Texto íntegro del discurso del Rey. 
 No se ayuda a la Patria con acciones irreflexivas y sin salida     
 
 El País.    01/03/1981.  Página: 14-15. Páginas: 2. Párrafos: 29. 

Texto íntegro dei discurso del Rey

"No se ayuda a la Patria con acciones irreflexivas y sin salida"

En su discurso en la Academia Militar de Zaragoza, el Rey hizo ayer un llamamiento a las Fuerzas Ar-

madas para que «sepan interpretar con exactitud v acierte, !a Constitución y comprender que no se

contribuye a la seguridad de la l´aina con acciones irrcllexivas que nú tienen una salida digna hoy». A!

mismo tiempo, indicó que los re-cientos sucesos deben hacer reflexionar a todos que no es conveniente

que !..*• ¡ctuaciones po´uu.v.^ o las campañas de los medios de información creen en las Fuerzas

Armadas y de seguridad incomodidad, disgusto o preocupación. 1:1 texto integro del discurso del Rey

ese! siguiente:

«Mis primeras palabras han de ser para dar las gracias a Dios por permitirme hoy, después de veinticinco

años, volver a besar, con mis compañeros, la bandera de España, y sentir que el tiempo transcurrido ha

servido para acrecentar nuestra firmeza en el cumplimiento del juramento prestado, nuestro amor a la

Patria y nuestra ilusión de entrega total a su servicio».

«Como habéis expresado en vuestras palabras, hoy, es un día en el que se agolpan los recuerdos, pero que

exige también una meditación seria sobre nuestra actitud presente y sobre nuestro futuro».

«Tres son las notas que dentro de la emoción dominan hoy mis sentimientos y que a todos quisiera

comunicar, como Rey, como capitán genera! de ¡os Ejércitos y como compañero. Hacia el pasado, un

profundo respeto: hacia el presente, una meditada firmeza y una serena decisión, y hacia el futuro, una

consciente esperanza.

«Respeto hacia el pasado, porque aquí hay signos que se deben contemplar en todas y en cada una de las

páginas que, con su grandeza y servidumbre, configuran ¡a historia de la Patria, a la que nos sentimos

orgullosos de pertenecer. Y ese respeto ha de ser tanto más profundo cuanto más próximos estén en el

tiempo ios acontecimientos, aunque sólo con respeto y sin pasión seremos capaces de realizar, superando

nostalgias o rencores, innecesarios análisis de errores y aciertos, para decidir con plena responsabilidad el

camino a seguir».

«Con respeto y emoción recuerdo el día en que besando la bandera, y ofreciendo nuestra vida a su

servicio, adquirimos la plenitud de nuestra proyección de soldados españoles. Con respeto y

agradecimiento recuerdo a cuantos contribuyeron a forjar nuestro espíritu, dentro y fuera de la campaña, y

respeto tributo a cuantos españoles de cualquier índole, condición o idea antepusieron España a sus

intereses personales».

«Serena y meditada firmeza y decisión ante el presente, que hoy se refuerza tras el acto que acabarnos de

realizar. Si serios son los problemas con los que nos enfrentamos, hoy afirmo que más seria es nuestra

decisión de superarlos, y más firme que nunca, nuestra volim-lad de alcanzar la meta de una España que,

a través de la democracia verdadera, consiga su plenitud de paz, di-justicia, de libertad, de progreso».

«Esperan/.a consciente en el futuro, porque conozco y tengo fe en el pueblo español, en la entrega y en la

generosidad de sus hombres y mujeres, y en la capacidad de solidaridad de sus tierras y regiones».

Ejércitos respetuosos con la Constitución

«Y porque conozco y tengo fe en los Ejércitos de España, de los que me cabe el honor de ser jefe

supremo, Ejércitos que no pretenden monopolizar el amor a la Patria, pero que si reclaman ocupar el

puesto más avanzado a su servicio. Ejércitos que sufren junto a todos los buenos españoles cuando se

ofende a la bandera de España o se atenta contra su unidad. Ejércitos conscientes de !a fuerza que ¡a

nación deposita en sus manos, y c¡ue po? elío están animados de la estricta disciplina, unten y confianza

en sus mandos. Ejércitos, en suma, que, respetuosos con la Constitución, nunca renunciarán a Henar

plcna-meme la misión que ésía les asigna».

