José Jiménez Fernández, identificado como jefe del comando. 
 Intensa búsqueda de los asesinos del general González de Suso     
 
 ABC.    07/05/1981.  Página: 1,9. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

José Jiménez Fernández, identificado como jefe del comando

Intensa búsqueda de los asesinos del general González de Suso

MADRID. Los dos «grapos» identificados por la Policía como miembros def; comando que asesinó al

general González de Suso y al policía nacional Ignacio García estuvieron después del atentado, durante

un tiempo no precisado, en un piso franco de la organización en el barrio de Vallecas, según informan

fuentes policiales.

El hallazgo de esta vivienda ha permitido a la Policía la identificación del jefe del comando que perpetró

la acción terrorista. Es José Jiménez Fernández, -que está implicado también en el asesinato, en

Barcelona, de! general Briz Armengol.

Todo parece indicar que los terroristas abandonaron pronto la vivienda para buscar otro refugio más

seguró. No se puede descartar que en el plan de la, acción ´figurara un escondite para cubrir la retirada en

casos de detenciones o imprevistos. Esta hipótesis puede ir afianzándose a medida que transcurren los

días y !os encargados del caso no consiguen localizar a tos dos fugados. El terrorista herido ha sido

interrogado ya dos veces en el .Hospital Provincial y parece haber revelado a los investigadores tanto los

pormenores del atentado como datos relevantes sobre la infraestructura del GRAPO en Madrid. Sin

embargo, hay que suponer que, al menos hasta el momento, las pistas no son suficientes, a tenor de la

lentitud con que avanza la investigación. Por lo demás, parece obvio que Avelino Gómez, que no consta

sea un dirigente, no conoce la totalidad de la trama del grupo terrorista en Madrid, por más que los

responsables policiales, y especialmente el comisario Ballesteros, sigan insistiendo eri que el GRAPO se

reduce a tres o .cuatro dirigentes y media docena de activistas. Pero, ni los observadores, ni mucho menos

la opinión pública, la gente de a pie, parece estar muy predispuesta a dar por bueno un análisis tan

optimista. Sobre todo pprque llueve sobre mojado:

SIGUEN EN LIBERTAD

En cualquier caso, lo único cierto hasta ei momento es que los terroristas siguen en libertad. Pese a ser el

GRAPO una organización semidesmantelada. Pese a disponer de contados activistas. Pese a tener una

infraes-tructura que cabe imaginar precaria y localizada.´Pese a no contar con el más mínimo apoyo

sociológico. Y, por supuesto, pese a los densos controles, a las intensas investigaciones y a las

declaraciones del detenido. Incluso, y aunque esto no es seguro; pese a estar herido uno de los dos

fugitivos. (En la casa descubierta por la Policía en Vallecas se encontró una cazadora con manchas de

sangre, sangre que p bien pertenecía a una de los víctimas o, lo que parece más probable, de acuerdo con

las circunstancias en que se desarrolló el atentado, indica que uno de los dos terroristas resultó herido en

el tiroteo de la calle del General Díaz Portier. Hay que suponer, en buena lógica, que la Policía nabrá

desvelado ya a estas horas la incógnita.)

Hasta el momento, la operación policial sólo ha deparado lo que cabríaNconsiderarse «falsas alarmas»:

La más espectacular se prudujo en el Hospital Provincial de Madrid, en cuya sexta planta está internado el

terrorista Avelino´Gómez. Según informaciones oficiosas recogidas por A B C, a media mañana cundió la

sospecha en el centro sanitario de que varios «grapos» intentaban llegar hasta la habitación del herido con

el propósito de llevárselo, o de «silenciario», según la gráfica expresión de uno de los informadores.

Parece que la entrada de varios jóvenes infundió sospechas, y sobre todo un cierto

clima de «psicosis», alimentando lo que, según todos los indicios, no fue más que una falsa alarma. De

todas formas, lo que parece que no era más que un bulo se extendió a una gran parte del hospital, con el

revuelo y la confusión consiguientes. La Policía fue alertada y se montó un fuerte despliegue dé efectivos.

