Autor: Lozano, Raimundo. 
   La atracción de la socialdemocracia     
 
 Arriba.    20/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CRITERIO PERSONAL

LA ATRACCIÓN DE LA SOCIALDEMOCRACIA

ENTRE todas las opciones ideológicas que cabe barajar ante las próximas elecciones está

adquiriendo cada día mayor impulso y contenido la llamada opción socialdemócrata y a la cual,

en estas páginas, dedicó hace días un sagaz artículo José Cavero, con motivo de la visita de

Sa Carneiro. Aquí mismo, hace bastantes meses, intentamos demostrar que la distinción entre

partidos socialistas y socialdemócratas era enteramente artificial, sin ninguna razón histórica

que la abonara. Socialdemócrata, decíamos, es el nombre que reciben los partidos socialistas

en el Norte y en el Centro de Europa. Incluso en Rusia, añadíamos, los bolcheviques militaban

en el Partido Socialdemócrata de los trabajadores rusos, hasta que éste, en 1918, cambió su

nombre, a propuesta de Lenin, por el de Partido Comunista.

Sólo en Italia y Portugal hay organizaciones socialdemócratas Independientes de las

socialistas. Pero la moda no hay quien la pare y en España ha hecho furor, ya que las siglas

socialdemócratas y, más que ellas, los «partidos de políticos» socialdemócratas abundan más

que las setas después de la lluvia en un pinar. Y por si fuese poco, políticos independientes de

ideología socialdemócrata, los cuales esperan su oportunidad para engrosar la gran coalición

de ese título que puede, muy bien, ponerle los cascabeles al gato del próximo proceso

electoral.+

La socialdemocracia española, pues, existe, pese a todo —como sostenía Cavero—, pese a

nuestras disquisiciones históricas y a la ¡dea —compartida incluso por Felipe González— de

que la soclaldemocracia debería constituir la derecha de un gran Partido Socialista, único y

fortísimo, que poseyera un centro pragmático y una izquierda puramente marxista. Pero no van

los tiros por ese lado, a causa quizá del triunfalismo y la arrogancia de quienes estaban en

mejores condiciones para promoverlo.

Y por eso, ía socialdemocracia Independiente, pero absorbiendo cuantos sectores del

socialismo reformista y humanista puedan comprenderse en ella, se está configurando como la

opción política de mayores posibilidades, hoy día, en España, al caber en su amplísima y liberal

ideología las tendencias —y los hombres más que las tendencias— coyunturalmente

contrapuestas durante I a r gos años. Puesto que la guerra y la era de Franco no han dejado de

ser coyunturas históricas, que apenas afectaron en lo sustancio! a las caducas estructuras del

país. Por eso, el acuerdo, por encima de las trincheras y de los desp´achos,"debe buscarse en

un olvido común de las coyunturas pasadas y una conformidad en la creación de nuevas

estructuras.

Ha de tratarse, además, de que nadie intente monopolizar aquí lo soclaldemocracia, aduciendo

precedencias nunca muy remotas o bien el hermoso cuento de las homologaciones

internacionales. Pues (como señalaba Cavero) «la cuestión de la socialdemocracia se centra

ahora en quienes son sus más acertados —no hablemos de legítimos— representantes». Y el

periodista reseñaba a continuación los grupos que en nuestro país se arrogan tendencias

próximos a la socialdemocracia, desde la Federación Socialdemócrata hasta algunos

integrantes de! Partido Popular, pasando por los componentes de la Alianza Socialista

Democrática y por las no menos intrincadas siglas catalanas.

«Sin pasar por alto —agregaba Cavero— a no pocos colaboradores del franquismo o

sucesores de su Régimen (superada ya la etapa ´ anticolaboraclonista") que serían recibidos

con los brazos abiertos por esta ideología de Indudable peso futuro. Por citar sólo dos

nombres, desde Adolfo hasta Fernando Suárez González,»

Podría citar tres, unos días más tarde. Podría agregar a Adolfo y Fernando Suárez, a Martín

Villa, las figuras políticas más Importantes del Grupo Parlamentario Independiente al

constituirse; grupo qua ha afirmado recientemente su credo socialdemócrata, estableciendo ya

contacto con la Federación Social Demócrata y acaso con otras corrientes de la misma

ideología. Sin embargo, la mención de Adolfo Suárez, jnada menos que el actual Presidente del

Gobierno!, como posible adherido a la Socialdemocracia, tiene más miga.

No íbamos tan lejos cuando cuatro días antes de que Cavero publicara su articulo, escribíamos

asimismo en ARRIBA, refiriéndonos una opción moderada que en las próximas elecciones

podría darse al pueblo español, «que esa opción equilibrada y flexible posee en estos

momentos un nombre propio, que puede inclinar con su peso político, ganado en un semestre

asaz tempestuoso, la balanza electoral de la nación». Y señalábamos el raro fenómeno de que

existiendo centenares de partidos, la personalidad política de mayor brillantez y potencia,

carecía aún de partido,

Raimundo LOZANO

 

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