«Ujcrciu» que iian cíe saber interpretar con exactitud y acierto esa Constitución, y comprender que no se

contribuye a la seguridad de !a Patria con acciones irreflexivas, que colocan a lía Fuer/as Armadas y al

Estado en genera! en situaciones críticas, para !as que nú puede haber usía salida digna ni una coa´anuidad

normal denuo del mundo en el ejuc vivimos».

«Muy recientes sucesos, que están en la mente de todos, deben servir de lección, a ¡os propios ejércitos

i!e un Jado, y a todas las fuerzas políticas del Gobierno y úe la oposición, de ulro, para aco-nUKÍar sus

respectivas conductas, a tía de conseguir el orden, la seguridad y el bicnd? f-.spaña».

«Porque no es conveniente que las actuaciones políticas, que las campañas de ios medios de información,

propicien las condiciones para crear un ambiente cié incomodidad, de disgusto o de preocupación en las l-

´ucrzas Arma-J¡is y en la-, de seguridad, que tantas veces han sentido en sus canses los .lU´nl.uios ilt- Su

violencia, v en su espíritu. U>s at.i^íjcs de \A crstH´ít o de U* in • i´iiinpvnsióll».

Prudencia en el análisis y la sanción

«No es prudente tampoco que, superadas las difíciles circunstancias que acabamos de vivir, se extienda eí

análisis, !a censura o !a sanción mora! a colectividades entera* por e¡ hecho de que a el Sas perteneícan

ios que, aturdidos por la irreflexión, sientan erróneamente que sus impulsos precipitados les convienen en

salvadores de la patria y que no existen mas caminos para lograr esa salvación que ios de ía subversión y

la violencia «.

«Obtengamos todos las consecuencias oportunas de los críticos momentos pasados y enfrentemos el

futuro con la misma serenidad que nos sirvió para solucionar aquéllos y evitar gravísimas consecuencias,

con el apoyo de una kaüad, una disciplina y un patriotismo que ha sido is norma genera! de ¡as Fuerzas

Armadas y de Orden Público en U>s delicados tiempos de la transición».

«Quiero ahora dirigirme particularmente a mis compañeros de la XIV promoción, esa promoción que

nunca nada me ha pedido y que siempre me ha ofrecido todo. Sabed que el Rey tiene por orgullo ser

vuestro compañero y huhcr formado en vuestras filas, fvfe habéis prometido fcaltad, y lealtad os prometo

yo a vosotros, en la certeza de que nuestra mutua promesa será fácil de cumplir, porque, al haber

renunciado conscientemente a toda actividad partidista, nuestros ideales corren paralelos hasta confluir en

esa meta final que se ¡lama España». «Sé que muchos, en las filas de la Guardia C´wiS y de ia Polícia

Nacional, ocupáis la línea de vanguardia en la acción pata erradicar el terrorismo y para mantfnt´r el orden

en nuestra nación. Sin >ju« nunca haya decaído el ánimo, a pesar de haber sufrido el zarpazo o el cobarde

asesínalo en Sa propia carne de la promoción, y sin que la incomprensión, que algunas veces se pone de

manifiesto, haya provocado el odio o !a venganza en vuestras actuaciones».

«Sé que todos os ni amenéis firmes en vuestros puescos de mando, d« enseñanza o de estudio, y que He

vais como iema de vuestras vidas la unión, ei compañerismo, ia disciplina, qu« ni el tiempo ni las

circunstancias podrán jamás romper».

«En esta fecha, para nosotros tan memorable, quiero dedicar un emocióname recuerdo a nuestros

compañeros desaparecidos. Su ejemplo de generosidad, en ia entrega de sus vidas por la bandera, que

dejaron, está y estari siempre presente en nuestros corazones. Y un saludo ¡leño de afecto a nuestros

compañeros de los ejércitos de! Mar o del Aire, en cuyas illas con igual orguílc m« formé. Recibid todos,

con vuestras mujeres y vuestros hijos, recibid asimismo las viudas de nuestros compañeros, e I abrazo

fuerte de vuestro Rey, de ia Reina y de mis hijos, que hoy se integran con ilusión en esta gran fa-miiia

militar, que tan bien sabe conjugar la austeridad con la dignidad y ia alegría, el compañerismo con el

mutuo respeto, y que permanece unida indisolublemente».