Con la ayuda de un helicóptero se intentó localizar a los supuestos terroristas, al parecer sin éxito. Lo

seguro es que los sospechosos no consiguieron alcanzar te sexta planta. Y en cualquier caso, su empresa

resultaba harto difícil, ya que el «grapo» herido está custodiado por una hermética vigilancia policial.

Otra falsa alarma tuvo como escenario la plaza de Oriente. Allí fue detenida, a última hora de la mañana,

una persona que, de acuerdo con los rumores, era uno dé los terroristas buscados. La detención se practicó

en un vehículo de matrícula extranjera. El detenido fue cacheado, mientras se registraba el vehículo;

luego, llevado a las dependencias de la Jefatura. Según fuentes policiales que cita la agencia Europa

Press, no era uno de los «grapos» huidos.

Por otra parte, unas horas antes se había registrado otro conato de alarma en las proximidades; del

acuartelamiento del Regimiento Inmemorial número 1, donde se escuchó una pequeña detonación. Pudo

comprobarse poco después que se trataba de petardos de feria lanzados por un grupo de muchachos en el

parque del Oeste, cercano al cuartel.

MANCHAS DE SANGRE EN LA CAZADORA

Hasta hoy, el paso más eficaz dado por los investigadores es el hallazgo del piso franco, en Vallecas.

Hallazgo debido por lo demás a las declaraciones del detenido, que ha permitido en todo caso identificar:

al jefe del comando, José Jiménez Fernández, presunto asesino del general Briz Armengol.

Este piso, que se encuentra en la calle de Puerto de Canfranc, número 23, primera planta, fue localizado el

martes por funcionarios de la Brigada Regional de Información, que efectuaron un minucioso registro y

montaron la correspondiente vigilancia en previsión de que acudiese algún terrorista.

La presencia en el piso de los terroristas mientras eran buscados por la Policía, tanto en las cercanía del

lugar del atentado como en el Metro y principales vías de salida de Madrid por medio de controles, ha

sido deducida al haberse encontrado allí una cazadora negra, con manchas de sangre, posiblemente la que

vestía el terrorista que fue golpeado en la cabeza por el policía nacional.

Este piso había sido alquilado hace tiempo por José Jiménez Fernández, cuya fotografía fue distribuida

ayer a los medios de comunicación.

En medios de-la Brigada Regional de Información, dependiente de la Jefatura Superior de Policía, había

ayer malestar por haber trascendido la localización del piso. Los funcionarios tenían montado un sen/icio

de vigilancia, ante la posibilidad de que acudiese alguno de los terroristas, cuando se vieron sorprendidos

con la presencia de la Prensa, que fotografió el portal de la casa.

Los controles para localizar a los «grapos» continuaron ayer, aunque disminuyó su intensidad. Estos

controles, que han producido grandes atascos en la circulación rodada de Madrid, han resultado, según

determinadas opiniones, totalmente inútiles.

La técnica seguida en las últimas horas es situar estos controles de modo intermitente, levantándolos en

determinadas horas y lugares, para a continuación volverlos a montar; Los embotellamientos en las

salidas fueron ayer menores.

LOS HERIDOS CONTINÚAN GRAVES

María García Reino, herida fortuitamente anteayer tras el atentado perpetrado por miembros de los

«grapos» contra el general González´de Suso, ha sido intervenida quirúrgicamente para extraerte una bala,

mientras que el presunto terrorista herido, Avelino García, carece de reflejos en una pierna, según

manifestaron en la Residencia Sanitaria Provincial.

La dirección del centro ha facilitado únicamente el parte médico de las dos personas citadas y no así el de

Carmelo Vicente Rodríguez, que también resultó herido y cuyo estado ha evolucionado favorablemente,

aunque persiste la gravedad.

Según el parte médico de María García Reino, ésta «ha Sido intervenida quirúrgicamente esta mañana.en

el miembro inferior derecho, del que se ha extraído un proyectil».

En cuanto a Avelino García, el parte señala que «mantiene buenas funciones Vitales, buena diuresis

febrícula. Inicia movilidad en pierna derecha. Los reflejos abolidos, en la izquierda. Consciencia con

desconectación de tiempo y espacio».

 

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