Autor: Neil, Rodolfo . 
   Los almendros florecerán antes de la primavera     
 
 Diario 16.    03/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

EL GOLPE DEL 23-F, PASO A PASO (II)

«Los almendros florecen antes de la primavera»

La «Operación Galaxia» falló por la contrainformación. La intentona de enero-de 1980 por la falta de

discreción. Los golpistas deducen enseñanzas y un núcleo reducido —«Almendros»—, un auténtico

Estado Mayor se apresta a la tercera intentona. Aparece la «Operación De Gaulle», que necesita de una

finta militar para ofrecer al Rey su opción salvadora. Cuando el ruido de los disparos en el Congreso corta

la respiración de los españoles, todo está preparado.

Rodolfo NEIL

A primeros de diciembre de 1979 el ministro de Defensa tuvo noticias de los acontecimientos de la

Brigada Paracaidista. En aquella ocasión, como en otras desconocidas hasta ahora, el CSID funcionó.

Según publicaría la prensa más tarde, un jefe de paracaidistas había convocado a sus jefes y oficiales para

explicarles que algo se preparaba. Varios jefes de unidad se entrevistan con el general Mendizábal, que

manda la BRIPAC. La entrevista es tensa.

Las maniobras en el campo del Palancar, en Madrid, podrían ser utilizadas como punto de partida para

una acción sobre la Mon-cloa si van municionadas. Se les prohibe expresamente. Se llega a decir que si

una unidad toma la iniciativa, otras le seguirán «y ese honor corresponde a la BRI-PAC».

El 17 de diciembre el ministro Agustín Rodríguez Sahagún, que conoce los hechos puntualmente, desde

unos días después de sucedidos, hace una visita relámpago a Alcalá de Henares y en una comida de

confraternización pronuncia un encendido discurso patriótico.

Se detectan reuniones y actitudes extrañas relacionadas con la División Acorazada y su jefe, entonces el

general de División Luis Torres Rojas, que es cesado. En Melilla, un capitán, Tormo, habla de la

preparación de una conspiración militar en Madrid en la que involucra a la División Acorazada y a la

Brigada Paracaidista, según reconoce el propio secretario de Estado para la Información, Josep Meliá.

Cuando DIARIO 16 denuncia la conspiración, el desmentido oficial es rotundo. Se procesa al que era

entonces su director, Miguel Ángel Aguilar, y se minimiza todo el problema. Tormo es arrestado y se

abre un expediente judicial que hasta la fecha no ha dado resultados. Socialistas y comunistas dicen que

conocían la existencia del peligro. Luego se echan atrás. Todo ha terminado.

«Operación De Gaulle»

Pero los golpistas recapacitan. En la «Operación Galaxia» les venció la contrainformación. En enero de

1980, la falta de discreción. Las enseñanzas son claras y no se desaprovechan. Las experiencias se utilizan

• como ensayos.

Junto con estas noticias de actuaciones duras, aparecen otros presupuestos. La «Operación De Gaulle», el

Gobierno de gestión, el presidencialismo, que más da el nombre, vuelve a planear sobre la política

española. Se empieza a hablar de un Gobierno presidido por un general, y los nombres de Lacalle

Lelup y Armada comienzan a sonar en círculos reservados.

Pero la «Operación De Gaulle» necesita una finta militar que la justifique. El esquema es sencillo. Ante la

amenaza de un golpe duro, de un «pinochetazo» en marcha, los «presidencialistas» ofrecerían una

solución al Rey que recondujese el proceso democrático y el Jefe del Estado se vería en la obligación de,

con el acuerdo de los partidos, ofrecerles el poder. Pero la situación todavía no está madura. Los

acontecimientos van a jugar a favor de los conspiradores, que cuentan con colaboradores en el mundo de

la prensa, las finanzas y la política.

El verano de 1980 llega, y con él, el consejo de guerra de la «Operación Galaxia». Las penas mínimas son

un escándalo. El disentimiento del capitán general no conduce a nada. Y los partidos políticos, en un

momento inoportuno, utilizan a los expulsados de la UMD como arma política para devolver «la

bofetada». Se presenta la proposición de ley de Amnistía para Militares Republicanos y de la Unión

Militar Democrática. La reacción del Ejército es fulminante: no. Los acontecimientos se van a precipitar.

El cerebro de las operaciones va dirigiendo los hilos con habilidad. Desde las tribunas periodísticas de

extrema derecha se fomenta el golpismo duro. Desde otras tribunas se propugna la solución

presidencialista. Se habla del SAM (Supuesto Anticonstitucional Máximo). . Con septiembre y el golpe

turco aparece una referencia a estudiar. Un documento firmado por varios generales es denunciado .por la

prensa y otra vez desmentido. El Gobierno dice controlar la situación. La existencia del «informe

Quintero» —¿estaba Quintero en Madrid el 23 de febrero?— se filtra a la prensa.