«Esta unión de !as Fuerzas Armadas, que en la paz forma un bloque inquebrantable, es e! reflejo de lo qus

ocurre en los momentos de combate, cuando las acciones individuít´iCK distinguidas constituyen

únicamerue episodios, por hri!líii>teM)¡jesean.ei) c\ conjunto de la acción».

alise bloque inquebrantable, ¡inóni-nioen su fusión y en la tendencia´hacia la consecución del objetivo,

está formado por la voluntad y el esfuerzo de todos su* miembros, cada uno desde el pueblo o misión que

le corresponde, conscientes todos de la necesidad >ie lograr ia victoria».

«Es preciso sacrificarse en pro del conjunto. Es necesario dejar de pensar en el éxito personal o en la

recompensa individual, por iicha que sea la honrada ambición. Porque por encima de todo debe estar

siempre la identificación de lo.s superiores y los inferiores, el espíritu de los que, unidos por el

compañerismo, se sienten hermanados en la vida y en ¡a muerte y están dispuestos a entregar aquélla para

¡ograr que ¡a batalla se gane o la patria se salve».

Graves momentos

«Tai vez este ejemplo de la milicia debiera trasplantarse a otras esferas, a otros campos y a otras

actividades de la nación. Cuando vivimos graves momentos, y so hace imprescindible ia unión sincera,

sin preocupaciones personales, sin protagonismos egoístas, sin afanes de triunfos subjetivos o de

satisfacción del amor propio. Porque e! objetivo es nada menos que el bien de España, que hemos de

esforzarnos en conseguir desinteresada y decididamente».

«Nuestra profesión está animada también por una serie de principios básicos, de virtudes invariables, de

ideas firmes e inconraovibíeíi que caracterizan ¡a conducta de ios militares e inspiran sus pensamientos y

sus acciones».

«Habrá aspectos secundarios o accidentales en los que se puede diferir y mantener opiniones dispares.

Pero siempre permanecerán invariabíesesas ideas fundamentales, sobre las que no puede haber duda o

discusión, que unen a Sos miembros de las Fuerzas Armadas y dirigen sus voluntades a un fin supremo».

«Es posible que esta realidad pudiera trasladarse, asimismo, a otros sectores de ia vida nacional. Porque

es una lástima que muchas veces los hombres, ¡os grupos o las tendencias no acierten a \mitse por encima

>áe cuestiones accesorias, sobre la base de unas ideas y de unos principios fundamentales, en los que

puede cifrarse una coincidencia que redunde en el bien del país».

«Unas palabras también a nuestros futuros oficiales, a los cabaüeros cadetes. Hoy, tina promoción que,

como vosotros, se formó en esta academia, ha renovado con fe y con firmeza su juramento a España. Ai

contemplarla, veréis a sus miembros ya con canas en las cabellos, arrugas en muchos rostros y gastadas

estrellas en !as bocamangas, i´ero mirad más adentro, más profundamente, y percibiréis ¡ilgo mucho más

importante, que constituye el verdeciera secreto de vuestra profesión: ilusión, entrega, vocación de

servicio, decisión para la lucha y amor a !a paz».

«Dejaros contagiar por la emoción que hoy confesarnos sinceramente que a nosotros nos embarga. Haced

que el honor y e! amor a la bandera presidan siempre vuestras vidas. Sed plenamente conscientes de la

gran responsabilidad que pronto recibiréis, cuando se os con fiera ei mando de esos soldados es-pañoles,

de esos soldados que provienen de un puebio generoso que se integra en el Ejército, y al que nunca podéis

defraudar».

«Perfeccionad la formación técnica, puesío que muy compleja es Ja labor que se os encomendará y muy

grande el esfuerzo que la nación ha de hacer para dotaros de los medios maíeriaíes precisos, y cultivad

sobre todo los elevados valores del espíritu, porque deben pie-valeoer siempre en el hombre sobre e)

materialismo que hoy, por desgracia, en tantas ocasiones se manifiesta en el mundo».

«Con la seguridad de que así lo haréis, uniros ahora a nosotros, a nuestras familias y a lodos ios que hoy

nos acompañan para, junios, con !a mirada puesta en la bandera, la mente en el juiamento prestadoy el

corazón abierto dellenoala esperanza.gritarcon fuerxa y con orgullo: "¡Viva el Ejército!" "¡Viva

España!"».

 

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