Autor: Tamames, Ramón. 
 La bandera de todos. 
 Simbolo de nuestra historia     
 
    Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Símbolo de nuestra historia

Por Ramón TAMAMES

Diputado al Congreso por la provincia de Madrid

LA bandera de España, que consagra la Constitución de 1978 en su artículo 4, es ¡la bicolor,

roja y amarilla, instaurada para Ja Marina por Carlos III en 1785. Convertida en bandera

nacional en 1843, se ha mantenido desde entonces (con el paréntesis 1931-1939 de la

Segunda República, cuando se incluyó la franja morada).

Históricamente, la bandera constituciona´l es una derivación de las barras de Aragón y

Cataluña, llevadas a Ñapóles en 1422 por Alfonso el Magnánimo. Carlos III, que antes de

heredar la corona española fue rey de Ná-pples (1734-1759), acabó eligiendo para sus nuevos

dominios una variante de la vieja bandera de su anterior Reino.

La Constitución, al igual que consagra globalmente las autonomías y hace una referencia

específica a las distintas lenguas, establece Ja posibilidad de que en los Estatutos se

reconozcan las banderas de las Comunidades Autónomas, siempre que se utilicen «junto a la

bandera de España». De este modo, con la Constitución y el Estatuto del País Vasco, se puso

término definitivo a !a larga controversia que se produjo con la «ikurriña» (que en euskera

significa bandera), ideada por Sabino Arana para el Partido Nacionalista Vasco, y aceptada

después por ´fas demás fuerzas políticas vascas.

Por su parte, el Estatuto Catalán ha consagrado Ja «senyera», las cuatro barras, que con

ciertas variantes, será también el símbolo de Aragón, País Valenciano y Baleares, es decir,

todos ellos antiguos territorios de la Corona aragonesa.

Las otras banderas de las futuras Comunidades Autónomas serán e>l pendón morado fia

enseña de Jos Comuneros que la Segunda República llevó a -la tercera franja de su bandera)

en Castilla y León; en Galicia, la franja azul en diagonal —sobre fondo blanco— representativa

del Miño; en Andalucía, las dos bandas verdes con una blanca en medio, la bandera más

antigua de España, por remontarse al siglo XIII. Recordemos también la bandera extremeña

(verde, blanca, negra); Ja azul con la dorada cruz de Ja victoria, de Asturias; las cadenas de

Navarra sobre fondo rojo; la roja también de Murcia; la tricolor de Canarias (blanca, azul y

amarilla, en bandas verticales), etc.

Pero el hecho de que la Constitución y los Estatutos reconozcan las banderas de I a s

Comunidades Autónomas, no es óbice, sino todo !o contrario, para valorar Ja posición

destacada que en cualquier caso debe ocupar la bandera de España, como símbolo de la

Nación, de la patria común de todos los españoles. Hay un proyecto de tey para que esta

posición destacada se respete siempre y en todo Jugar.

Por lo demás, en poco tiempo, cuando tras la reciente aprobación por el Congreso lo haga

también el Senado, tendremos ©I Escudo de España, renovado en su expresión tradicional,

para situarlo en la franja amarilla de la bandera. El escudo en la bandera, será la mejor síntesis

de la formación de España, de la unión progresiva de sus pueblos a lo largo del discurrir

histórico desde la edad media hasta 1512.

En el escudo tienen su reflejo los territorios de la Corona de Castilla (Castilla ta Vieja y el País

Vasco, Castilla la Nueva, Murcia, Andalucía —Huelva, Sevilla, Córdoba, Cádiz y Jaén—, y el

archipiélago Canario), los de la antigua Corona de León (Asturias, Galicia, León, y

Extremadura), ´los de Ja Corona de Aragón (Cataluña, la Región Aragonesa, el País

Valenciano y las Islas Baleares); además del Reino de Granada (Málaga, Granada y Almería),

incorporado a la Corona de ´los Reyes Católicos en 1492; y del Reino de Navarra, que se unió

en 1512 a la Corona española por los anteriores vínculos existentes y también por Ja inteli-

gencia y la decisión de Fernando el Católico.

En el escudo figura, asimismo, el recuerdo de la historia de España más allá de nuestras

fronteras. Las columnas (de Hércules), son Ja representación del Estrecho de Gibraltar. Y ´la

leyenda de «Plus Ultra», recuerda la expansión que entre 1492 y 1898 llevó a navegantes,

conquistadores, evangelizadores y colonizadores españoles, a todo el escenario del planeta,

desde Alaska a Tierra de Fuego en las Américas, hasta Filipinas y ´los archipiélagos de ´las

Marianas y las Carolinas en el Océano Pacífico.

La bandera, con su escudo, es, pues, un símbolo de nuestra historia, que es preciso conocer.

Pero al propio tiempo, la bandera debe ser la enseña airosa en la que todos los españoles

debemos ver simbolizado un futuro común, que se forjó a lo largo de toda una historia que

ahora sigue en el presente, y que continuará cada día desde hoy.

 

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