DIARIO 16 denuncia el intento de crear una red paralela a los Servicios de Información utilizando cintas

aleatorias, sistema de clave altamente sofisticado. La investigación no prospera y el CSID ve una vez más

cómo no , puede intervenir en temas estrictamente militares.

El equipo militar que prepara la operación es reducido. Se trata de hombres que tuvieron-experiencia en

antiguos Servicias de Información. Conocen la técnica y están compenetrados. En diciembre todo va

tomando forma y aparece el colectivo «Almendros». Es su primer análisis, con una importante vertiente

militar. Según éste, el proceso político se ha agotado. Más tarde, el 1 de febrero señalan que es el

momento de «las otras instituciones», y por fin tras la dimisión de Suárez las señalan: las Fuerzas

Armadas y la Corona. Los Servicios de Información conocen sus nombres. El ministro también.

Ruido de sables

Como consecuencia de la suspensión del congreso de UCD y la dimisión de Suárez, se vuelve a hablar de

ruido de sables. Se trata de aprovechar el vacío de poder para dar un golpe. Y eso no se prepara en pocos

días. El poder vuelve a desmentir cualquier acción. Pero la maquinaria ya está en marcha. Los golpistas se

preparan y los «presidencialistas» ven cómo les llega la finta militar que necesitaban. La situación política

les beneficia y los «Almendros tendrán que florecer antes de primavera».

La prensa de ultraderecha parece tener las claves. «El Heraldo Español» habla de un general que la va a

«armar» y señala qué los ojos de los españoles están puestos en tres generales. Pero no da los nombres. El

teniente general De Santiago y Díaz de Mendívü, quince días antes del golpe publica un artículo en la

primera página de «El Alcázar» bajo el título de «Situación límite». «El Heraldo Español» habla de que

«ha llegado la hora». Y, efectivamente, para los golpistas, había llegado.

Motores en marcha

En algunas unidades se municiona y los vehículos cuentan con carburante. El general Juan Atares Peña

desarrolla una gran actividad. La semana anterior al 23-F estuvo en Jaca (Huesca) comiendo con otros

tres generales. Los teléfonos de la Red Permanente, auténtica «telefónica» militar suenan más de lo

normal. En el Gobierno Militar de Madrid se detectan pequeñas reuniones. Por fin el día 23, lunes, a

media mañana, el general Luis Torres Rojas se traslada desde La Coruña a Madrid. Las unidades de la

División Acorazada eslán preparadas. Tres batallones blindados se encuentran en Zaragoza. Algunos

capitanes generales hablan entre sí. Se esperan acontecimientos.

Los golpistas tienen muy claro que deben implicar al Rey para crear la confusión necesaria y contar con

las máximas adhesiones. El plan es sencillo: los oficiales tibios creerán que se responde a la «Operación

Diana».

Las unidades de la División Acorazada tendrán bien claros los objetivos: Radio Televisión, radios

privadas, periódicos, puntas claves de la capital.

A las cuatro de la tarde los jefes de Cuerpo de la DAG se reúnen con Luis forres Rojas y reciben

instrucciones. «Se esperan acontecimientos. Que nadie abandone su unidad.»

En el norte, un gobernador militar pregunta al jefe de la Policía Nacional, por qué no se ha puesto a sus

órdenes. Le responde que él depende de la autoridad civil. Los más nerviosos se adelantan, o bien Tejero

se retrasa. La red táctica de comunicaciones en la División Brúñete está controlada por ellos. El general

Juste, que cree estar obedeciendo órdenes del Rey, parte hacia Zaragoza. Luego jugaría un papel clave

contra los rebeldes.

Son las seis y veinticuatro del 23 de febrero de 1981. En el Congreso, el tableteo de los subfusiles y

fusiles de asalto en manos de la Guardia Civil deja sin respiración a los españoles.

MAÑANA TERCER CAPITULO

¿Qué pasó en la División Acorazada?

Cronología militar

Enero de 1980: Intentona militar descubierta en Melilla, y. denunciada por DIARIO 16.

Abril de 1980: El general Fontenla es cesado como director general de la Guardia Civil.

Mayo de 1980: Penas mínimas para la «Operación Galaxia».

Junio de 1980: Se presenta la proposición de amnistía para la UMD.

Septiembre de 1980: Un oficial pretende organizar una red paralela de información en Sevilla.

Declaraciones anónimas de un genera] y otros jefes contra la UMD. Un coronel y un almirante, cesados

en Galicia y País Vasco.

Diciembre de 1980: Incidentes en la Escuela de Estado Mayor. El coronel Recio y el comandante Monge,

arrestados. Aparece el primer análisis de «Almendros».

Febrero de 1980: Se habla de ruidos de sables en la suspensión del congreso de UCD y dimisión de

Suárez. Nuevo artículo de «Almendros». Artículo del general De Santiago: «Situación límite.»

 

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