría catalana, Roca Junyent,

señaló que algunos tratan de querer demostrar que "con Franco se vivía mejor», y que, sin embargo, no

hay por qué buscar fórmulas «que protejan mejor al ciudadano, ya que no hay, para ello, como la

democracia». Finalizó diciendo que «también se atenta contra el ciudadano cuando se le trata de inculcar

un clima de inseguridad». Baúl Moro do (Grupo/ Mixto) dijo que no´ eran comparables cualitativamente

los actuales con los ocurridos durante «los llamados años de paz». Gómez Llórente (PSOE) se refirió a la

necesidad de que la Cámara controle la política de orden público, y dijo que no era más amante del orden

quien propone una política de orden público autoritaria., Santiago Carrillo comenzó su intervención

diciendo, que la intervención de Fraga le había hecho perder «la imagen que de él comenzaba a tener el

país». «Nunca segundas partes fueron buenas—añadió— y si aquella política llevó a los cuarenta años

que el señor Fraga parecia lamentar aquí, la repetición de esa política hoy podría llevar a consecuencias

muy diferentes; a consecuencias en las cuales Jos que ganasen no fueran Jos que ganaron entonces, y

quien perdiese, en definitiva, fuera el país.» «Su señaría fue un especialista en provocar desórdenes en las

calles de este país —dijo refiriéndose a la intervención de Fraga— y si algo podría reprochar yo a don

Rodolfo Martin Villa es que algunas veces parece un discípulo de su señoría.».

Por los socialistas dé Cataluña intervino el señor Ramos, quien manifestó. también su disconformidad con

el discurso del señor Fraga, añadiendo que el orden público comenzó a deteriorarse con anterioridad al 15

de junio.

LAMENTABLE ENFRENTAMIENTO

Cerró el turno Pérez Llor ca (UCD), quien calificó de «lamentable» el enfrentamiento parlamentario que,

se había producido/ «Ante el país —dijo— no se ha presentado .una alternativa, de pqder, sino que se ha

dado un pequeño paso para precipitarlo hacia una alternativa no democrática.»

A continuación hicieron, uso del turno de´ alusiones Letamendía (minoría vasca) —acusó duramente al

señor Fraga y luego terminó invitándole a fumar la pipa de la. paz— y el propio secretario general de AP.

"Este contestó a quienes le habían precedido en el uso de la palabra, dedicando parte de su intervención ai

líder comunista. «La piel de cordero —dijo refiriéndose, a éste— nunca acaba por tapar los pies negros o

manchados de sangre», momento en que fue llamado al orden por él presidente de la Cámara.

Tras la intervención del ministro del Interior fue aprobada la creación de la Comisión de Encuesta por 299

votos a favor, dos en contra y 17 abstenciones.

En la explicación del voto Pérez Llorca negó que en su anterior intervención se hubiese referido al PSOE

«o a cualquier grupo representado en esta Cámara", cuando había aludido a la alternativa de podér.

Carrillo, qor .su,parte difo que sus palabras no, habían sido una amenaza; y que su partido se opone a toda

idea de guerra civil.

Por la tarde -con numerosos escaños vacíos— se presentaron diversas interpelaciones al. Gobierno, que

fueron contestadas por los respectivos ministros. Al inició de la, sesión Alvarez de Miranda reconoció «el

error de la T>ríw°íl«vncía» al permitir que en 1.a sesión ríe la mañana se hicieran alusiones «a la persona

del señor Fraga, que faltaban a la cortesía parlamentaria», hecho que había sido comprobado tras leer el

texto ^aquigrá-fico. Posteriormente los señores Carrillo y Fraga .celebra ron sendas ruedas de Prensa.

 

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